Todos conocemos la zona Ricitos de Oro, que se considera necesaria
para la aparición de la vida en un sistema planetario. Es la región en que la
temperatura en la superficie del planeta hace posible la existencia de agua
líquida, que se suele considerar indispensable para que pueda aparecer la vida,
al menos tal como la conocemos, porque en la literatura de ciencia-ficción
(recordemos La Nube Negra de Fred Hoyle) hay formas de
vida que quizá no necesitarían de ese requisito.
Los planetas muy próximos a su estrella tendrían una temperatura demasiado alta para la existencia de agua líquida; toda el agua se vaporizaría, y en algunos casos escaparía de la atracción gravitatoria del planeta. En los muy alejados, la temperatura sería demasiado baja y toda el agua estaría en estado sólido (hielo). En ambos casos se piensa que la aparición de la vida no sería posible.







