jueves, 1 de septiembre de 2016

La falacia de la vida en Marte

Imagen en mosaico de Marte tomada desde el orbitador Viking 1
En un artículo anterior hablé sobre la falacia del gato invisible, cuya causa era la confusión entre una condición suficiente y una condición necesaria, tal como indica la tabla siguiente:

Deducción correcta:
condición necesaria
Deducción falaz:
condición suficiente
B es cierta sólo si A es cierta.
B es cierta.
Luego A es cierta.
B es cierta si A es cierta.
B es cierta.
Luego A es cierta.

Pues bien, hay otra falacia muy parecida, que también consiste en confundir condición necesaria y suficiente, pero al revés. En este caso, los silogismos correcto e incorrecto son los que indica esta otra tabla:

Deducción correcta:
condición suficiente
Deducción falaz:
condición necesaria
B es cierta si A es cierta.
A es cierta.
Luego B es cierta.
B es cierta sólo si A es cierta.
A es cierta.
Luego B es cierta.

Veamos un ejemplo de esta falacia, aplicable a la existencia de vida en Marte:
El agua es necesaria para la existencia de la vida.
En Marte hay agua.
Luego en Marte hay vida.
Los medios de comunicación suelen lanzar las campanas al vuelo siempre que se habla de la posible existencia de vida en Marte. A veces, cuando se hace algún descubrimiento que sugiere la existencia pasada de agua líquida abundante en Marte, extrapolan automáticamente la existencia de vida, aplicando la deducción anterior, que como hemos visto es falaz.
¿Cómo están las cosas respecto a la posible existencia actual de vida en Marte?
Modelo de la sonda Viking que aterrizó en Marte

El 20 de julio de 1976, en el séptimo aniversario del primer desembarco en la luna, la cápsula Viking 1 se posó en Marte, seguida unos meses después por su gemela, la Viking 2, que se posó al otro lado del planeta. Las dos cápsulas estaban programadas para realizar tres experimentos en busca de vida. Dos de ellos dieron resultado negativo, el tercero dio positivo. Sin embargo, la NASA llegó a la conclusión de que en la actualidad no existe vida en las zonas de Marte analizadas. ¿Por qué?

  • El experimento que dio resultado positivo consistió en el cultivo de tierra marciana en un medio terrestre formado por azúcares y aminoácidos que contenían carbono radiactivo. Si hubiese vida microscópica en Marte y fuese capaz de aprovechar esas sustancias en su metabolismo, debería desprenderse anhídrido carbónico radiactivo del cultivo, que los detectores podrían identificar. Los detectores, en efecto, lo identificaron, pero la NASA no lo tuvo en cuenta y llegó a una conclusión negativa.
  • La decisión de la NASA fue correcta. Si hubiese llegado a la conclusión de que existe vida en Marte a partir de este resultado positivo, habría aplicado la falacia del gato invisible con la siguiente deducción:
    Si en Marte hay vida, el resultado será positivo.
    El resultado fue positivo.
    Luego en Marte hay vida.
    El problema es que la existencia de vida era condición suficiente, pero no necesaria, para que el cultivo desprendiese anhídrido carbónico radiactivo. La NASA actuó correctamente y no cayó en la falacia, al dar prioridad a los resultados negativos de los otros dos experimentos.
  • El experimento dudoso podría haberse diseñado de otra manera. En lugar de un cultivo se habrían preparado dos, uno provisto de azúcares dextrógiros y aminoácidos levógiros; el otro con azúcares levógiros y aminoácidos dextrógiros. Si la cantidad de anhídrido carbónico radiactivo hubiese sido distinta en los dos cultivos, tendríamos un fuerte indicio en favor de la existencia de vida en Marte, pues la mayor parte de los procesos abióticos que podrían dar lugar a la producción de CO2 quedarían eliminados, ya que sólo la vida (al menos la terrestre) distingue la quiralidad de sus componentes. De hecho, este diseño se propuso, pero fue rechazado por problemas de presupuesto.
Es curioso que la NASA sí cayera, veinte años después, en la falacia del gato invisible, cuando en 1996 anunció el descubrimiento de vida en Marte tras la detección de posibles fósiles microscópicos en un meteorito de origen marciano encontrado en la Antártida. La conclusión quedó invalidada cuando se hizo notar que la vida era condición suficiente, pero no necesaria, para la aparición de los supuestos fósiles.

Manuel Alfonseca

2 comentarios:

  1. Lógico, Watson.
    Cuanto se agradece que alguien se pare a pensar en estas cosas. Supongo que algo parecido valdrá para los planetas "habitables" que están descubriendo cada dos por tres.

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