jueves, 29 de mayo de 2014

El riesgo nulo no existe

Acceso prohibido: riesgo de radiación
Nos gustaría vivir en un mundo en el que no corriésemos ningún riesgo, pero eso es imposible. Cada vez que subimos a un coche, cruzamos la calle, encendemos el gas o hacemos deporte, corremos un riesgo. Las acciones más elementales e inconscientes de la vida tienen asociado un riesgo: respirar aire contaminado, exponerse a la radiactividad natural de los edificios, pasar debajo de una teja justo cuando se suelta... Siempre se ha sabido que la vida es sinónimo de peligro y nos hemos adaptado a ello. En nuestra época, sin embargo, parece que el umbral de riesgo que estamos dispuestos a tolerar ha descendido. Dicho de otro modo: nos hemos vuelto más cobardes.
Los medios de comunicación tienen gran parte de culpa, pues movidos por el interés de captar lectores y aumentar sus ganancias, suelen fomentar la aparición de estados de opinión próximos al pánico. Podemos verlo en la forma en que se presentan las noticias que afectan a la salud (el síndrome de las vacas locas, la gripe aviar, el SARS, la gripe A...); la viabilidad de la vida humana en la Tierra (calentamiento global, choque con un asteroide); o la economía (tiempos de crisis). Muchas de estas amenazas son reales, pero se exageran sistemáticamente y alguna vez terminan desinflándose.
Physalia physalis
El siguiente titular fue publicado en un periódico nacional el 30 de abril de 2009: “Peor que la medusa: El Instituto de Oceanografía alerta de la presencia en el Mediterráneo de la carabela portuguesa, cuya picadura puede ser mortal”. El texto del artículo aclara: “[Un] investigador del  Instituto de Oceanografía explicó que las picaduras pueden ser mortales en el caso de personas que tengan respuestas de tipo alérgico. No obstante, son casos extremos”. El titular, sin embargo, ya ha tocado la tecla sensacionalista del pánico. Se sabe que las muertes causadas por picaduras de avispas y abejas son más que las que causan todos los demás animales venenosos juntos, muchas más que las de las medusas y los sifonóforos. ¿Por qué no aparece nunca en los periódicos un titular como éste: Peligro en el campo. Hay abejas, que pueden provocar la muerte? Porque nadie lo tomaría en serio y no provocaría el pánico que se busca.
Lo malo es que estos estados de opinión próximos al pánico se traducen a menudo en actuaciones irracionales y despilfarradoras de los políticos. En un estudio simulado publicado en una revista internacional de impacto, se probó que, para detener una epidemia de hepatitis, basta con vacunar a un 10% de la población en peligro. Poco después, ante un amago de epidemia de hepatitis en España, los gobiernos autónomos se dejaron arrastrar por el efecto dominó, sufragando la vacunación masiva de todos los afectados y gastando diez veces más de lo necesario.
En otro estudio simulado, relacionado con la epidemia de SARS que tuvo lugar hace unos años en extremo oriente, se estudiaron cuatro medidas paliativas y se llegó a la conclusión de que el uso de mascarillas produce el efecto mínimo, siendo más efectiva la ruptura de las cadenas de contagio mediante la suspensión de las actividades sociales (poner en cuarentena a los enfermos y sus familiares). Pues bien: para luchar contra la pandemia de gripe A, algunos gobiernos encargaron millones de mascarillas, de utilidad dudosa, pero de mayor aceptación social que la cuarentena.
En 1995, la prensa generalista publicó con grandes titulares la noticia de que un estudio científico había demostrado que el uso de la píldora anticonceptiva aumenta un 100% el riesgo de trombo-embolia. Como resultado del pánico resultante, miles de mujeres dejaron de tomar la píldora. Se estima que, en consecuencia, hubo unos 10.000 abortos más, sólo en Gran Bretaña. Pero mirando el artículo original se ve que el riesgo de trombo-embolia en mujeres que no toman la píldora es de 1 en 14.000. En mujeres que toman la píldora, dicho riesgo sube a 2 en 14.000. Cierto, es un 100% de aumento, pero ¿estaba justificado el pánico?
Veamos algunos riesgos anuales en España (cifras de 2004 a 2008):
Riesgo de morir electrocutado con un aparato casero
1 en 4.000.000
Riesgo de morir de gripe
1 en 75.000
Riesgo de morir de SIDA
1 en 40.000
Riesgo de morir de una caída accidental
1 en 30.000
Riesgo de morir en un accidente de automóvil
1 en 16.000
Riesgo de hacerse daño cayéndose de la cama
1 en 650
Riesgo de morir de cáncer
1 en 433
Riesgo de morir de enfermedad cardíaca
1 en 365
Riesgo de morir este año por cualquier causa (no nacidos excluidos)
1 en 120
Riesgo de sufrir un accidente casero
1 en 36
Embarazos que acaban en aborto provocado
1 en 6,4


El riesgo más grande para la vida de los seres humanos en España es el de ser abortados durante las fases embrionaria y fetal. Este riesgo tan enorme (más de un 15%) no produce pánico, porque los adultos saben que a ellos no les afecta, y los afectados no pueden quejarse.
Manuel Alfonseca

jueves, 22 de mayo de 2014

Alucinaciones

En un artículo (Visions for all) publicado en su edición del 7 de abril de 2012, la revista Science News resume los trabajos de Tanya Luhrmann sobre las experiencias de Dios que mucha gente dice haber tenido. Después de cuatro años de investigación, la antropóloga cree haber demostrado la sorprendente conclusión de que la gente normal también puede tener alucinaciones. Dado que las alucinaciones son comunes en patologías como la esquizofrenia y la psicosis, se predice que las personas que tienen muchas de esas experiencias corren el riesgo de terminar psicóticas. En particular, dice el artículo, es posible que Juana de Arco hubiese terminado psicótica si no la hubiesen quemado los ingleses.

Este desarrollo tiene una premisa oculta. Haciéndola explícita, el razonamiento asociado puede resumirse así:
1.      Dios no existe.
2.      Luego todos los informes sobre experiencias de Dios deben ser alucinaciones.
3.      Mucha gente normal dice haber tenido experiencias de Dios.
4.      Luego mucha gente normal sufre alucinaciones.
5.      Tener muchas alucinaciones puede llevar a la esquizofrenia o la psicosis.
6.      Luego Juana de Arco se habría vuelto psicótica si los ingleses no la hubiesen quemado.
Pero si la primera premisa, la premisa oculta, fuese falsa (es decir, si Dios existe) todo el argumento cae por tierra, pues algunas experiencias de Dios podrían ser genuinas, en lugar de alucinatorias. En particular, la conclusión gratuita e inútil sobre Juana de Arco queda desautorizada.
Es una pena que revistas serias como Science News caigan en estas falacias que se basan en premisas ocultas no científicas, no probadas, y aún peor: imposibles de probar.


jueves, 15 de mayo de 2014

Lo que dice la ciencia sobre la vida humana

En relación con las discusiones sobre el aborto, la protección de la vida del concebido y los derechos de la mujer embarazada no está de más recordar sucintamente el consenso científico respecto a la vida humana:

·        La vida de todo ser vivo generado por medio de la reproducción sexual comienza con la fecundación del gameto femenino por el masculino, es decir, con la formación del zigoto. En ese momento aparece un nuevo ser de la misma especie que sus padres, cuya dotación genética (el ADN) es diferente del de sus padres y del de cualquier otro ser vivo de esa especie, excepto en el caso de gemelos idénticos. Este nuevo ser vivo conservará la misma dotación genética desde ese instante hasta su muerte. Por eso se protegen los huevos de las tortugas marinas y de otras especies en peligro, porque son individuos de esas especies.
·        En todas las especies de seres vivos que no pasan por etapas de metamorfosis (lo que incluye a todos los reptiles, aves y mamíferos y, por supuesto, al hombre) no hay solución de continuidad en el desarrollo desde el zigoto hasta la muerte. Las fases que acostumbramos distinguir en el desarrollo de los seres humanos (embrión, feto, neo-nato, niño, adolescente, adulto y anciano) son arbitrarias y sin solución de continuidad. Ni siquiera lo es el parto, que anatómicamente consiste en el corte de un vaso sanguíneo (fisiológicamente tiene también otros efectos). De lo que no cabe duda es que, en todas esas fases, de principio a fin, se trata del mismo individuo.
·        En todos los mamíferos placentarios (incluido el hombre), la primera fase de la vida del nuevo individuo tiene lugar dentro del cuerpo de la madre. El periodo del embarazo es equivalente y sustituye al desarrollo dentro el huevo, que en los reptiles y las aves tiene lugar fuera de la madre. En ambos casos, la maternidad comienza en el momento de la fecundación, no en el del parto, que corresponde a la ruptura de la cáscara del huevo. Desde el momento en que se queda embarazada, la mujer ya es madre.

Todo esto no son descubrimientos modernos, se sabe desde hace más de un siglo. Es el consenso de la biología, aceptado por todos los biólogos. Entonces, ¿por qué hay biólogos abortistas? Porque siguen la ética relativista, porque afirman que todo lo que quiere la sociedad es moralmente aceptable. Porque piensan que la decisión a este respecto no tiene que ver con la ciencia, sino con las leyes.

Ante la decisión de realizar un aborto, una mujer debería disponer de toda la información, que a veces parece que se intenta ocultarle. Hay muchas personas cultas que no conocen conceptos biológicos tan elementales como que un embrión es un ser vivo que pertenece a la especie humana y es diferente del cuerpo de su madre


jueves, 8 de mayo de 2014

¿Se ha frenado la investigación sobre el genoma humano?

Todos conocemos el proyecto Genoma Humano, que se puso en marcha oficialmente en 1990, aunque ya venía funcionando de forma parcial desde 5 años antes. Su objeto era identificar y descifrar en 15 años todos los genes del ADN humano. El proyecto se completó en 2003, dentro del plazo previsto, aunque ya en el año 2000 se publicaron resultados parciales. Desde el punto de vista científico, el proyecto fue un éxito, pero es posible que para una parte del público parezca un fracaso, teniendo en cuenta las expectativas exageradas que despertaron algunos medios de comunicación.
Los medios saludaron el proyecto como la puerta abierta a una nueva revolución médica. Entre las aplicaciones revolucionarias que se anunciaban estaban: la terapia génica para prevenir o corregir enfermedades genéticas; el diagnóstico prematuro de enfermedades reales o potenciales, incluso desde la fase embrionaria; o la medicina personalizada, que adaptará los tratamientos de cada enfermedad a la persona que la padece. También se discutieron posibles peligros, como la manipulación de embriones humanos para adaptar sus genes a los deseos de sus padres o de gobiernos dictatoriales; y la utilización de los datos genéticos para seleccionar personal, o para conceder o denegar seguros y créditos...

Veamos como muestra algunos titulares extraídos de la hemeroteca de La Vanguardia:

  • 21/10/1989, página 2 del suplemento de Ciencia y Tecnología. Titular: La búsqueda del grial de la Biología
  • 21/12/1990, página 5 del suplemento de Medicina y Calidad de Vida. Titular: El ADN como instrumento médico. Los científicos disponen ya de técnicas para manipular la intimidad del individuo
  • 27/6/2000, página 37. Titular: El motor de la novísima economía. Los genetistas sientan las bases para una revolución médica y económica
  • 31/12/2000, revista, página 6. Titular: El código genético humano sienta las bases de una revolución médica
Disminución del coste de secuenciar
un genoma humano
Al finalizar el proyecto, cuando semejantes previsiones no se cumplieron inmediatamente, no es extraño que el público sintiese cierta decepción. Además era predecible que la investigación en este campo tenía que frenarse, pues en Estados Unidos el proyecto Genoma Humano se financió íntegramente con fondos nuevos, sin tocar los presupuestos normales de investigación. Una vez concluido y acabados los fondos especiales, proyectos nuevos en este campo (como el proyecto ENCODE, destinado a descubrir todos los elementos funcionales del genoma, o el proyecto Microbioma Humano, recientemente concluido, que analizó los genomas de los microbios que viven en simbiosis con el hombre) pasaban a entrar en competencia con otras investigaciones en los demás campos de la ciencia. Naturalmente, al disminuir los fondos disminuyó automáticamente la velocidad de avance. De todos modos, en estos 10 años se han producido adelantos significativos. Por ejemplo, el coste de secuenciar un genoma humano individual se ha dividido por diez mil (actualmente viene a ser de unos 10.000$ por persona).
En un artículo reciente publicado en Science News se afirmaba que actualmente el coste de almacenar el genoma de una persona es mayor que el de secuenciarlo. Esta afirmación tiene que ser errónea, pues un genoma humano completo (contenido en el ADN de sus cromosomas) consta de unos tres mil millones de nucleótidos. Como cada uno puede pertenecer a cuatro tipos diferentes, según la base nitrogenada que contenga (adenina, guanina, citosina o timina), bastan dos bits para definir un nucleótido, luego la descripción completa del genoma ocupará unos 6 gigabits. Esta cantidad de información puede almacenarse en una memoria USB de un gigabyte, que apenas cuesta algunos euros.
El proyecto Genoma Humano fue un triunfo de la ciencia, pero sus efectos tardarán en hacerse sentir. Esto no es malo: así tendremos más tiempo para prevenir sus posibles efectos nocivos. Como ocurre con cualquier herramienta, el conocimiento del genoma se puede usar para bien o para mal. Pero la exageración sistemática en las predicciones, motivada por el ansia de conseguir titulares de impacto, puede llevar a la decepción y hacer que la opinión pública se ponga en contra de este y de otros proyectos parecidos en el futuro.


Manuel Alfonseca

jueves, 1 de mayo de 2014

Exageración de las noticias científicas: superconductividad

Levitación de una placa superconductora
En 1986, un equipo del centro de investigación de IBM en Zurich descubrió la superconductividad de alta temperatura. Hasta entonces, este fenómeno, bien conocido desde que fue descubierto por Heike Kamerlingh Onnes en 1911, solo se daba a temperaturas próximas al cero absoluto. Gracias a la utilización de materiales cerámicos formados por cobre y tierras raras, la temperatura crítica subió primero a 35ºK, y poco después a 92ºK.

Inmediatamente los medios anunciaron el descubrimiento como la puerta abierta a una nueva revolución tecnológica. Entre las aplicaciones revolucionarias que se anunciaban estaban la fusión nuclear, los trenes y barcos de alta velocidad que se moverían levitando, la transmisión de energía eléctrica a grandes distancias sin pérdidas, los superordenadores, y muchas más. La “fiebre” de los medios creció aun más cuando Bednorz y Müller, del equipo descubridor, recibieron el Premio Nobel en 1987.

Como muestra de esa “fiebre” he realizado una búsqueda en la hemeroteca de La Vanguardia. En los tres años transcurridos entre 1986 y 1988, este periódico publicó 24 noticias sobre superconductividad (una cada mes y medio). En muchas de ellas se lanzaban las campanas al vuelo sobre las aplicaciones inminentes de esta tecnología revolucionaria. Veamos unos pocos ejemplos:

·         18/5/1986, página 49. Titular: Superconductividad. Contenido: Otras aplicaciones, aún en fase experimental, se refieren a la conducción de electricidad con cables superconductores... Además un sólo cable superconductor de 60 centímetros de diámetro podría abastecer de electricidad a una ciudad como Nueva York... En Japón y Alemania llevan a cabo estudios para poner en funcionamiento un tren rápido con tecnología superconductora. Este tren podría ir suspendido en el aire gracias a la repulsión que se ejercen dos electroimanes entre sí, e ir propulsado también por fuerzas magnéticas.
·         29/3/1987, página 43. Titular: Superconductores calientes. Contenido: Los superconductores son de gran importancia en la fabricación de bobinas para los reactores que permitirán la fusión nuclear controlada en el futuro.
·         7/6/1987, página 49. Titular: La “fiebre” de los superconductores. Subtitulares: Múltiples aplicaciones. Aceleradores de partículas y reactores de fusión. Barcos, trenes y cables. Superchips y aparatos de medida.
·         16/10/1987, página 36. Titular: Los Nobel para investigaciones de suma transcendencia tecnológica. Contenido: Estas características son especialmente importantes en campos como la energía nuclear de fusión, la exploración médica mediante resonancia magnética nuclear, la propulsión de sistemas de transporte (trenes y barcos) y el desarrollo de nuevos tipos de superordenadores.
Heike Kamerlingh Onnes,
descubridor de la superconductividad
·         11/12/1988, página 1, suplemento de Ciencia. Titular: IBM establece un nuevo récord en superconductividad. Contenido: cita a Jerry Torrance y Jerry Cuomo diciendo que no descartaron nuevos avances en uno de los campos que se anuncia más revolucionario de la  tecnología. “Incluso es posible que pronto se anuncien las primeras aplicaciones con los umbrales alcanzados hasta ahora”.

La burbuja mediática se desinfló en poco tiempo. Los aumentos espectaculares de la temperatura crítica que todos esperaban no llegaron. Un cuarto de siglo después, sigue en 92ºK, a falta de que se confirme un experimento de 1993 que la elevaba a 138ºK. Las aplicaciones revolucionarias que se anunciaban tampoco han llegado a aparecer. Naturalmente, los medios han perdido interés por el asunto. La hemeroteca de La Vanguardia solo contiene siete noticias sobre superconductividad entre los años 2000 y 2013 (una cada dos años, una frecuencia 16 veces menor que la de 1986-88), a pesar de que en 2003 se concedió un nuevo Premio Nobel a esta rama de la física. Esta vez lo recibieron Abrikosov, Ginzburg y Leggett, cuyas contribuciones a ese campo se remontaban a muchos años atrás.
Manuel Alfonseca