Autómatas celulares y el Juego de la Vida

John Horton Conway
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El día 11 de abril murió el matemático John Horton Conway, víctima de la enfermedad COVID-19, provocada por el coronavirus, a los 82 años de edad. Conway se hizo famoso durante los años setenta por haber inventado un autómata celular muy especial, el Juego de la Vida, que resultó poseer propiedades peculiares.
Contrariamente a lo que se hace con la mayor parte de los descubrimientos científicos, Conway no publicó su invento del Juego de la vida en una revista científica corriente, sino que se hizo público por primera vez en la sección de pasatiempos matemáticos (Mathematical Games) de la revista de alta divulgación Scientific American, escrita por Martin Gardner. El artículo, que se titulaba The Fantastic Combinations of John Conway's New Solitaire Game 'Life, apareció en el número de octubre de 1970.
John von Neumann
Los autómatas celulares habían sido inventados en 1948-49 por el matemático John von Neumann, famoso por sus numerosas actividades en los campos de las computadoras (diseñó la arquitectura de los ordenadores que seguimos utilizando, las máquinas de von Neumann, que separan las instrucciones ejecutables de los datos); la economía (fue uno de los fundadores de la teoría de juegos moderna); o la axiomatización de la mecánica cuántica (aunque finalmente se adoptó la versión de Dirac). Y se llama sonda de von Neumann a una cápsula hipotética que podría ayudar a diseminar a la especie humana por toda la galaxia.
Un autómata celular es un espacio discreto (usualmente bidimensional, pero puede tener cualquier número de dimensiones) dividido en celdillas que forman una cuadrícula potencialmente infinita. En cada celdilla se encuentra un autómata finito determinista que puede estar en cierto estado, seleccionado entre varios posibles. Como el espacio, el tiempo del autómata celular también es discreto (o sea, no es continuo) y transcurre en pasos de igual longitud. En cada paso (o instante, o generación), el autómata de cada celdilla recibe información sobre los estados de las celdillas vecinas y cambia de estado en función de dicha información. Todos los autómatas de las celdillas cambian de estado de acuerdo con las mismas reglas.
El Juego de la Vida
En el autómata celular de Conway (el Juego de la Vida) los autómatas pueden tomar únicamente dos estados, que se llaman respectivamente vivo y muerto. Los vecinos de cada autómata, que le envían información sobre su estado, son ocho: los situados a distancia de una celdilla en cualquier dirección, horizontal, vertical o diagonal. Las reglas de cambio de estado son muy sencillas: si el autómata de una celdilla se encuentra en estado vivo, en el instante siguiente seguirá vivo si tiene dos o tres vecinos vivos; en caso contrario, pasará al estado muerto; y si un autómata se encuentra en el estado muerto, pasará al estado vivo si tiene exactamente tres vecinos vivos.
Es curioso que un dispositivo tan sencillo como el Juego de la Vida sea capaz de proporcionar conductas asombrosamente complejas. Se ha demostrado que combinando adecuadamente los estados iniciales de los autómatas es posible (aunque no factible) construir un ordenador que funcione exactamente igual que los electrónicos (aunque mucho más despacio). En efecto, este autómata celular se puede dividir en regiones que actúen como las puertas lógicas con las que se construyen los circuitos electrónicos de un microprocesador, por lo que en principio, combinando un número suficiente de esas puertas, se podría llegar a montar un ordenador completo. Por eso se dice que los autómatas celulares del tipo del Juego de la Vida son computacionalmente completos, lo que quiere decir que en principio es posible resolver con ellos cualquier problema que se pueda resolver con un ordenador.
Los autómatas celulares y el juego de la vida tienen muchas aplicaciones en multitud de campos. En un artículo anterior mencioné que Francisco José Soler Gil y yo utilizamos el Juego de la Vida y otros autómatas celulares parecidos para demostrar que el multiverso de Tegmark no resuelve el problema del ajuste fino. En mi página web se mencionan 18 publicaciones que los utilizan. Aquí me limitaré a mencionar cuatro de ellas:
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Manuel Alfonseca

9 comentarios:

  1. Lo siento pero no he entendido nada. Pero me gustaría comprenderlo. ¿Hay alguna forma de poner estos conocimientos al alcance de los mortales normalitos?
    Gracias

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    1. Parece que me he pasado de nivel. Gracias por decírmelo. En unas semanas pondré un artículo más divulgativo sobre el Juego de la Vida. Mi intención era señalar la muerte del autor, pero quizá di por supuesto que todo el mundo sabía de lo que estaba hablando.

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    2. El artículo me ha retrotraido a las clases de R. Moriyón hace lustros ... qué tiempos

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  2. ¿Se puede aplicar esto para discernir si los virus están muertos o vivos?

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  3. Los autómatas celulares son potentes herramientas .

    Como siempre muy buen artículo. Gracias Manuel por seguir compartiendo tu conocimiento al mundo.

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  4. Tiene razón Joaquín. Yo disfruto mucho con sus artículos y, por supuesto, con las replicas y contrareplicas pero, a veces, sobre todo algunos de letras, nos perdemos. No sé si hay algún libro que explique las nociones básicas al menos en cosmologia.
    También me parece muy interesante el libro de 60 preguntas sobre ciencia y fe del que es coautor. Es posible adquirirlo aún en formato físico? Me podría indicar un enlace? Gracias

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  5. Ha salido una nueva edición del libro de las 60 preguntas: https://www.amazon.es/dp/8416558957, aunque ahora son 58 preguntas, porque uno de los autores ha fallecido.

    En cuanto al nivel de este artículo, como le dije a Joaquín, en el próximo artículo del blog intentaré explicar un poco mejor cómo funciona El Juego de la Vida.

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