jueves, 3 de septiembre de 2015

El efecto horizonte


Todos conocemos el efecto horizonte, que consiste en que, a medida que caminamos hacia el horizonte, este se aleja. En la ciencia, a veces parece que también se aplica este efecto. Veamos algunos ejemplos:
Mapa genético de Mycoplasma genitalium
  • Biología sintética: En 1960 se predecía que hacia 1970 sería posible fabricar células vivas en el laboratorio. En 2015, Craig Venter (1) no lo ve muy lejano, quizá para 2030. Es verdad que hemos avanzado mucho, que se han dado pasos de gigante, pero el objetivo final parece estar siempre a la misma distancia, o incluso un poco más lejos que antes. Por otra parte, el origen de la vida sigue siendo un misterio. El ser más sencillo capaz de hacer vida independiente (Mycoplasma genitalium) es enormemente complicado y está a años-luz del hipotético primer ser vivo.



  • La lucha contra el cáncer: También en este campo se han producido avances muy importantes. Padecer un cáncer ya no equivale a una condena a muerte. Muchos enfermos se curan. Pero el triunfo definitivo sobre esta enfermedad, que los medios de comunicación e incluso los científicos anuncian a menudo como inminente, se va alejando a medida que pasa el tiempo. Basta ver las estadísticas y las necrológicas de los periódicos para comprobar que mucha gente sigue muriendo de cáncer, a veces en edades bastante tempranas.
    Fusión por confinamiento con láser
  • La energía nuclear de fusión: En 1960, Arthur Clarke pronosticó que esta forma de obtener energía estaría disponible hacia 1980. En 1980, los importantes avances realizados en reactores Tokamak y por medio de confinamiento con láser hicieron prever que quizá se consiguiera para el año 2000. Actualmente ya nadie se molesta en predecir una fecha: la fusión nuclear está resultando mucho más difícil de controlar de lo que se creía.
  • La inteligencia artificial: Me refiero aquí, no a lo que usualmente se llama así (cualquier sistema programado capaz de tomar decisiones), sino a la construcción de seres artificiales comparables a los humanos en la inteligencia y la capacidad de auto-consciencia. En 1956, cuando se inventó el término, se predijo que se alcanzaría en poco más de diez años. En 1990, Ray Kurzweil (2) afirmó que estaría a nuestro alcance en diez años más. En 1999, el mismo autor (3) estimó que quizá la conseguiríamos para 2010. Actualmente la ve factible para 2030 o 2035.
  • La teoría del todo: A finales del siglo XIX se puso de moda afirmar que la física ya había descubierto todo lo que se podía descubrir. Tan sólo quedaban dos pequeños fenómenos por explicar: el resultado negativo del experimento de Michelson-Morley y la radiación del cuerpo negro. En cuanto se consiguiera, la teoría física quedaría cerrada. Entre 1890 y 1905, el descubrimiento de la radiactividad, la teoría cuántica y la teoría de la relatividad revolucionaron esta ciencia y abrieron de nuevo campos amplísimos de investigación. Hacia 1990 se volvió a decir que ya estábamos a punto de saberlo todo: con un pequeño impulso (la teoría de cuerdas parecía muy prometedora) la física habría explicado todo lo que podemos ver del universo. En la actualidad, con el descubrimiento de la materia y la energía oscura (que no se sabe lo que son) y el fracaso de la teoría de cuerdas, la teoría del todo parece haberse alejado indefinidamente. Por otra parte, existen razones para pensar que quizá sea imposible formular una teoría así.
En los ejemplos anteriores, el efecto horizonte es inconfundible. Esto no significa que nunca seremos capaces de resolver todos estos problemas, pero sí deberíamos ser más prudentes y no lanzar las campanas al vuelo cada vez que se realiza algún pequeño avance. Si se me pide que me arriesgue a hacer una predicción, yo diría que, si alguno de los problemas mencionados tiene solución, no me parece muy probable que se encuentre durante el siglo XXI. Habrá que ver si nuestra civilización científica resiste hasta el siglo XXII. Pero esa es otra historia.

(1)   Craig Venter, Life at the speed of Light, 2015.
(2)   Ray Kurzweil, The age of intelligent machines, 1990.
(3)   Ray Kurzweil, The age of spiritual machines, 1999.

Manuel Alfonseca

15 comentarios:

  1. Muy interesante artículo.

    Sobre la Inteligencia Artificial, la opinión del profesor D. Ramón López de Mántaras (director del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial del CSIC) es esta:
    http://ow.ly/RJcLW

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    1. Gracias por el enlace. Estoy de acuerdo con lo que dice López de Mántaras.

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    2. Bueno es una tontería lo que voy a decir, y una obviedad, pero creo que hasta un descubrimiento no se realice no hay que ponerse estupendo dando fechas de cuando ocurrirá. Es verdad en que a veces hay avances decisivos, pero yo recurro al refran español de que no hay que vender la piel del oso hasta cazarlo. Hay que tener los pies en la tierra y no soñar con futuros utópicos. La cantidad de predicciones que no se han cumplido vale la pena leer los ensayos de Chesterton especialmente el primer capítulo del Napoleón de Notting Hill para ver en que quedaron sus profecías :-). Aunque el horizonte puede ser bueno para recobrar los ánimos y no perder la esperanza de realizar los descubrimientos.

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    3. Podrá ser una obviedad, pero los científicos y los medios se pasan el tiempo haciendo eso que dices que no se debe hacer. Y no aprenden de sus errores, porque cuando se ve que son errores, casi nadie se acuerda de lo que dijeron, ni siquiera ellos mismos.

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  2. Coincido con Rafa Núñez: artículo muuuuy interesante. Por lo que dices en él y, también, por lo que sugiere al imaginar semejante razonamiento aplicado a las ciencias...sociales. Por ejemplo, aplicar el "efecto horizonte" al perfeccionamiento continuo de la democracia puede ayudar a comprender mejor la propia democracia y a distinguir ésta de la práctica política.

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    1. Por supuesto, el efecto horizonte se puede aplicar a muchos campos más, como el que dices.

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  3. Veo que vuelves de las vacaciones con fuerza e inspirado :-) Un abrazo y feliz de tenerte de nuevo por el universo blogger.

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  4. Ya he comentado por aquí otra vez varias cosas en las que el horizonte me ha estado tomando el pelo desde niño: las estaciones espaciales comerciales, la llegada a Marte, las bases en la Luna... Conservo los libros que a finales de los 60 y comienzos de los 70 me regalaban sobre la conquista del espacio, ay...

    Otro horizonte que se ha choteado de mí, como de Kurzweil, es el de la inteligencia artificial.

    Recuerdo cómo me cambió de jovencillo mi visión y mis expectativas el leer la versión novelada de 2001 de Clarke donde explica los orígenes de HAL. Eso de las redes neuronales y la plasticidad implícita sonaba tan prometedor.

    Tengo desde 2001 en la estantería el libro "The age of spiritual machines", pero me ha dado siempre un poco de pereza hincarle el diente. ¿Me lo aconsejas, merece todavía la pena?

    Por cierto, al ir a buscarlo, he visto al lado otro libro muy recomendable que leí el año pasado y que me encantó, "Digital Apollo" de David A.Mindell. Claro que encaja de lleno con mi actividad profesional actual de diseñar sistemas de control. Resulta enternecedor.

    Juan.

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    1. No he leído "Digital Apollo", pero un ejemplo muy pertinente al respecto es la cápsula "Mars Lander", que tenía que aterrizar en Marte y se perdió, al parecer porque alguien en la NASA confundió las unidades americanas de longitud y velocidad con las del sistema métrico, que son las que se usan en todos los trabajos técnico-científicos.

      "The age of spiritual machines" es típico de Kurzweil, con quien me he metido alguna otra vez en este blog: http://divulciencia.blogspot.com/2015/03/alcance-la-inmortalidad.html
      Parte de la base de que la ley de Moore continuará indefinidamente, pero eso es altamente improbable, pues (como señaló el propio Moore en 2003, en una reunión de la Academia de IBM) ningún proceso natural es exponencial, todos siguen la curva logística (hablé de eso aquí: http://divulciencia.blogspot.com/2014/01/el-crecimiento-economico-permanente-es.html). No digo que no lo leas, pero tampoco lo recomiendo.

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  5. Hay físicos que dicen que haciendo ajustes a la mecánica de Newton no se requiere ninguna materia oscura. O sea puede que la tal materia oscura ni siguiera exista.

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    1. Sobre eso he escrito en otro blog:
      http://www.aecomunicacioncientifica.org/materia-oscura-o-nuevo-paradigma/

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    2. La ciencia, a la vez que me admira, me asusta pues a veces no se utiliza para el bien, sino para el mal. Me ha gustado mucho su artuculo.
      Un muy cordial saludo.

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    3. Gracias. De eso trata mi artículo de mañana.

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    4. Gracias. De eso trata mi artículo de mañana.

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