jueves, 21 de mayo de 2015

¿Estamos solos en la galaxia?

Enrico Fermi
En su famoso libro de divulgación científica “hard”, The Anthropic Cosmological Principle, publicado en 1986, los cosmólogos John Barrow y Frank Tipler “demuestran” que estamos solos en la galaxia utilizando una variante de la paradoja de Fermi (si hay inteligencias extraterrestres en la galaxia, ¿por qué no están aquí?) que puede resumirse así:
1.     En 100 años habremos conseguido crear vida en el laboratorio. No sólo vida, también seremos capaces de construir seres humanos completos a partir de sus componentes químicos y de la información sobre su genoma, que puede guardarse en una memoria digital.
2.      En 100 años habremos conseguido construir inteligencias artificiales tan inteligentes como los seres humanos, capaces de sustituirnos en cualquier sitio y circunstancia.
3.      Nuestra tecnología espacial actual nos permite alcanzar una velocidad de 0,0003 c (donde c es la velocidad de la luz). A esa velocidad, una nave espacial tardaría unos 50.000 años en alcanzar las estrellas más próximas.

4.      La nave en cuestión (llamémosla sonda de von Neumann) podría transportar una o más inteligencias artificiales, junto con la información necesaria para sintetizar seres humanos al llegar a su objetivo. No es necesario que la nave contenga costosos elementos destinados a mantener con vida a la tripulación. En consecuencia, el coste de la expedición podría ser poco mayor que el coste del proyecto Apolo. No es necesario que la estrella a la que se llegue tenga planetas aptos para la vida. Los seres humanos sintetizados podrían instalarse en estaciones espaciales construidas después de  llegar allí (colonias de O’Neill) a partir de materias primas sacadas de los planetas o asteroides del sistema planetario objetivo.
5.      Las inteligencias artificiales construirían, a partir de las mismas materias primas, nuevas sondas de von Neumann que serían enviadas a estrellas vecinas.
6.      Bastaría con que cada punto de partida consiguiera colocar con éxito (en media) dos sondas de von Neumann en estrellas próximas, para que la colonización de la galaxia se llevara a cabo de forma exponencial. Barrow y Tipler estiman que bastaría con 300 millones de años para colonizar toda la galaxia (los autores afirman que este límite superior es bastante exagerado).
7.      Si nosotros podemos hacer esto (o más bien podremos hacia 2085, según los puntos 1 y 2), otras inteligencias extraterrestres también podrían. Cualquiera de ellas que nos lleve una ventaja de 300 millones de años (poco más de un 2% de la edad del universo) tendría que estar ya aquí. Como no están, se sigue que no existen.
Este razonamiento depende de dos hipótesis iniciales: los puntos 1 y 2. Si fuese imposible sintetizar artificialmente seres humanos vivos a partir de materia inerte, o si no fuese posible construir inteligencias artificiales equivalentes a nosotros, toda la argumentación caería por tierra. Es cierto que las conclusiones no dependen de que se tarde precisamente 100 años en conseguir esos objetivos. Si fuesen necesarios 1000, 2000, 10.000, o incluso más, los resultados serían los mismos. El problema es que al menos uno de los puntos 1 y 2 podría ser inalcanzable.
Barrow y Tipler preveían en su libro que la primera célula viva completa sería sintetizada en el laboratorio en sólo 30 años, es decir, hacia 2015. No parece que esta predicción vaya a cumplirse. En cuanto a la inteligencia artificial, desde 1958 ha habido numerosas predicciones que la consideraban inminente, todas las cuales han fracasado. En consecuencia, 30 años después de la publicación del libro de Barrow y Tipler no es posible confirmar sus suposiciones.


Manuel Alfonseca

7 comentarios:

  1. La cadena de razonamientos resulta un tanto pintoresca.

    - En primer lugar, da por supuesta la voluntad de extenderse por la galaxia de manera indefinida.

    - En segundo lugar, no trata el no pequeño problema de, una vez llegados a un nuevo sistema solar, cómo crear las colonias, cómo obtener las materias primas de los planetas o asteroides, etc.

    Para arrebatar a la atracción gravitatoria de éstos esas materias, ¿qué energía usarían? ¿llevarían consigo la enorme cantidad necesaria en el largo viaje o la extraerían de los planetas? ¿y si éstos no dispusiesen de fuentes de energía o materias primas que además deberían ser extraíbles sin infraestructura ni conocimiento previo de su ubicación? ¿es que están dando por supuesto que, como en las películas, en algún momento se controlará la gravedad?

    - Por otro lado, una propuesta comparable a lo que se propone y menos compleja técnicamente sería la de llevar embriones humanos y dedicarse a criarlos y educarlos por medios artificiales. Alternativa que trae a colación interesantes cuestiones morales sobre la licitud de traer al mundo a seres condenados de antemano a una vida un tanto especial por mor de eso de conquistar la galaxia, pero que, por lo mismo, serían también aplicables a esas eventuales inteligencias artificiales si realmente hubiesen llegado a equipararse con los seres humanos.

    Etc. etc.

    Juan.

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    1. No juzgues la argumentación de Barrow y Tipler exclusivamente por mi artículo. Yo he resumido en una página un capítulo entero del libro (37 páginas). Muchas de las pegas que pones, Juan, están respondidas en el libro:

      - Hay un apartado entero dedicado a analizar la cuestión de si otras inteligencias desearían expandirse por la galaxia. Su conclusión es que, si existieran, al menos una lo haría.

      - Para procesar los materiales necesarios para contruir sistemas de mantenimiento de la vida humana alrededor de otra estrella, no necesitarían llevar energía alguna, ni materiales. Todos saldrían del propio sistema solar objetivo. En primer lugar, allí hay una estrella, una fuente de energía inagotable. En segundo lugar, se supone que habrá asteroides (al fin y al cabo son los astros que más abundan en nuestro sistema, después de los cometas). De ellos se obtendrían materiales de todo tipo. Se supone que dentro de 70 años nosotros ya estaremos en condiciones de aprovechar nuestros propios asteroides, con lo que nuestras máquinas inteligentes también podrían hacerlo en otro sistema. El conocimiento previo de la ubicación de los asteorides sería innecesario, si enviáramos máquinas inteligentes, capaces de descubrirlo por sí solas.

      - Para todo esto no hace falta descubrir ningún principio físico nuevo, como el control de la gravedad. De hecho, todo el razonamiento se apoya en lo que podremos haber descubierto para 2085, sin inventar nada más allá de la inteligencia artificial (de verdad) y la construcción de seres vivos a partir de su genoma. Ni siquiera dan por supuesto que habrá aumentado la velocidad de nuestras sondas, aunque sí discuten las ventajas que esto proporcionaría.

      - La propuesta de enviar embriones la analizan Barrow y Tipler y la descartan, porque no tenemos una tecnología capaz de asegurar que los embriones congelados durarán los 50.000 años del viaje.

      Si te interesa el tema, te sugiero que leas el libro de Barrow y Tipler. Aunque no estoy de acuerdo con algunas cosas que dicen (por ejemplo, no han entendido las ideas de Teilhard de Chardin) merece la pena leerlo.

      Saludos,

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  2. La primera conclusión que citas parece un brindis al sol, pero habrá que leer el libro.

    Sobre lo de los embriones, veo que descartan por incapacidad tecnológica actual lo que les interesa descartar. Sí a la construcción de seres vivos a partir de su genoma, no a la conservación de embriones.

    Pero ya puestos, se me ocurre que más fácil sería construir un embrión a partir de su genoma que un ser humano completo, y luego criarlo como en la segunda alternativa.

    Por otro lado, se va comprobando que lo de haber planetas en otros sistemas solares parece ser lo habitual. Sin embargo, imagino que es posible que en otros sistemas la acreción de material formando planetas haya arramblado con todo lo disponible sin dejar mucho asteroide a mano... ignoro si los modelos existentes llevan a la inevitabilidad de la presencia de asteroides o no.

    Bueno, como discusión en torno a unas cervezas está bien.

    PD/Hablando de libros, me acaba de llegar hoy mismo todo un clásico de divulgación: el "What is Mathematics?" de Richard Courant, que quizá tengas. Algo light para acompañar en la estantería a los tochos de Feynman y Knuth :-)

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    1. Dices: "Pero ya puestos, se me ocurre que más fácil sería construir un embrión a partir de su genoma que un ser humano completo, y luego criarlo como en la segunda alternativa."

      Eso es exactamente lo que proponen Barrow y Tipler, pero al resumir tanto sus 37 páginas no pude entrar en detalle.

      Si no hubiese asteroides en el sistema, pero sí planetas, no hay problema. Se podrían utilizar los materiales de los planetas.

      No tengo el libro de Courant. Habrá que apuntarlo :-)

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  3. Hacía mención a la posible inexistencia de asteroides porque el coste exploratorio, logístico y energético de extraer materiales de un gran cuerpo planetario es infinitamente mayor al de extraerlo de un asteroide. ¡Pero hay que mirar al futuro con ambición!

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  4. La teoria es interesante pero parte de una serie de supuesto al menos dudosos. En el punto 3 se dice que con la velocidad actual se tardaria 50.000 años, aunque si la velocidad actual es 0.0003 de la velocidad de la luz como se indica, se tardaría 15.000 años en llegar a Alfa Centauri. Pero, en todo caso, el articulo plantea que no solo en los proximos 50.000 años sino dentro de millones de años seguiremos usando la misma tecnología actual. Si no nos suicidamos en un holocausto nuclear, es muy posible que en los proximos cientos o miles de años desarrollemos una tecnologia mucho mas avanzada que la actual, que es bastante primitiva. Las nave que han ido mas lejos (las Voyager y Pioneer) lo han hecho por inercia, ayudadas por la gravedad de los planetas a su paso, es decir, sin propulsión propia. No hay que ser muy optimista ni soñador para suponer que en los próximos siglos haremos algo mejor que eso. Por otra parte, que no hayan llegado otras civilizaciones no prueba nada en realidad. Primero, porque no podemos creer que todas las especies pueden desarrollar el mismo criterio tecnológico o de expansión que nosotros. Segundo, porque pueden que ya hayan llegado, y no estoy hablando de ovnis ni alienigenas ancestrales haciendo pirámides, si hubieran llegado hace 100.000 años o antes no encontrarían una especie tecnologicamente avanzada. Nosotros pensamos en expandirnos, crear colonias, multiplicarnos, etc pero no podemos pensar que otras especies piensen igual. Mas aun, es posible que piensen lo contrario: una especie que se expande en proporción geométrica no es una civilización, es una plaga que consumiría muchos recursos para auto-sustentarse. O sea que quizá ellos busquen un equilibrio, no un incremento exponencial de su especie. Puede que no les interese crear colonias como nosotros, y hasta puede que no contacten con nosotros aun por considerarnos una especie agresiva e invasora. Plantear que no existen porque no han llegado es un argumento muy usado, pero superficial. El articulo plantea lapsos de millones de años. Es decir, que pueden haber estado muchas veces hace millones de años y no nos hayamos enterado. O puede que falte un millon de años para que llegue la próxima visita.

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    1. Como ya he dicho en un comentario anterior, mi artículo es un resumen en una página de 37 páginas del libro de Barrow y Tipler. Muchas de las pegas que ponéis están resueltas en el libro. Por ejemplo: hay 13 páginas sobre las motivaciones posibles de inteligencias extraterrestres para colonizar la galaxia. Su conclusión es que sin duda alguna lo haría. Bastaría con una... La cifra de 50.000 años se refiere a una media para alcanzar las 4 o 5 estrellas más próximas, no justamente a la más próxima. La crítica sobre los avances científicos posteriores en la Tierra durante el viaje está también contemplada: el nivel científico de la expedición podría ponerse al día vía radio después de su llegada. Y así sucesivamente.

      Si le interesa el tema, le sugiero que lea el libro de Barrow y Tipler.

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