jueves, 15 de diciembre de 2016

Qué es la inmortalidad

Pieter van Lint - Alegoría de la inmortalidad
La inmortalidad está de moda. Cada pocas semanas salta a los medios de comunicación alguna noticia o entrevista relacionada con ella. Además de la que comenté en un artículo anterior, veamos otras dos bastante recientes, que aparecieron en La Vanguardia:
Lo primero que deberíamos hacer es definir qué entendemos por inmortalidad. Si no, difícilmente sabremos de qué estamos hablando. Como señaló un lector de mi artículo anterior, vivir 1000 años no es lo mismo que ser inmortal. Si vives 1000 años y te mueres, no eres inmortal, simplemente has vivido más tiempo. Esto se aplica, cualquiera que sea la duración de la vida. Vivir 1000 millones de años y después morirse tampoco sería lo mismo que ser inmortal.
Los que creen que algún día seremos inmortales no ponen todos los huevos en el mismo cesto. En estos últimos años se ha hablado de tres maneras distintas de conseguirlo:

  1. Por el aumento de la esperanza de vida. Cuando los avances de la medicina consigan que la esperanza de vida aumente más de un año cada año, seremos inmortales. Esta esperanza de alcanzar la inmortalidad aumentando la esperanza de vida está algo desacreditada desde que se ha constatado que el aumento de la esperanza de vida, en vez de aumentar, está disminuyendo.
  2. Introduciendo en nuestra sangre un nuevo sistema inmune formado por nano-robots, que ataquen a todos nuestros microorganismos parásitos y a las células cancerosas, matándolas o impidiéndolas reproducirse. Al desaparecer las enfermedades, seremos inmortales. A este sistema se refería mi artículo anterior sobre el tema.
  3. Descargando nuestra consciencia y nuestra memoria en un ordenador, para seguir viviendo indefinidamente dentro de él.
Observemos que el concepto de inmortalidad que suele utilizarse es engañoso, porque lo que se conseguiría no sería la inmortalidad, sino sólo quedar exentos del envejecimiento y la enfermedad, pero no de los accidentes. Los métodos 1 y 2 no servirían para nada, si el supuestamente inmortal tuviese la mala suerte de pasar junto a un coche-bomba en el momento de la explosión.
El método 3, en cambio, sí permitiría alcanzar una inmortalidad al menos teórica, pues en caso de que un accidente destruya una consciencia descargada en una máquina, en principio sería posible recuperarla (con una pequeña pérdida de memoria) partiendo de una copia de seguridad. Como siempre, la ciencia-ficción se ha adelantado, pues este método está descrito en la novela Down and out in the magic kingdom (2003) de Cory Doctorow.
Sin embargo, el método 3 tampoco está a salvo de accidentes más potentes, como el colapso de nuestra civilización. Sabemos que las civilizaciones, como las especies de seres vivos, duran durante un lapso de tiempo y luego se extinguen. Si nuestros descendientes se vieran privados de la electricidad (por ejemplo) ¿cómo seguirían viviendo las consciencias descargadas en máquinas? Habría que esperar a que la civilización siguiente fuese capaz de descifrar los códigos digitales de la nuestra para “resucitar” a esas consciencias descargadas, que sólo perdurarían (las que perdurasen) en forma de copias de seguridad cifradas de forma probablemente ininteligible. Y aunque pudieran descifrarlas, ¿querrían los miembros de la nueva civilización volver a la vida a esos seres de una civilización anterior? Es un buen argumento para una novela de ciencia-ficción.
Big Rip de una galaxia
Pero estamos hablando de inmortalidad, o sea, de escapar definitivamente a la muerte, y hay que tener en cuenta un peligro mucho más difícil de eludir: la muerte térmica del universo. De acuerdo con la cosmología moderna, el universo está condenado a la destrucción, ya sea en forma de Big Crunch, un final a temperatura y presión elevadísimas, o de Big Rip, a través de la desintegración total de la materia en forma de energía. Parece difícil que los seres humanos sean capaces de escapar a esos dos finales hipotéticos, por lo que llamar a eso inmortalidad sería, de nuevo, un abuso del lenguaje.
Pero nuestra ansia de inmortalidad no tiene límites. Incluso a este final universal se ha intentado escapar, tanto en la ciencia-ficción como en la especulación científica. En su cuento corto The last question (1956) Isaac Asimov intentó resolver el problema en forma literaria. En su libro The anthropic cosmological principle (1986) Barrow y Tipler lo intentaron de forma más científica, al menos en principio, como mencioné en otro artículo de este blog.
El Homo Deus no será alcanzable mientras el hombre no sea inmortal de verdad, o sea, cuando se vea totalmente libre de la muerte, sin restricción alguna. Hay muchas dudas de que esto sea posible, ni siquiera en forma incipiente, como las que hemos discutido en la primera parte de este artículo. Recordemos, por último, que esta ansia por ser como Dios es justamente el pecado de Satanás, y también el de Adán y Eva. No parece que hayamos avanzado mucho desde entonces.

Manuel Alfonseca
Agradezco a Rodrigo Díaz 
que me sugiriera este artículo

3 comentarios:

  1. Está feo decir palabras que se suelen emplear para insultar a la gente por más que uno querría que se les diera sola y exclusivamente un sentido descriptivo. Si esto último estuviera seguro, harían al caso bastantes dichos, proverbios y refranes. Aparte, ¿os figuráis lo horrible que sería vivir mil años?

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  2. Tiene una buena señal el tema: BIEN, este es un tema importante para mì en especial, el tiempo que le pudiera dedicar serìa lo de menos, pero los dìas de natividad se acercan y ello me dice:cumple con tu trabajo y luego dedícale el tiempo necesario a èste maravilloso "TEMA"...Pero quiero anticipar lo siguiente: La Creaciòn de Dios no fuè la materia---FUÈ LA CREACIÒN DEL ESPÌRITU...Y, EL ESPÌRITU ES ETERNO...POR LO TANTO LA IDEA ES EXPLICAR EL PORQUÈ DE LA MATERIA, LA QUE ESTÁ EL ESPÌRITU EN CONDICIÒN HUMANA...ESTA ESTÁ COMPUESTA DE FRACCIONES ESPÌRITUALES QUE ACOMPAÑADAS POR DIFERENTES CATEGORÌAS BUSCAN LA UNIÒN DE SUS COMPAÑERAS PARA ALCANZAR LA UNIDAD...POR ENDE EXISTE LO DENOMINADO"MUERTE"...ES DECIR EXISTE UNA TRANFORMACIÒN QUE MÀS ADELANTE PODRÌA mi querido compañero,EXPLICARLO CON MEJORES ARGUMENTOS...Por ahora Manuel Fonseca, reciba mi saludo de natividad con mis sinceros deseos de Èxitos profundos para el pròximo año 2017--Muchas felicidades.-Atte. Gerson

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  3. Creo en el Único-Infinito-Eterno Dios de los Filósofos y creo que este Dios ha creado "inmortales" a nuestros espíritus. Dios también es y ha creado la energía universal que sabemos que es constante y eterna. Solo los cuerpos materiales y sus formas son perecederos y temporales y creo que a pesar de los avances científicos, seguirán siendo "trajes temporales" para nuestros espíritus, aunque logremos prolongar su vida por cientos de años.

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