jueves, 22 de octubre de 2015

El error de Darwin

Charles Darwin
Consideremos estas palabras de Darwin en The descent of man (capítulo 5):
Entre los salvajes, los débiles de cuerpo o mente son rápidamente eliminados; y los que sobreviven suelen exhibir un estado de salud vigoroso. Nosotros, los hombres civilizados, por el contrario, hacemos lo posible por contrarrestar el proceso de eliminación; construimos asilos para los imbéciles, los tullidos y los enfermos; promulgamos leyes para proteger a los pobres; y nuestros médicos hacen lo que pueden para salvar la vida de todo el mundo hasta el último momento. Hay razones para creer que la vacunación ha salvado a miles de personas, que por su constitución débil habrían sucumbido a la viruela. Así, los miembros débiles de las sociedades civilizadas propagan su tipo. Nadie que haya observado la cría de animales domésticos dudará de que esto debe ser muy dañino para la raza humana.
Parece increíble, pero después de una vida entera dedicada casi exclusivamente a meditar sobre su teoría de la evolución, Darwin cometió el grave error de no saber aplicarla a la especie humana. Lo demuestra claramente en el párrafo que acabo de citar.

Jacques Monod
La evolución biológica es el resultado de la interacción compleja de cuatro factores distintos:

   1.      La variabilidad genética de los organismos, que a su vez es el resultado de la interacción de sus genes con un conjunto enorme de factores externos e internos (radiación natural o artificial, sustancias químicas diversas, reproducción sexual que baraja los genes, etcétera), a menudo impredecibles o desconocidos, por lo que usualmente se consideran efecto del azar.

   2.      El medio ambiente, que está sometido a variaciones que, en conjunto, podemos considerar aleatorias.

   3.      La selección natural, que consiste esencialmente en la constatación de que los individuos más adaptados a su ambiente tienen más probabilidades de dejar descendencia. A pesar de su carácter probabilista, este factor de la evolución suele considerarse prácticamente determinista, y en la formulación de Jacques Monod [1] representa la necesidad.

4.      Las reglas básicas del juego (las leyes físicas que rigen el universo). Dependiendo de qué leyes estemos hablando, esta componente puede considerarse parte del azar (mecánica cuántica) o de la necesidad (relatividad general).

De acuerdo con la teoría de Darwin, una especie biológica puede estar muy bien adaptada a su ambiente, pero si este cambia (y ya hemos visto que esos cambios suelen ser aleatorios), dicha adaptación puede perderse, en cuyo caso la especie en cuestión podría quedar súbitamente inadaptada, e incluso extinguirse.
Hace muchos años escribí estos dos párrafos en un libro de divulgación científica [2]:
Los avances de la ciencia médica han hecho posible que muchos seres humanos a los que la herencia o la variabilidad genética ha dotado de genes deletéreos, perjudiciales, productores de enfermedades o de debilidad física, no mueran durante la niñez, como antes sucedía, sino que lleguen a la edad adulta y puedan dejar descendencia, perpetuando de este modo sus genes “nocivos”, que poco a poco se extienden a un número cada vez mayor de individuos. Hay quien se pregunta si la humanidad futura tendrá tal cantidad de taras genéticas en su dotación normal que los seres humanos sólo podrán mantenerse en vida artificialmente, apoyándose por completo en los medios de la medicina.

Es discutible si este panorama es realmente preocupante. Todo esto significa tan sólo que el hombre se ha adaptado a un medio ambiente diferente, de fabricación propia. Los genes que hubieran sido letales en otras condiciones pasan, en las nuevas circunstancias, a ser indiferentes o incluso beneficiosos. Las leyes de la evolución y la selección natural siguen funcionando. Sólo el ambiente ha cambiado.
El error de Darwin consistió en creer que la selección natural actúa con independencia del ambiente. Si no, no se concibe cómo pudo pensar que las características genéticas que permitieron al hombre adaptarse al ambiente de los salvajes deben seguir siendo favorables cuando se aplican al ambiente de las sociedades civilizadas. La supervivencia y la capacidad de reproducirse de los débiles sólo significa que esos individuos están ahora bien adaptados al ambiente en que se encuentran.
Una cuestión muy diferente es lo que ocurriría si una catástrofe natural o provocada hiciera imposible el mantenimiento de nuestro ambiente artificial. ¿Llegaría a extinguirse la especie humana? Es posible, aunque de nuevo se trataría, como en tantos otros casos de extinción, de un simple cambio de medio ambiente. Pero esta es otra historia.

[1] Jacques Monod, Le hasard et la nécessité, 1970.
[2] Manuel Alfonseca, La vida en otros mundos, Alhambra, 1982; MacGraw Hill, 1993.

Manuel Alfonseca
Para Ana Márquez, uno de cuyos artículos me sugirió éste.

19 comentarios:

  1. A esta interesante reflexión es importante añadir que el homo sapiens sapiens fue una especie en vías de extintinción hace no demasiado tiempo y que nuestra variabilidad genética es reducida con lo que no podemos perminitirnos el lujo de perder esos genes "defectuosos" que en otras condiciones pueden ser imprescindibles.

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    1. Creas o no somos hibridos, ya va a salir todo a la luz. mientras tanto crean en darwin, big ban, EL TIEMPO, etc

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  2. Yo lo he comentado en varias ocasiones con mi amigo Alfonseca, que en lugar de atacar a Darwin por el tema de la literalidad de la Biblia es decir por la datación del hombre según Lightfoot y Usher al rededor del año 4000 a.c. Había que haber sido crítico con Darwin en estos aspectos de la dignidad del hombre. Por eso ya le he referido al señor Alfonseca en varias ocasiones que creo en la teoría de la evolución, pero no en Darwin a tenor de estos pasajes podemos justificar cualquier teoría racista, clasista, o eugénesica que fue por dónde se pudieron escorar Galton y Leonard Darwin. A mí me gustaría saber si ¿Darwin estaba influido por las teorías de Malthus?. No tengo nada más que añadir salvo decir que el tema de la aparición del hombre a tenor de las escrituras fue más traumático para los protestantes, que para los católicos. El beato cardenal Newman no tuvo ningún problema en aceptarlas.

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    1. En efecto, en la introducción al "Origen de las Especies", Darwin reconoce que estuvo muy influido por las teorías de Malthus con estas palabras:
      "This is the doctrine of Malthus, applied to the whole animal and vegetable kingdoms."

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  3. Interesante reflexión, Manuel. Vienes a aportar el enésimo ejemplo de lo siguiente: Ni los genios no son solo genios, ni los necios son solo necios.
    A este rasgo (tomar una parte por el todo), el psicólogo norteamericano Edward Thorndike lo bautizó como "efecto aureola" (halo effect) cuando se destacan solo las bondades y "efecto diablo" (devil effect) en caso contrario.
    Por su parte, ahora en el campo de las relaciones internacionales, Robert Jervis lo denominó "belief overkill": las pruebas nucleares solo tienen efectos positivos o solo negativos. Etcétera.
    "Juicios en blanco y negro" es el capítulo que el abogado y economista Manuel Conthe escribió sobre esta cuestión en su reciente libro 'Pensar con arte' (Biblioteca Nueva), de donde he tomado estas ideas.
    Otra cosa es que el propio genio acepte sus torpezas (definitivas o pasajeras) o que el necio vindique un hallazgo ocasional en su haber. Eso le suicedió, creo recordar, a Albert Einstein cuando dijo aquello de que "la constante universal ha sido el gran error de mi vida" o algo parecido. (Entre paréntesis, nunca entendí la teoría de la relatividad :-).
    En definitiva, sí, es frecuente que nos cueste creer que un gran sabio pueda equivocarse, pero es así. Como en el caso de Darwin, por ejemplo.
    Lo dicho, excelente reflexión, como todas las que nos regalas, Manuel. Muchas gracias y perdona por la extensión de este comentario.

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    1. Darwin no sólo cometió ese error, hubo otros que afectaron negativamente durante algún tiempo la historia de la teoría de la evolución.

      Por ejemplo, Darwin pensaba (e influyó en Galton y en Pearson) que en cada generación las características de los hijos eran el promedio de las de sus padres. Si esto fuese verdad, en cada generación disminuiría la variabilidad genética de las poblaciones. Cuando Hardy (y Weinberg) descubrieron que, aplicando la genética de Mendel, la variabilidad genética de una población podía permanecer constante a lo largo de las generaciones, muchos darwinistas se negaron a reconocerlo, porque se oponía a las ideas de su maestro.

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    2. Por cierto, es verdad que Einstein dijo que introducir la constante cosmológica había sido el gran error de su vida, pero quizá su gran error fue decir que ese había sido su gran error. Gracias, Felipe, me acabas de dar argumento para otro artículo en el blog.

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    3. Aun sin haberlo pretendido, me alegra haberte sugerido un nuevo artículo. Siempre aprendiendo de ti, Manuel. Gracias. Un abrazo

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  4. Si la teoría de la selección natural es cierta, ¿cómo se explica entonces que un ser que nace tan desvalido como el hombre (y que está así por mucho tiempo) no haya sucumbido ante los cambios del ambiente? La teoría de la evolución no explica esto.

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  5. ¿De dónde saca que el hombre es un ser desvalido? Esa es sólo una de las leyendas seudocientíficas falsas que se han ido extendiendo por la cultura popular. Existen infinidad de especies mucho más "desvalidas" que el hombre, y muchas sobreviven utilizando diversos métodos, como aumentar la velocidad de proliferación. La prueba de que el hombre no es ni ha sido nunca desvalido es que su ritmo de reproducción es bastante lento. No tanto como la del elefante, que es mucho menos desvalido, pero sí bastante lenta.

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  6. Muchísimas gracias por la dedicatoria, Manuel, estoy roja como una sandía, jaja :-) Eres muy amable, de verdad. El artículo muy didáctico y esclarecedor, como siempre. En cuanto a Darwin, en fin, la teoría estaba verde aún y quizás este tipo de errores fueran comprensibles. Lo que yo me pregunto es si, sumergido en todo ese mundo ramificado de especies y subespecies, don Carlos se daba cuenta o no de lo que estaba declarando respecto a los seres humanos, a los que despojó de un plumazo de toda su dignidad (a unos los despojó más que a otros, claro). Hoy le habrían lanzado a la hoguera de la corrección política sólo por comparar a las personas con ganado :-) no digamos ya por afirmar que la mujer "es un hombre menos evolucionado" o que el hombre negro está más cerca del gorila que del hombre blanco.

    Sea como fuere, a mí lo que realmente me preocupa es que hoy día hay ateos cientifistas que se toman muy al pie de la letra todo eso de los "débiles" e "inferiores", y los "fuertes" y "superiores". Me da escalofríos. Pero hasta cierto punto es una consecuencia lógica: eliminada del mapa toda responsabilidad "moral" (recordemos que Monod, a quien también citas, declaró que "el bien y el mal no están escritos en ninguna parte", así que hay vía libre), es fácil que muchos no consigan desvincular biología de ética, o, peor, que, directamente, asocien biología con ética, desplazando a la segunda por la primera, llegando a conformarse un corpus doctrinario descabellado que recuerda de un modo espeluznante a ciertas ideologías de otros tiempos. Ya me encontré en la red (también escribí un artículo comentándolo) con un sujeto que decía lindezas como éstas:

    "Sólo quien de verdad ama a la humanidad, desea que esta prevalezca a través de los mejores seres humanos. Yo no quiero que el mundo sea ni de los últimos, ni de los débiles, ni de los pobres, ni los enfermos, ni de los defectuosos porque ese mundo sería el infierno. Yo quiero un mundo que sea poblado por seres humanos sanos, fuertes, felices, dignos, inteligentes, valientes, hermosos y libres. Eso es lo bueno, no lo otro. Y aunque se quiera negar a regañadientes, gran parte de ello lo da la genética y está frente a nuestros ojos. Porque eso es básicamente lo que somos: Biología. Lo demás son cuentos. Viejos, manipuladores y lacrimógenos cuentos".

    Sigo abajo.

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  7. Lo malo es que el sujeto en cuestión es inteligente... y famoso, y, por tanto, su opinión crea tendencia, es muy influyente entre sus seguidores. Me enteré que es un cantante célebre en su país (mi cultura musical deja mucho que desear y al principio el nombre no me sonaba), vinculado a ideologías de izquierda, tan respetables como las demás, pero no deja de ser un dato interesante y paradójico porque es precisamente su "natural" ateísmo izquierdista lo que le lleva a "tocar" con la punta de los dedos justo el extremo opuesto del espectro ideológico: el fascismo. A esto yo lo llamo "encajonamiento doctrinal", estás tan obcecado por luchar "contra" una idea con los puños, que no te das cuenta de que con los pies estás bailando con ella. O sea, que el ateísmo propio de cierto sector de la izquierda le llevó al cientifismo y el cientifismo al fascismo que es justo la ideología que originalmente intentaba atacar. Bien mirado, sería cómico si no fuera trágico :-)

    En fin, todo esto se aleja del tema del artículo, discúlpame. Muchas gracias otra vez por el detalle, Manuel. Un fuerte abrazo.

    Ops, por cierto, Fonch, ya que hablas de que la teoría de la evolución fue más traumática para los protestantes, si algún neodarwinista de la nueva ola te dice eso de que "Darwin mató a Dios" :-) , contéstale que San Agustín en el siglo V ya hablaba de la evolución de los seres desde otros menos complejos, y no tuvo ningún conflicto con su fe. Nada nuevo bajo el sol, al menos para los católicos. Y los cachorritos de Dawkins creyendo que han descubierto América ;-)

    Saludos a ti también y perdón a todos por la extensión.

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    1. La teoría de Darwin ha sido (mal) utilizada por casi todas las ideologías supremacistas: los eugenetistas (como Galton, primo de Darwin); los nazis (supremació aria); el marxismo (supremacía del proletariado); el superhombre de Nietzsche y sus seguidores los fabianos británicos de principios del siglo XX... Algunos de estos movimientos, como Bostrom y el transhumanismo, siguen floreciendo hoy día.

      No estoy tan seguro de que la corrección política lleve a protestar por comparar el hombre con el ganado. Ahí están los animalistas, y los ateos como Dawkins, que sostienen que el hombre es un animal más, para probarlo.

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    2. Querida señorita (señora) pongo las dos porque no sería la primera vez que meto la pata :-). Si yo ya sabía lo de San Agustín, quien ya dijo que no había que tomarse las escrituras al pie de la letra. Esta el tema de las parabolas de Jesucristo el objetivo es contar mediante fabulas las grandezas del Reino de Dios. Nadie espera que se arranque un miembro como entendió ese heterodoxo genial llamado Orígenes. El talón de Aquiles de Darwin es por donde le ha cogido el señor Alfonseca hay otro pasaje de su obra dónde si lo lees literalmente casi defiende la poligamia o la poliandria. Es decir que los hombres, o mujeres aptos puedan mantener relaciones con varias mujeres, u hombres. él no lo hubiera llevado a cabo porque era una persona altamente monogama y muy fiel a su esposa Emma. El tema de la exaltación y de la fuerza como el valor primordial de la sociedad es como decía Chesterton de las cosas nuevas 9 de cada diez son viejos errores. Yendo hacia la mitología griega podemos buscar estas teorías en el pensamiento de Licurgo, y en el gran rival junto con Gorgias Protágoras del que he hablado en innumerables ocasiones con Alfonseca. Una de los elementos que estoy defendiendo es que todas estas personas que entronizan la fuerza suelen ser personas paradójicamente muy débiles y con un umbral de frustración muy bajo Protágoras y Licurgo se dice que se suicidaron. El señor amigo de la voluntad de poder se volvió loco por una sífilis hereditaria. Jack London también se suicidó, igual que el creador de Conan el interesante Robert Ervin Howard. Adolf Hitler también se suicidó llevándose con él el alma de 60 millones de muertos.
      Un antídoto a esto son los pequeños Hobbits que son los grandes heroes, que triunfan debido a su aparente pequeñez. Ya lo dijo en sus escritos G.K. Chesterton que Jesús no eligió como cabeza de la Iglesia ni al místico Juan, ni al lider San POablo sino al más humano de los apóstoles. Lo hizo así sabiendo que esta aparente debilidad haría su obra practicamente indestructible. Creo, que es la lección más importante que el señore Alfonseca nos ha querido enseñar en este artículo.

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    3. Soy señorita, señor (o señorito) Fonch :-) Gracias por iluminarme con tan extensa y erudita exposición :-) Un saludo cordial.

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  8. Muy interesantes todas las aportaciones, me encanta leeros :-) Aprendo mucho con este blog! Un saludo a todos :-)

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  9. La gran diferencia entre el humano y el resto de los animales, está en su grado de inteligencia y de consciencia. La aportación de Darwin no fue el descubrimiento de la evolución (de la cual ya habían hablado otros muchos antes que él, incluyendo a los filósofos Anaximandro y a Anaxágoras, más de 500 años a.C.). Erasmus Darwin (en Zoonomia (1798)), Jean Baptiste de Lamarck (Philosophie Zoologique (1809) ya habían hablado mucho sobre evolución y lo que se debatía "en medios científicos" no era si existía o no la evolución (los criadores de animales llevaban siglos haciendo evolucionar especies "artificialmente"), lo que se discutía era si existía una evolución natural y cuál sería "el mecanismo de esa evolución natural". Este "mecanismo", el de la Selección Natural basada en los estudios y análisis de Malthus, fue la gran contribución de Charles Darwin, (nieto de Erasmus) y de Alfred Russell Wallace, en su obra conjunta. El problema es que la especie humana gracias a su inteligencia, evoluciona por mecanismos mixtos (naturales + artificiales), y está superando los mecanismos expuestos por Darwin y Wallace. Una última observación; creo que algún comentario "socio-político" atribuido a Malthus y/o a Darwin, en realidad son interpretaciones o ampliaciones posteriores de sus estudios y teorías (y no se les debería adjudicar a estos directamente su autoría).

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    1. Gustavo, al contraponer "natural" y "artificial" has caído en el mismo error que Darwin. Todo lo que hacemos nosotros (todo lo artificial) es parte de la naturaleza y por tanto es también natural.

      El problema es que "natural" es un término polisémico, y eso se nota en sus muchos (y contradictorios) adjetivos contrarios. Así, natural puede significar:

      a) Lo no artificial (este es el sentido en que lo has utilizado, lo que en este contexto era incorrecto).

      b) Lo opuesto a "innatural", como en vicios innaturales.

      c) Lo opuesto a lo "legal", como en "natural frente a regulado".

      d) Lo opuesto a lo "artificioso", como en "actuar con naturalidad".

      e) Lo opuesto a lo "interferido".

      f) La naturaleza frente a la gracia.

      Etc. Si te interesan más ejemplos, puedes dirigirte al libro "Studies in words", de C.S.Lewis, al capítulo "Nature".

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  10. No Alfonseca, no he cometido ese error. Entiendo perfectamente que "todo es esencialmente natural" y que los humanos tenemos un lenguaje imperfecto. Cuando en la época de Darwin se habla de "artificial" se refieren a algo realizado con la participación del hombre y de su inteligencia. La mayor parte del error es de quienes "no contextualizan" o no adecuan los usos cambiantes del lenguaje y los conceptos asociados en cada momento a cada término (problema hermenéutico).
    Algo más, el tipo de hipótesis planteada por Darwin, no es de las que se convierte en Teoría con el aval de un solo trabajo. Este tipo de Hipótesis en su día no tenía la suficiente evidencia experimental para convertirla en Teoría plena de derecho, de la misma forma que la Hipótesis de la Relatividad de Einstein no se convirtió en Teoría reconocida por el simple hecho de la publicación de los argumentos de Einstein, sino que tardó muchos años y varias experiencias para comenzar a ser aceptada.

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