jueves, 23 de enero de 2014

¿Son compatibles la ciencia, la ética y la democracia?

La novela de J. Boyne, El niño con el pijama de rayas (2006) trata de las matanzas en la cámara de gas en los campos de concentración nazis. El libro termina así:
Todo esto, por supuesto, pasó hace mucho, mucho tiempo, y nunca podría volver a pasar nada parecido.
Hoy en día, no.

¿Es verdad lo que dice? ¿Estas cosas no pueden volver a ocurrir? 
Creo que este final no es acertado: 
  • En primer lugar, no es verdad que haga mucho tiempo. Poco más de sesenta años apenas es significativo cuando se habla de sucesos históricos. 
  • En segundo lugar, no es cierto que ahora esas cosas no podrían volver a ocurrir. ¿Ya se nos han olvidado las masacres de Ruanda durante los años noventa?
  • Pero quizá el autor quiere decir que esas cosas no pueden ocurrir en Europa. ¿Es que ya se le han olvidado la masacre de Srebrenica y la tragedia de Sarajevo?
  • O tal vez quiere decir que esas cosas no pueden ocurrir en un país democrático. ¿Olvida que Hitler
    La muerte de Sócrates, por David
    llegó al poder después de unas elecciones democráticas? 
  • ¿Olvida que la democracia ateniense quedó desprestigiada durante milenios por la condena de Sócrates, que fue resultado de una votación secreta, no durante la oligarquía impuesta por Esparta después de la guerra del Peloponeso, sino poco después de la restauración de la democracia?

Se dice a menudo que la democracia es el menos malo de los sistemas políticos. Por ello, el principio del predominio de la opinión mayoritaria, esencia de la democracia, tiende a extenderse a otros campos en los que su eficacia no ha sido probada o resulta negativa. Basta observar, para comprobar esta tendencia, la proliferación de encuestas de opinión (generalmente absurdas) en los medios de comunicación.

Los métodos de la democracia son inaplicables para el descubrimiento de la verdad, que es el objeto de la ciencia. Si las teorías científicas estuviesen sujetas a las normas de la democracia, llegaríamos al absurdo de que una nueva teoría no podría imponerse nunca, pues siempre tendría que enfrentarse con una opinión mayoritaria adversa: las teorías nuevas tienen siempre que luchar con las ideas preconcebidas anteriores y se ven obligadas a ganar adeptos poco a poco, convenciendo con argumentos y razonamientos, a veces muy despacio. Por otra parte, una teoría científica no se impone por mayoría. Debe ser universalmente aceptada.

Grandes descubrimientos, como la genética de Mendel, pueden quedar enterrados en el olvido durante décadas, porque nadie los comprende y su autor se ha adelantado a su época, pero al fin surgen a la luz pública y se imponen. Un solo descubrimiento (el experimento de Michelson-Morley) hizo tambalearse una construcción científica establecida durante doscientos años (la mecánica de Newton) y dio pie a Albert Einstein para construir una teoría totalmente nueva y revolucionaria.

Si rigiera la ley de la mayoría, muchos autores de teorías nuevas no habrían conseguido imponerlas y la ciencia avanzaría bastante más despacio, si es que no se hubiese detenido.
El objeto de la ciencia es descubrir la verdad. Las teorías se apoyan en hechos (resultados de experimentos, hallazgos paleontológicos, etc.) que no están sujetos a la opinión mayoritaria. Una teoría es tanto más convincente cuantos más hechos la apoyan. No depende de los votos.

Si alguna vez la ciencia llega a caer bajo el dominio de la democracia política, pasarían cosas como éstas: en 1897, la Asamblea General de Indiana (Estados Unidos) aprobó una ley que decretaba que el valor del número pi sería, a partir de ese momento, igual a 3,2 en ese estado. Esto es ridículo, pero ha sucedido y es una muestra de lo que puede llegar a ocurrir. Cuando la democracia se adueñe de la ciencia, la ciencia habrá muerto.

Además de la ciencia, que se ocupa de lo verdadero y de lo falso, existe también la ética, cuyo objeto es el bien y el mal. Los dos campos son muy semejantes. La ciencia nos dice cómo son las cosas, la ética cómo deben ser. Tampoco la ética debe estar bajo el dominio de la democracia, de la ley de la mayoría. La condena de Sócrates es prueba suficiente.

En los países occidentales con un régimen de gobierno democrático se oye con frecuencia a los políticos afirmar que el bien y el mal es lo que decida el parlamento. Esta postura es extremadamente peligrosa. Con el tipo de partidos políticos que tenemos, esto significa, simplemente, que el bien y el mal es lo que decida el jefe del partido. Una persona, un grupo de personas, no debe considerarse nunca por encima del bien y del mal. 

Si se les permite hacerlo, cualquier día podríamos tener, por ejemplo, una ley de eutanasia obligatoria para los mayores de ochenta años, algo que el famoso científico Francis Crick defendía cuando tenía cincuenta, para controlar la población y la economía mundial, pero que no le impidió llegar a los ochenta y ocho. Si se les permite hacerlo, cualquier día podríamos encontrarnos de nuevo con el niño con el pijama de rayas.

12 comentarios:

  1. Muy bien enfocado y absolutamente acertado. En nombre de la ciencia también se han cometido grandísimas atrocidades, preguntemos como Mendel llevo a cabo sus descubrimientos.
    Ciencia, ética y democracia...ninguna está realmente por encima de la otra....en sus focos específicos de trabajo. El problema está en las zona grises o de intersección o cuando una se mete en área de la otra.

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    1. Supongo que no se refiere a Mendel (el padre de la genética) sino a Mengele, el médico nazi que experimentó con seres humanos.

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  2. Impecable artículo, Manuel. En nuestro blog hablamos de este mismo tema en esta entrada

    http://frasesdedios.blogspot.com.es/2015/06/los-guardianes-de-la-ortodoxia-o-como.html

    Como cabía suponer me pusieron a parir :-) En cierta página me llegaron a llamar "propagadora de pseudociencia", sólo por transcribir las opiniones sobre este tema de un buen puñado de expertos acreditados. En todo caso, los propagadores de pseudociencia serían ellos, ¿no? :-) Ya que yo me limité a dar a conocer sus declaraciones.

    Ladran, Sancho, señal que cabalgamos.

    ¡Un abrazo, Manuel!

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    1. Gracias, Ana. Dado que tu artículo es esencialmente una serie de citas de científicos, algunos de ellos famosos, como Prusiner (Premio Nobel) o Carl Sagan, ¿por qué se metieron contigo? ¿Porque esas citas no coincidían con sus opiniones? En tal caso, la reacción "científica" habría sido buscar otras citas que se les opusieran, ¿no?

      Una pequeña corrección: la cita "Ladran, luego cabalgamos" no es del Quijote, es de Goethe.

      Un abrazo

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  3. Gracias por la corrección, no sé dónde escuché que esa frase la dice don Quijote en una famosa película inspirada en el antihéroe de Cervantes. Seguramente el director del film la tomó prestada de Goethe, y, a partir de ahí, se extendió la confusión. Pero, vaya, que no sé si es cierto. Lo que sí es cierto que cuando yo leí el Quijote, hace ya muchos años, no vi la frase por ningún sitio :-) Pero nunca lo recuerdo antes de soltarla, jaja.

    Pues el chaval que me acusó de propagar pseudociencia no sólo no contrastó la información que le ofrecí, sino que, además, cuando le propuse alguna bibliografía firmada por científicos no fisicalistas, para que comprobara por sí mismo que no me estaba inventando nada, él me respondió proporcionándome a su vez una bibliografía de autores popularmente llamados "magufos" (ya sabes, magia, ufología, tarot, control mental, etc.)... Y añadió "yo no leo esa basura". O sea, que metió en el mismo saco a Soler Gil, Roger Penrose, Paul Davies y a la autora de "El Secreto"... Y se quedó tan ancho.

    Y mientras esto ocurría no paraba de pedirme "pruebas empíricas" de que Dios existe... Me lo imaginé como un niño con los ojos cerrados quejándose de que no puede ver.

    Así están las cosas, Manuel, por eso tu blog es tan necesario.

    ¡Un abrazo!

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    1. Para más información sobre la cita de Goethe:
      https://thefaustorocksyeah.wordpress.com/2013/09/01/cervantes-y-goethe-unidos-en-la-historia-por-los-perros-que-ladran/

      ¿"pruebas empíricas" de que Dios existe? Eso es una contradicción. Si Dios está fuera del universo (tiene que estar fuera para crearlo) ¿cómo podemos tratarlo como un objeto empírico? Se pueden buscar pruebas racionales de la existencia de Dios, pero no empíricas.

      En mi experiencia, las únicas veces que he conseguido hacer callar a un ateo ha sido demostrándole que había cometido una falacia lógica.

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  4. Gracias por el enlace, Manuel. Veo que hasta Orson Wells cayó en la trampa :-) Esa deber ser la película que, según yo había oído, repetía la frase errónea, pero, por lo visto, la confusión viene de más atrás. Gracias.

    Lo malo, Manuel, es que cuando dices a estos chavales (la mayoría, como sabes, son jóvenes que enarbolan su ateísmo como una especie de marca de rebeldía anti-sistema) que no hay pruebas “empíricas” de la existencia de Dios, sólo filosóficas, te contestarán que sólo las pruebas reportadas por el método científico son válidas: “si no hay pruebas de ‘x’, es porque ‘x’ no existe y punto”. Te soltarán el consabido “jajajá” :-) y lo considerarán una victoria.

    Por supuesto, aquí es cuando el teísta puede contraatacar con la acusación, yo creo que legítima, de que su actitud es cientifista. El problema, te decía, es que a esta gente le importa un rábano ser cientifistas. Algunos lo llevan a gala, a pesar de que el positivismo, de donde surgió el cientifismo, es una doctrina ya desfasada… Otros ni siquiera saben que lo son: uno me dijo claramente que él no sabía ni le importaba lo que era el cientifismo. Yo me quedé a cuadros, como si Kim Jong-un me hubiera dicho que no sabe lo que es un coreano :-)

    En cuanto a las falacias, a este chico del que te hablaba en otros comentarios, el que puso a la misma altura a Penrose o Davies a la autora de “El Secreto”, le advertí que esa era una falacia de “arreglo de bulto” y que ese tipo de generalizaciones era intolerable en un debate serio… Más de lo mismo, le importó un pepino y continuó en sus trece. Es evidente que a mí me falta tu talento y erudición para lidiar en estas plazas, porque pocas veces pude conseguir que entraran en razón, como mucho que dejaran de insultar a los creyentes... durante cinco minutos.

    Lo de las falacias es divertido porque, si consultas el artículo relacionado en Wikipedia, comprobarás que parece especialmente concebido para refutar las ideas que nosotros defendemos. Lo digo porque la religión y la existencia de Dios aparecen como “estrellas invitadas” en más de un ejemplo de estas falacias lógicas :-) Digo que es divertido porque conocer todas esas trampas retóricas resulta muy útil al creyente a la hora de desfenestrar el ideario de los beligerantes nuevos ateos… Pareciera que a alguien le ha salido el tiro por la culata :-)

    Un seguidor de mi blog con muy buen criterio, me envió una larguísima lista de las falacias más comunes usadas por los ateos. Me parece una muy buena lista y tengo intención de publicarlas, aunque no sé si todas. Si te interesa echarles un vistazo, puedo enviártelas. Recuerdo que en otro comentario me ofrecías tu email y hablaste de enviarme un debate que habías mantenido con un escéptico y que me gustaría tener, pero en ese momento no pude contestar ni guardar tu dirección y he perdido el post donde se encontraba. Avísame si quieres que te envíe la lista, es un archivo pdf. de siete páginas, pero no deja de tener su interés y está bien redactado.

    Y, ya que en este post hablabas del nazismo, te cuento que me he quedado de piedra porque mi última entrada del blog ha tenido en Facebook más de 10. 500 visitas en una semana…Algo absolutamente salido de madre. Al final entendí cómo había ocurrido: hablando de Hitler y de Darwin en el mismo contexto. Yo también soy darwinista, y no tengo ningún interés en desvirtuar a Darwin a quien admiro como todo el mundo. Mi intención era y es divulgar, no crear polémica, pero sí me siento en el deber de dar a conocer lo que muchos desconocen y el libro "El origen del hombre" es bastante desconocido para el gran público. Las polémicas, por lo visto, también se nos darán por añadidura.

    Ladran, Manuel, señal que cabalgamos ;-)

    Perdona la extensión, un abrazo.

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    1. Cuando te digan “si no hay pruebas de ‘x’, es porque ‘x’ no existe y punto” puedes contestar con ejemplos sacados de la propia ciencia y del mundo material:
      a) Antes de 1896, cuando Henri Becquerel descubrió la radiactividad, no había pruebas de su existencia. Luego, de acuerdo con la regla de oro del cientificismo, la radiactividad no existió antes de 1896.

      b) Durante 70 años, la constante cosmológica de Einstein fue eliminada de la teoría de la relatividad general, porque no había pruebas de su existencia. Según la regla de oro del cientificismo, no existía. Cuando la resucitaron en 1998, ¿surgió de la nada? ¿Pasó bruscamente a existir?

      Dado que el desarrollo científico es un proceso en marcha, en el que siempre se están descubriendo cosas nuevas, la regla de oro del cientificismo es evidentemente falsa.

      Sí, me interesa la lista. Puedes mandarla a Manuel.Alfonseca en uam.es.

      Enhorabuena por el éxito de tu blog.

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    2. Por cierto, Ana, este artículo que mencionas en tu blog, en el que mencionas a Hitler en el entorno de las teorías de Darwin, es el mismo en el que comentas mi artículo "El hombre, ¿un animal más?", ¿no? Gracias por darme publicidad :-)

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  5. Perdona, Manuel, que no he podido contestar hasta ahora. El artículo sobre Darwin y Hitler es este de abajo, el último que hemos publicado. La gente alucina porque muchos ignoraban que Darwin había escrito ese tipo de cosas tan políticamente incorrectas :-), aunque también hay que entender que era otra época:

    http://frasesdedios.blogspot.com.es/2015/09/steven-weinberg-daniel-dennett-y-la.html

    Y me has dado una idea, porque ese artículo en el que te citábamos también viene al caso, así que acabo de añadir un enlace al final, en la parte de "entradas relacionadas".

    Gracias a ti por todos tus consejos. Mañana sin falta (y si Dios quiere :-)) te envío la lista de falacias ateas. El éxito del blog no es mío, puesto que yo me limito a recopilar y dar a conocer al público información, ideas y reflexiones de personas mucho más eruditas que yo, como es tu caso. Así que el éxito es también tuyo :-) y del teísmo en general. Yo aquí no soy más que una intermediaria que, sí, trabajo como una burra :-) estudiando a fondo el tema y dejándome la poca salud que tengo en el trabajo de investigación y transcripción, pero los verdaderos protagonistas son los autores de las citas, entre quienes tú te encuentras.

    Gracias por todo, mañana te enviaré eso.
    ¡Un abrazo!

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    1. Esto va camino de convertirse en un intercambio mutuo de ideas, porque la lectura de tu último artículo me ha dado una para escribir un artículo para mi blog. Muchas gracias. Ya te avisaré cuando lo publique.

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  6. Acabo de enviarte la lista de falacias ateas, Manuel, disculpa la tardanza.

    Me alegro mucho de serte útil :-) No es necesario que me avises personalmente cuando esté listo tu artículo, tengo un enlace en la sidebar que me alerta de cada actualización de tu blog. Estaré al tanto.

    ¡Un abrazo fuerte!

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