jueves, 15 de octubre de 2015

Inside out

La filosofía materialista atea tiene un problema importante: es incapaz de explicar la voluntad libre humana, sobre cuya existencia ha habido consenso casi universal entre los filósofos y los seres humanos individuales. Por eso se empeñan en negar su existencia (¿hay un modo más fácil de resolver un problema que negar que exista?) y aducen toda una serie de teorías para explicarla (los ingleses tienen un término mejor, pero intraducible: explain away). Citaré algunas:

  • Nuestra libertad es sólo una apariencia. Realmente somos juguete de nuestros sentimientos (alegría, tristeza, miedo, ira, asco…). La película de Disney y Pixar Inside Out (Del revés, en español) podría ser un ejemplo de esta postura filosófica.
  • Nuestra libertad es sólo una apariencia. Realmente somos juguete de la interacción de dos impulsos elementales: la pulsión sexual y el miedo a la muerte. Esta viene a ser la postura de Freud y sus seguidores.
  • Nuestra libertad es sólo una apariencia. Realmente somos juguete de nuestras neuronas y de las conexiones que las unen, que a su vez se han desarrollado durante nuestra formación como seres humanos adultos a través de la educación y la interacción social. Esta es la postura de Skinner y los conductistas.
  • Nuestra libertad es sólo una apariencia. Realmente somos juguete de nuestros genes. En realidad no somos más que máquinas programadas y nuestro software es nuestro ADN. Esta es la postura de los genetistas.
Avestruz pastando (Adamantios)
Es obvio que las teorías anteriores son incompatibles entre sí. Su coexistencia simultánea demuestra que el problema está muy lejos de estar resuelto. Por otra parte, las personas que siguen alguna de estas filosofías actúan en su vida ordinaria como si ninguna de ellas fuese cierta, como si realmente creyesen en la libertad humana. Esto provoca una inconsistencia flagrante entre su modo de pensar y su modo de vivir, que muy pocos llegan a plantearse. Por eso deberíamos considerar otra alternativa:

  • A pesar de que estamos influidos por numerosos factores internos y externos, en el hombre hay un fondo de libertad. No sabemos cómo funciona, pero su existencia es indudable, la conocemos por propia experiencia.
Reconocer que no se sabe algo no es un desdoro. Por el contrario, es un desafío, la condición indispensable para la investigación científica. Negar la existencia de los problemas es aplicar la táctica del avestruz (enterrar la cabeza en la arena). Táctica que, por cierto, es exclusivamente humana, pues los avestruces nunca la han empleado.

Manuel Alfonseca

15 comentarios:

  1. Oh, por eso yo prefiero que se quiten todas las pelis de Disney, y me den las de Doraemon. El cine japonés se está preguntando cuestiones, que en Estados Unidos, y Europa hemos cometido el error de abandonar. Hay que decir las cosas es que parece que la psiquiatría la han inventado Freud, y Charcot y son de Kreppelin, y Bleuler. Hay algunos que han buscado compatibilizar su ficción católica con una psiquiatría no hóstil al catolicismo pienso en Shusaku Endo con Froom. Morris West exploró el tema en su novela bajoun suelo de cristal, dónde despedaza a la psiquiatría Jungiana, que es menos anticristiana que la Freudiana. Hay algunos que han visto influencias de Campbell en los escritos de Lewis, y en cartas a un niño que reconoció la influencia de Jung en sus escritos lo admitió aunque dijo que era una más de las muchas que tenía. Yo tenía un tío, que estuvo fascinado por la psicología Jungiana. Hay alguno que ha admitido que Jung parcialmente tiene razón en lo de la voluntad de poder, y Adler en lo del subconsciente colectivo. Pero yo la verdad prefiero algo menos anticristiano. Hay una novela Monte Miseria del escritor judío Samuel Shem, que es una crítica a toda la psiquiatría. Quizás la mayor crítica a la psiquiatría provenga de Ken Kesey, y su novela "Alguien voló sobre el nido del Cucko", también hay una crítica a la psiquiatría en la novela del marido de Joy Davidman "El callejón de las almas perdidas". Yo creo, que entre los filopsiquiatras, y los fobopsiquiatras hay que estar en el punto medio. Yo después de un problema personal estuve hablando con un psiquiatra amigo de la familia. Al final el tiempo lo cura todo (esa fue la decisión de mi amigo psiquiatra, y acertó). Detrás de lo que dice mi amigo Alfonseca se esconde un remedo de la predestinación, que ha perdio su atuendo religioso. Espero no haber dicho muchas tonterías, y que este debate se anime (espero que mi amigo Alfonseca me aclare las espinosas cuestiones que le he planteado en esta intervención) :-).

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    1. Predestinación y determinismo no son exactamente lo mismo. En la primera, el problema surge al compaginar el conocimiento por parte de Dios de todas nuestras decisiones con nuestra libertad de elección. El segundo es ateo y no hay nada que compaginar, pues niega ambas cosas.

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    2. Yo de todas formas sostengo, si se me permite, que el determinismo es hijo de la predestinación, y que al triunfar la secularización la predestinación mudó y se convirtió en predeterminismo.

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  2. Prefiero pensar que todas las teorías que citas tienen parte de razón, y creo que el motivo es porque realmente necesitamos creer que somos libres.
    - Esta creencia en la libertad nos ha ayudado a sobrevivir, y en eso supongo que tienen razón los genetistas.
    - Somos juguete de nuestras neuronas, pero si nuestras neuronas somos nosotros, eso significa que no somos juguetes de nadie, y esa es nuestra libertad. En este grupo incluyo también los instintos y sentimientos, ya que los entiendo como aspectos importantes del funcionamiento de nuestro sistema neuronal.

    También incluiría, para completar la lista de limitaciones que presenta nuestra supuesta libertad :-), la psicología de masas. Somos seres sociales, sentimos que somos parte de distintos grupos, y nos vemos influenciados por esto en nuestras decisiones.

    En cualquier caso no dudo de nuestra libertad, solo que me parece es mucho menor de lo que queremos creer :-)

    -Miguel

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    1. Miguel, cuando dices que "nuestras neuronas somos nosotros" estás confundiendo la parte con el todo, y das por supuesto lo que se trata de demostrar. Por un lado, sabemos que tenemos neuronas; por otro, que tenemos consciencia. Pero no sabemos cómo una cosa se relaciona con la otra, y hay toda clase de teorías que usualmente se clasifican en tres grupos:
      a) Reduccionismo hacia abajo: nuestra consciencia está totalmente determinada y producida por el entrelazamiento de nuestras neuronas.
      b) Reduccionismo emergente o hacia arriba: nuestra conscencia no está totalmente determinada por nuestras neuronas, sino que es un fenómeno emergente que no sabemos cómo se produce.
      c) Dualismo: nuestra cosnciencia es independiente de nuestras neuronas, pero coexiste y se deja influir por ellas.

      Mientras no se resuelva este problema no se puede afirmar (como haces) que "nuestras neuronas somos nosotros".

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    2. Totalmente de acuerdo. Quería decir que "si nuestras somos nosotros, eso significaría que...", no pretendía afirmarlo. Me dejé llevar por mis neuronas :-)

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  3. Gracias, Manuel, interesantísimo como siempre. Acabo de añadir un enlace a este artículo tuyo en mi última entrada que, curiosamente, también alude esta vez a la relación cerebro-mente, espero que no te importe. Cuando tengas tiempo échale un vistazo, todo este tema de la consciencia me supera a mí también (como a Steven Pinker ;-)) e igual he cometido algún error. Te dejo enlace. Un abrazo y gracias de nuevo.

    http://frasesdedios.blogspot.com.es/2015/10/verghese-y-falkengburg-versus-daniel.html

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    1. Gracias, Ana, está muy bien tu artículo, junto con el mío forman un buen conjunto;-)

      Ya que me pides que comente tu artículo, en tu segundo comentario en gris dices esto: ""si fuéramos solo "materia", una especie de "máquina" formada por "piezas" más pequeñas, algo así como una computadora asombrosamente sofisticada, según pretenden los ateos, no habría ninguna razón física para que seamos conscientes de lo que somos y de lo que hacemos, experimentamos y pensamos; no existiría la denominada "perspectiva interna", la perspectiva de la primera persona."" Si no me equivoco esta es exactamente la postura de Alvin Plantinga. El cual hizo un famoso debate con Daniel Dennett en el que Dennett se dedicó simplemente a ridiculizar la postura de Plantinga sin contestar a sus argumentos. Una forma de debatir muy "científica", al parecer.

      En el penúltimo párrafo que citas de Verghese, creo que el profesor al que se refiere en la anécdota es C.S.Lewis. Intentaré averiguar el contexto exacto y te lo digo.

      Finalmente, una errata, por si quieres corregirla: en el último párrafo de tu cita de Soler Gil, aparece la palabra hallazagos.

      Gracias por citarme.

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    2. Muchas gracias, Manuel, por tomarte la molestia y el tiempo de leer la entrada, eres muy amable. Como ves, es sólo la primera parte de la serie que tengo pensado dedicar al espinoso tema de la consciencia, seguiré con ello si Dios quiere y me da salud, porque ando pelín pachucha :-)
      En cuanto a lo que dices sobre el modo tan poco "científico" en el que algunos renombrados ateos "defienden" sus tesis, tengo otra entrada sobre un fallido debate entre Sheldrake y Dawkins en el que éste último también da muestras de una "ecuanimidad" apabullante :-) Sheldrake trataba de exponer el resultado de sus experimentos sobre la telepatía (un tema que a mí, la verdad, me deja fría y sobre el que no tengo ninguna opinión formada), pero lo interesante no es el tema tratado, sino la actitud tan "científfica" :-) de nuestro ateo mediático por excelencia. Esa fue la única razón por la que publiqué esta anécdota: a Dawkins se le cayó la careta, y eso es digno de verse, trate de lo que trate el debate. Si quieres, te lo dejo aquí, por si alguna vez quieres echarle un vistazo.

      http://frasesdedios.blogspot.com.es/2014/09/sheldrake-deja-en-evidencia-dawkins.html

      Voy a añadir lo de C.S. Lewis, gracias, ese texto de Verguese lo encontré en un apéndice a "Dios existe" de Antony Flew, pero no añadió nada más sobre la identidad de dicho profesor, reconozco que me quedé con las ganas de saber de quién se trataba.

      Y gracias por apuntarme lo de la errata. Hace décadas que escribo y ya he llegado a la conclusión de que da igual las veces que repases un texto... Diez, quinientas, da igual, siempre pasará alguna puñetera errata desapercibida :-D, no sé a qué ley física obedece esto, jaja.

      ¡Un abrazo!

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    3. Gracias por el artículo, Ana. Conocía la anécdota, porque he leído ese libro de Sheldrake.

      Respecto a las erratas: en uno de mis libros (El tiempo y el hombre), justo cuando iba a salir, preparé una fe de erratas y la envié a la editorial, para que la sacaran con el libro. Más tarde, afortunadamente antes de que la hicieran, descubrí erratas en la fe de erratas. Sin comentarios.

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    4. Jaja, supongo que conocerás la anécdota, que no sé si es leyenda urbana, sobre cierto periódico que publicó un mea culpa sobre sus fallos de imprenta en un número anterior, con el conmovedor título de "Fe de 'herratas'" :-)

      Ayer se me quedó algo en el tintero, Manuel, a propósito de esto de la consciencia. No sé si has leído "Deconstruyendo a Darwin" del biólogo Javier Sampedro, no es un ensayo muy reciente. Justo en los párrafos finales del libro, Sampedro viene a decir, aunque no recuerdo las palabras exactas, que no entiende por qué la consciencia está causando tanto revuelo y problemas a los neurocientíficos fisicalistas, pues, según él, es la prueba más evidente de la supremacía de la materia y de la actuación de la selección natural sobre el cerebro. Al tener que ir adaptándose al medio y sus circunstancias cada vez más complejas, sobre todo al tener que adaptarse al uso del lenguaje, el cerebro fue "elaborando" la consciencia. Esto demuestra, siempre según este autor, que no es más que un "producto" del cerebro, nada relacionado con lo no-físico. Esto fue más o menos lo que yo entendí. ¿Qué piensas al respecto?

      Muchas gracias, como siempre, Manuel. Un abrazo y perdona las "herratas", si las hubiera :-)

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    5. La versión que yo conocía era sobre un libro que decidieron editar sin errata alguna, lo revisaron muchas veces hasta eliminarlas todas, y al final lo imprimieron con una nota en la portada que decía: "Este libro no lleva fu de erratas".

      No he leído el libro de Sampedro, pero lo que describes es la teoría de Daniel Dennett sobre la consciencia como adaptación al medio. Lo he visto en su famoso debate con Plantinga, en el que Plantinga tuvo que quejarse porque Dennett, en lugar de responder a sus argumentos, intentaba ridiculizarle. El argumento de Dennett (y Sampedro) es una forma más de esconder la cabeza en la arena. O se niega que exista la consciencia, o se afirma que no tiene importancia (sin argumentos, porque ¿qué argumentos pueden dar si no saben lo que es la consciencia?)

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    6. Jaja, caray, ¡pobres editores! Yo publiqué hace dos años una novelita para niños (por cierto, que toca temas científicos también, pues ya andaba metida en estos berenjenales del debate ciencia-fe) y cada vez que la abro veo una errata nueva que no había visto antes... Simplemente, no lo entiendo. Si te digo que, antes de editarlo, leí el original hasta aprendérmelo de memoria para evitar estos errores, igual no me crees. Pero nada, he decidido dejar de abrir el libro porque me llevo un sofocón cada vez que lo hago y he empezado a cogerle fobia, aparte de que me da una vergüenza horrible saber que está rodando por esos mundos de Dios con todas sus erratas a cuestas. Menos mal que fue una edición de andar por casa, para amigos y familiares, pero te da corte igual. ¿Por qué no vi todos esos errores en el original? Vaya usted a saber. Qué extraña es la mente (y la consciencia :-)), humanas, y vaya jueguecitos que se trae con nosotros... Pero he aprendido algo; si lees el mismo texto en varios formatos distintos (pc y papel), es más difícil que se te cuelen las erratas. Pero, aun así, algunas se cuelan.

      Y hablando de la mente, gracias por contestarme a lo de Sampedro. En cuanto a Dennett, como dijo alguien, la burla no es un argumento, y revela bastante más del que se burla que del burlado. Soler Gil lo deja "fino" en su "Mitología materialista...", prácticamente muerto y sepultado :-). Y sin burlarse, que tiene más mérito, sobre todo, sabiendo el material de burla que cabría en el hecho de que Dennett niega el "yo", que es lo mismo que decir que Dennett niega a Dennett :-) Si su "yo" no existe, a ver por qué se preocupa tanto por defender "sus" ideas (las ideas de ese "yo" que no existe).

      Con esto ya tendríamos chistes para un par de horas.

      Gracias, Manuel. Un abrazo.

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  4. Muy interesante el artículo, Manuel. Acerca de la película 'Inside Out' que tanto éxito ha tenido tengo que decir que a mí no me gustó nada.

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  5. Tengo que ver la película, me la ha recomendado todo el mundo pero aún no he tenido tiempo

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