jueves, 10 de abril de 2014

¿Divulgación científica o especulación más o menos gratuita?

Colisión de dos agujeros negros
En diciembre de 2013 apareció en algunos medios la referencia a una noticia relacionada con la parte de la física que se ha dado en llamar “gravedad cuántica”, una serie de teorías incompatibles entre sí que en los últimos 30 años no han conseguido formular ni una sola predicción comprobable, pero que suelen presentarse como el último grito de la física y dan lugar a noticias muy divulgadas por los medios de comunicación no especializados.

La noticia en cuestión llevaba este título : El entrelazamiento cuánticoprovoca la aparición de agujeros de gusano y de él se hizo eco Madri+d, que cada día genera una recopilación de las noticias científicas en los medios y las envía a los investigadores de la Comunidad de Madrid suscritos al servicio.

Tal como se presenta en las referencias citadas, esta noticia contiene algunas incorrecciones. Citaré dos:

1. El grupo demostró que, mediante la creación de dos agujeros negros entrelazados que se separaban a continuación, se formaba un agujero de gusano -esencialmente un ''atajo'' a través del universo-, que conectaba a los agujeros negros distantes entre sí. 
Comentario: el grupo no demostró nada. Solo ha encontrado unas ecuaciones que sugieren que eso podría suceder (o no, porque una cosa son las matemáticas y otra la física). Además, todas estas elucubraciones teóricas parten de la teoría de cuerdas, que no está contrastada y que solo es una de las diversas propuestas alternativas de la gravedad cuántica que existen en la actualidad.

Julian Schwinger, Premio Nobel 1965
2. Sonner ...primero generó quarks utilizando el efecto Schwinger, un concepto en la teoría cuántica que permite crear partículas de la nada.
Primer comentario: Sonner no generó nada, porque el efecto Schwinger aún no se ha comprobado experimentalmente, ni siquiera con pares electrón-positrón, mucho menos con quarks, así que otra vez tenemos aquí la confusión de un mero estudio teórico con algo real. Lo que realmente hizo Sonner fue suponer que el efecto Schwinger sea real y que se pueda utilizar para crear quarks en el vacío, en cuyo caso ciertas ecuaciones (que no han sido comprobadas) dicen que podría suceder esto... Como se ve, todo este estudio está literalmente apoyado sobre el vacío.
Segundo comentario: de la nada no se puede crear nada, porque la nada no existe, como sabemos desde Parménides y Bergson. Como de costumbre, se confunde la nada con el vacío. El vacío no es la nada, pues posee varias cualidades (espacio, tiempo, energía, existencia) que la nada no tiene.

Agujero negro en el centro de una galaxia
Nuestras teorías actuales sobre el vacío cuántico no pueden ser totalmente correctas, pues predicen que la energía del vacío es infinita. Los físicos resuelven este problema mediante lo que llaman renormalización, un procedimiento que esencialmente consiste en dividir por infinito (cosa que las matemáticas prohíben), y que equivale a esconder el problema debajo de la alfombra.
Hay que tener cuidado con las noticias científicas que aparecen en la prensa. Algunos medios de comunicación solo buscan un titular de impacto. La corrección científica de una noticia, que al final puede reducirse a una simple especulación gratuita, suele importar menos.



Manuel Alfonseca

4 comentarios:

  1. Este artículo, me ha proporcionado una satisfactoria solución, al problema mental que suelen plantearme muchas de las noticias cosmológicas presentadas al público como científicas –sobre todo en los medios de difusión no especializados–; y es que la argumentación empleada en él me resulta plenamente fiable, clara, bien fundamentada y (lo que es también muy de agradecer) breve; una argumentación que yo, por mis propios medios, no era capaz de proporcionarme para justificar científicamente mi incredulidad en muchos de tales problemáticos casos divulgados.

    Además, la afirmación de que “la nada no existe”, me reconduce al comentario que hice al artículo titulado: “Corregir” genomas, para combatir el VIH, de 11-03-2014, cuando afirmaba yo que “Dios es el creador de la criatura (el alma que denominamos Naturaleza) que, facultada, dotada e inspirada por Él, procreó la materia física original y el organismo cósmico o Universo”. Pues, efectivamente, yo me declaro incrédulo ante la ancestral afirmación acuñada y, luego, tan extendida, de que “Dios hizo el mundo de la nada”.

    Y todo ello me da la oportunidad de afirmar ahora que, “la Naturaleza procreó la materia física original, a partir de los recursos espirituales que le proporcionaba Dios”.

    Un cordial saludo, para todos,

    José Antonio Chamorro Manzano

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  2. Mi muy estimado Dr. D. Manuel Alfonseca: Aunque tarde, cuando ya no puedo ponerle el debido remedio corrector, advierto que he cometido un involuntario error en mi comentario precedente, al hacer referencia a otro comentario mío que no figura en este su prestigioso blog. Le ruego que me disculpe, por ello, y que si le parece procedente anule mi anterior comentario y yo lo enviaré de nuevo, ya sin ese error.

    Aprovecho esta ocasión para felicitarle a usted, por la magistral exposición de sus artículos, y para agradecerle la generosa hospitalidad que me concede, al dar albergue a mis voluntariosos comentarios.

    Un atento y cordial saludo,
    José Antonio Chamorro Manzano

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    1. Estrictamente hablando, su primer comentario no contiene ningún error, pues no dice explícitamente que el comentario al que hace referencia apareciera en mi blog. Además, el segundo comentaro resuelve cualquier confusión al respecto. Por lo tanto, no creo que sea necesario eliminarlos, a menos que usted lo desee.

      En cuanto a la nada, en mi artículo no me refería a la creación del universo por parte de Dios, sino a esa frase tan común entre los físicos (creación de partículas a partir de la nada), donde se la confunde con el vacío. El problema al que usted hace referencia no es científico, sino filosófico.

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  3. Doctor: Su comprensiva admisión de mi referido error, alivia mi preocupación por si hubiera podido ocasionarle una desagradable sorpresa. Me reitero en todos mis agradecimientos para con usted.

    En cuanto a su artículo, que creo no pueda ofrecer equívoco alguno, digo que no ha sido él el causante de mi cometido lapsus.

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