jueves, 1 de diciembre de 2016

¿Una conspiración mundial?

Isaac Asimov
En 1976, en pleno auge de las previsiones pesimistas sobre el aumento catastrófico de la población mundial, que surgieron a raíz del primer informe del Club de Roma (1972), Isaac Asimov publicó un cuento de ciencia-ficción (The winnowing, en español La criba), en el que sugería una forma (altamente inmoral) de detener ese aumento catastrófico de población. Este es el resumen del cuento:
En el año 2005, el aumento imparable de población provoca hambrunas en los países del tercer mundo. Para contenerlo, las autoridades mundiales (la ONU), dominadas por el primer mundo, deciden aplicar un triaje (una criba) a la población mundial. Para ello, ordenan a un científico (que no quiere hacerlo, pero le amenazan con represalias contra su familia) que desarrolle una proteína que sea venenosa para un 70% de la población, pero inocua para el resto, en función del ADN de cada individuo, con lo que sus efectos serán drásticos, pero aleatorios. La proteína será introducida en los alimentos enviados para paliar las hambrunas, con lo que la población mundial descenderá a niveles más manejables. El plan no sale exactamente como estaba previsto, porque el biólogo encargado de desarrollar la proteína se la hace comer (sin que ellos lo sepan) a los líderes mundiales, un 70% de los cuales morirá en consecuencia. Como la proteína ha sido adaptada al ADN del científico para que sea venenosa para él, al comerla se suicida, escapando así de las consecuencias de lo que ha hecho.

Cuarenta años después de la publicación del cuento de Asimov, las cosas no se ven de forma tan pesimista. Véanse un artículo anterior en este blog y el libro Word Population: Past, Present and Future, que recopila varios trabajos sobre el tema, firmados por Julio A. Gonzalo, por mí, y por Félix Fernando Muñoz. Sin embargo, todo indica que las Naciones Unidas, dominadas por los países del Primer Mundo (los Estados Unidos y la Unión Europea) están llevando a cabo una especie de conspiración para disminuir la población mundial que no difiere mucho de la descrita por el cuento de Asimov, aunque con medios menos burdos. Estos medios, que actuarían simultáneamente sobre las dos variables que influyen en la población mundial (las tasas de natalidad y mortalidad) son los siguientes:
  1. Promover el aborto provocado en todo el mundo, presionando a los países donde todavía no es legal o no se considera un derecho para que lo admitan como tal, y forzando a los médicos a realizarlos, sin tener en cuenta la objeción de conciencia. En esta línea, se está planeando obligar a todos los estudiantes de medicina a realizar abortos como condición indispensable para obtener su título. Recordemos que, en España, uno de cada seis embarazos termina en aborto provocado.
  2. Promover la homosexualidad en todo el mundo. En esta línea se ha creado un nuevo alto cargo de la ONU, el ombudsman para cuestiones LGTB, cuya misión no se limitará a investigar la violencia contra homosexuales, pues también promoverá la agenda LGTB en los países donde aún no se admite como un derecho. Por supuesto, cuanto más se extienda la homosexualidad, más disminuirá el número de nacimientos.
  3. Avanzar poco a poco hacia la aceptación social de la eutanasia como medio para eliminar a los ancianos que producen poco y consumen muchos recursos de la sociedad a través de sus pensiones y de la atención médica. Al revés que los dos procedimientos anteriores, que actúan reduciendo la tasa de natalidad, esta medida, que actualmente desempeña un papel pequeño, actuaría aumentando el valor de la otra variable, la tasa de mortalidad.
Como la Iglesia Católica permanece firme en su defensa de la dignidad humana y los derechos del hombre y se opone abiertamente a estas tres medidas, se ha convertido en el enemigo a batir.  Si esta conspiración mundial llegara a imponerse, probablemente se desencadenaría una persecución global contra los católicos que no se dejen arrastrar por la ideología dominante. No me extrañaría que ser católico llegue a convertirse en motivo suficiente para la aplicación de la eutanasia, como predijo Robert Hugh Benson en su novela Lord of the World (1907).
Aunque hasta ahora, a pesar de los esfuerzos continuos de los países del Primer Mundo, no hayan conseguido imponer su agenda, gracias a la oposición de los países musulmanes, africanos y de Rusia, la presión permanente está empezando a hacer efectos, y hay indicios preocupantes de que puedan conseguirlo en un futuro más o menos próximo.


Manuel Alfonseca

14 comentarios:

  1. Francisco Javier García Alonso1 de diciembre de 2016, 8:19

    Que sea parte de una conjura no se, pero que funciona no cabe duda

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  2. Me gustaría decir, que lo que dice el señor Alfonseca, pero desgraciadamente no puedo hacerlo, porque todo lo que dice es totalmente cierto. Desde el primer mundo se están practicando políticas antinatalistas, neomalthusianas, y las están extendiendo al tercer mundo. Contra esto ha protestado el cardenal Robert Sarah en su libro "Dios, o nada", y dice, que mucho peor, que el imperialismo del siglo. Hay países a los que se está amenazando con retirar fondos y ayudas, sino implantan políticas en favor del aborto, y la ideología de género sobre todo en Asia, África, y Sudamerica. Esto está siendo apoyada por millonarios muy influyentes como Geoge Soros, Bill y Belinda Gates, Rockefeller, Ford, y Ophra Wingfield, y es sorprendente el silencio, que existe contra estos millonarios. Francia planea penar con penas de cárcel en una ley cualquier tipo de publicidad en contra del aborto, y también se prohibe que los grupos provida merodeeen por las clínicas abortistas. En cambio se expolea la conducta de la muerte.
    Todas estas teorías fueron impulsadas por Ehrich, en un libro llamado "Extinción", y a esto el clima de demolición moral, que arraigo en Estados en los movimientos de protesta contra la guerra del Vietnam, y en Europa las nefastas teorías de Mayo del 68. Particularmente han sido nocivas las teorías de Herbert Marcuse, Gramsci. En otro campo en la liberalización sexual fueron decisivos tanto Sigmund Freud, como Kinsey, que estaba a favor de permitir cualquier tipo de relación sexual. Esto incluye el incesto, la pedrastia, y la zoofilía.
    A los países que se oponen a esto se puede añadir a Hungría, y quizás a Polonia de todas formas son una minoría frente un lobby todopoderoso comandado por la ONU. Ya se verá las posiciones que toma Donald Trump.
    En cuanto a estudios que refutan las corrientes malthusianas tenemos los estudios de Stephen W. Mosher. Dice que la población mundial cabría en el Estado de Texas. El problema no es tanto la explotación, sino el desequilibrio a la hora de utilizar los recursos. El mundo occidental utiliza la mayoría de los recursos alimenticios, y energéticos. Quizás habría que hacer una redistribución de los recursos. Pero esto es un tema tabú, para los plutocratas, que considerán que es mejor eliminar a la población del tercer mundo con la aquiscencia de partidas tanto de izquierda como de derecha.
    En cuanto a la literatura alabó, que mi amigo haya citado "El señor del mundo", del que para mí es uno de los escritores más infravalorados de nuestro tiempo Robert Hugh Benson. Anthony Burgess escribió una novela en que se impone el matrimonio homosexual y se impide el matrimonio heterosexual. La novela se llama "La semilla del deseo".
    No me queda más que decir, salvo felicitar al señor Alfonseca por su brillante artículo.

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  3. Si no me equivoco, la película "Gattaca" plantea algo similar. Solamente los "genéticamente puros" podían viajar a las estrellas, o sea, sobrevivir o salvarse; los defectuosos, débiles o enfermos eran excluídos.

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    1. Sí, GATTACA es una película premonitoria, pero el viaje que emprenden al final no es a las estrellas, sólo a Titán, el satélite de Saturno. Por otra parte, actualmente se hacen muchas pruebas a los candidatos a astronauta y también se elimina a casi todo el mundo :-)

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    2. Me quede con ganas de ver Gatacca. No la ví, y me hablaron muy bien de ella.

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  4. Isaac Asimov fue un extraordinario escritor y esto que comentan no es más que uno de sus cuentos cortos y más bien fantástico pero a sus intuitivas ideas ustedes tan solo oponen supersticiones y paranoias conspirativas. Tal vez deberían leer otro estupendo libro al respecto del también extraordinario escritor Harry Harrison: ¡Hagan sitio, hagan sitio. Que vamos camino de los 10.000 millones de habitantes en este mundillo nuestro. Lo peor no es cometer un error, es repetirlo una y otra vez. https://unlibroparaestanoche.com/2015/04/06/hagan-sitio-hagan-sitio-harry-harrison/

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    1. Hace mucho tiempo que no comentaba alguna publicación del buen Doctor, aunque me he mantenido leyendo todo lo que ja sacado.
      Dos cosas me llamaron la atención, la primera es el tema y la segunda el comentario del Sr.Daniel.
      Concuerdo que la idea mencionada por el Doctor pueder resultar bastante risible para ciertas personas, aunque cuando uno lee sobre ciertos temas podenos encontrar que no son tan absurdas.

      El "National Security Study Memorandum 200: Implications of Worldwide Population Growth for U.S. Security and Overseas Interests" es una muestra de ello, https://es.m.wikipedia.org/wiki/NSSM_200
      http://pdf.usaid.gov/pdf_docs/PCAAB500.pdf
      Una disculpa por no abundar en la discusión, pero el tiempo no me lo permite.

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    2. Respuesta a Daniel:

      ¿Qué es Wikileaks? ¿Un grupo conspirativo, o un denunciador de conspiraciones? Según quien hable, dirá una cosa o la otra.

      Es cierto que hay muchas teorías conspirativas demenciales, pero también es cierto que hay conspiraciones de verdad. Para un caso concreto, que sea cierto lo primero no implica que sea falso lo segundo. Lo difícil es detectar qué supuesta conspiración es verdadera y cuál es falsa.

      Lo cierto es que en la ONU y en los gobiernos del Primer Mundo hay mucha gente asustada por el aumento de población, especialmente en África (basta leer la literatura que produce la propia ONU). También es cierto que estos países presionan constantemente a los países africanos para que impongan el aborto libre y la ideología LGTB, amenazándolos con retirarles las ayudas internacionales si no lo hacen (esta misma semana, la delegación senegalesa en la ONU se ha quejado de esto).

      Lo que no entiendo es por qué menciona el libro en que se basó la película catastrofista "Soylent Green". Podría tomarse como argumento a favor de mi tesis. Que haya mucha gente preocupada por el problema de la superpoblación, es precisamente un argumento a favor que se organice una conspiración para detenerla.

      Puestos a recomendar libros, le recomiendo que lea el que hemos escrito Julio Gonzalo, Félix Muñoz y yo, donde podrá encontrar muchos datos sobre la evolución demográfica de la humanidad, tanto en el pasado inmediato como en cuanto a previsiones futuras.

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    3. Es curioso, cuando yo estaba escribiendo mi mensaje tan kilométrico pensé también en el libro de Harrison hagan sitio. No leí el libro, pero ví la película, y me impactó (me encató Chartlon Heston, y no sé si salía Edward G. Robinson). Plantea el problema de la superpoblación, y como se libran de la gente. También es un universo, dónde se practica la eutanasia, aunque más meritorio fue que se anticipase a eso el genial Robert Hugh Benson en "El señor del mundo" que escribió en la primera d´´ecada del siglo XX. El tema de la superpoblación irrumpió en los años 60 a raíz del libro de Ehrlich "Extinción", que resucitó el malthusianismo. Yo lo refute con los estudios de Stephen W. Mosher, que estuvo practicando abortos en China, y se dió cuenta de la barbaridad que instauró Deng Xiao Ping con el hijo único. Lo que dice Alfonseca es cierto, yo recientemente como apunte en mi primera intervención leí "Dios, o nada" de Nicolás Diat, y el cardenal Robert Sarah, y se quejó de esto. De que han amenazado con retirar ayudas a países africanos, que no apoyen el aborto, la anticoncepción, o el matrimonio homosexual.
      En la ONU hay una fobia contra la Iglesia Católica, que ha sido más veces condenada por la ONU, que China, o Arabia Saudí. Lo que dice el escritor Alfonseca no soy delirios paranoides, ojala lo fuesen (hombre prefiero, que no al fin y al cabo el señor Alfonseca prefiero, que este cuerdo :-)).

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  5. Señor Alfonseca,

    Creo que las teorías maltusianas están ya bastante obsolotas y superadas... Se sabe que hay suficientes recursos pero que no estan bien repartidos y/o suficientemente explotados.

    Me parece mas bien un articulo oportunista de la propaganda pro-católica y anti-sistema que trata de satanizar las tendencias no compartidas por el catolicismo (aborto, homosexualidad y eutanasia) haciendo un paralelismo burdo con un cuento sobre un supuesto y perverso uso malvado de la ciencia, insultando al lector como si fuese a asociar una historia ficticia (una fábula) con unas realidades actuales puestas oportunamente al lado del cuento en pro de los intereses ideológicos de grupo de turno.

    No seré yo quien defienda a las grandes organizaciones ínternacionales de este tipo, pues creo que son la peor plaga que existe, criminales asalariados bajo el beneplácito mundial, pero, ¿no es cierto que algunas de sus políticas son llevar medicinas, pozos, médicos, cooperantes, educacion, etc.? ¿No supone eso la reducción de la mortandad? (Si, si, ya sabemos la historia del uso del preservativo, que si, reduce la natalidad, pero ahora hablo de las otras)

    Pienso que el verdadero problema del catolicismo es esta propaganda barata y mal hecha desde su mismo planteamiento. Si los catolicos quieren hacer un debate serio sobre estos temas (que aprovecho para calificar como necesaria en algunos casos) tienen en su catecismo, en sus escritos (encíclicas), en su historia y en su filosofía mucho mas potencial que hacerlo con esta clase de "artículos" pseudo-cientificos que no hacen mas que lanzar piedras sobre su propio tejado

    ¿De verdad se cree que la propaganda de la homosexualidad es para reducir la poblacion y no es sino una ideología de género propia del siglo XXI que enlaza con la dictadura del relativismo y que por tanto hace al ser humano capaz de decidir sobre su propio sexo?

    ¿De verdad se cree que la propaganda de la eutanasia es para reducir la población mundial y no es sino la culminación del proyecto del humanismo y la ilustracion que separan razón y fe y sustituyen al hombre en lugar de Dios como centro del universo, y por tanto hace al ser humano capaz de decidir sobre su propio destino?

    ¿De verdad se cree que la propaganda del aborto es para reducir la población y no es sino la culminación de los derechos de la mujer obtenidos principalmente en el siglo XX, y por tanto hace a la mujer capaz de decidir sobre su propio cuerpo?

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  6. Y usted, ¿de verdad cree que un embrión o un feto son parte del cuerpo de la madre? Entonces no conoce lo que dice la ciencia al respecto, desde hace más de un siglo.

    ¿De verdad cree que un ser humano es capaz de decidir sobre su propio sexo, en contra de todos los datos de la biología? Entonces usted, como muchos otros, desprecia la ciencia.

    En cambio, estoy de acuerdo con usted en que el objetivo de todas estas cosas es poner al hombre en lugar de Dios como centro del universo. Pero el resultado no será hacerle capaz de decidir sobre su propio destino, sino hacer a algunos seres humanos capaces de decidir sobre el destino de los demás. ¿Es eso lo que usted quiere? Si lo quiere, sin duda es porque espera ser uno de los que tendrán la sartén por el mango y dominarán a los demás.

    Por otra parte, yo no he afirmado que todo esto sea una conspiración mundial. Sólo he apuntado esa posibilidad. ¿No ve que el título de este artículo está encerrado entre interrogaciones?

    Y en cuanto a sus diatribas contra el Catolicismo, no hacen otra cosa que confirmar el penúltimo párrafo de mi artículo.

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  7. Entiendo que la iglesia se meta con el aborto, aunque no comparto sus opiniones, puedo llegar a posicionarme en sus zapatos.
    Entiendo su postura respecto a la eutanasia; tienen argumentos medianamente sostenible, aunque, nuevamente, no la comparto.
    Lo que sí no entiendo es cuando se meten con los homosexuales. Creo ante todo en la libertad, y que, en el caso de que un Dios existiese, éste mismo no estaría pendiente de lo que sus "hijos" hicieran en su intimidad, y mucho menos si éso viene de la mano del amor (aunque, de no ser así y fueran meramente relaciones carnales, igual no tendría nada de malo). Me parece que, así como hace años se mandaba a matar en guerras religiosas en el nombre de Dios, cuando en realidad todo estaba orquestado por personas dominadas por sus deseos e intereses personales, actualmente muchas personas manifiestan sus ideas, las cuales son subjetivas, sobre temas como es la homosexualidad, nuevamente bajo el nombre de Dios.
    Saludos.

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    1. Para aclarar: la Iglesia no "se mete" con los homosexuales. Simplemente considera pecado cualquier acto sexual (homo- o hetero-sexual) fuera del matrimonio, y sólo admite el matrimonio entre un hombre y una mujer. Un homosexual está en la misma situación que un heterosexual soltero o viudo (o casado, pero adúltero). Si no practica, no hay nada contra él. Y si peca, puede ser perdonado como cualquier otro. No hay ninguna discriminación especial, pero las reglas son las reglas.

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    2. "... actualmente muchas personas manifiestan sus ideas, las cuales son subjetivas, sobre temas como es la homosexualidad..."

      ¿Hemos de suponer, entonces, que sus ideas, señor "elCarbón", no son subjetivas? ¿Acaso sus ideas son la Verdad Objetiva sin contaminación alguna de su propia subjetividad? ¿En qué se basa para creer esto? ¿Por qué supone usted que las ideas "subjetivas" son solo las de los demás?

      Saludos :-)

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