| Betelgeuse, gigante roja |
Las teorías sobre la formación de los planetas han
ido cambiando a lo largo del tiempo. En las primeras décadas del siglo XX, se
suponía que los planetas del sistema solar se formaron cuando una estrella pasó
cerca del sol y con su atracción gravitatoria le arrancó materia, que sirvió
para formar los planetas. De acuerdo con esta teoría, y dado que el paso de dos
estrellas a corta distancia debe de ser muy raro, la existencia de planetas
alrededor de una estrella sería un fenómeno muy poco frecuente.
Actualmente, la teoría es muy diferente. Ahora se piensa que, cuando una nube de gas y polvo se contrae para formar una estrella, parte de la nube queda fuera de la protoestrella, formando un disco que se aplana alrededor del ecuador del sistema. Gradualmente, el gas y el polvo se van concentrando y acaban condensándose en torno a núcleos de mayor tamaño, dando lugar a la formación de los planetas. Esta teoría explica por qué casi todos los planetas del sistema solar giran alrededor del sol casi en el mismo plano. De acuerdo con ella, la existencia de planetas debería ser muy frecuente, y el hecho de que se hayan descubierto varios miles en estrellas próximas da el espaldarazo a esta teoría.





