Los fallos científicos más espectaculares

Lord Kelvin

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La revista Science News ha publicado un artículo titulado Los 10 casos en que más falló la imaginación de los científicos, ya sea porque se quedó corta, o bien porque se pasó de largo respecto a lo que era lógico imaginar. El estudio empieza citando a Albert Einstein:

La imaginación es más importante que el conocimiento… La imaginación abarca el mundo entero, estimulando el progreso.

Tom Siegfried, autor del artículo, añade:

Sin embargo, aunque a veces tiene un éxito espectacular, la imaginación también falla a menudo, de tal modo que se retrasa la revelación de los secretos de la naturaleza. Algunas mentes, al parecer, son incapaces de imaginar que hay algo más en la realidad que lo que saben.

A continuación, especifica uno por uno los 10 casos en que, según él, la imaginación de los científicos se quedó corta o se pasó de largo. Según Siegfried, dichos casos, de mayor a menor importancia, son los siguientes:

  1. Ondas gravitacionales: Muchos científicos dudaron de su existencia, o negaron que fuera posible detectarlas. Pero esto es algo que ocurre con casi todas las teorías, que hasta que no se comprueban siempre hay quien no se las cree. Y esta es una propiedad esencial del método científico.
  2. Conductismo: Propuesto por John Watson y desarrollado por Skinner, sostenía que el cerebro es una caja negra que jamás podremos estudiar. Hablé de esta teoría en otro artículo de este blog, pero la razón por la que Siegfried señala este caso no me convence, porque seguimos sin saber casi nada sobre cómo funciona el cerebro.
  3. La violación de la simetría CP: Muchos físicos se negaban a aceptarla, porque implica la irreversibilidad del tiempo, algo que los físicos suelen negar a pesar del aviso de Eddington. Digo lo mismo que en el primer caso.
  4. La edad de la Tierra: A mediados del siglo XIX, Lord Kelvin estimó la edad de la Tierra en 100 millones de años. La cifra actual es 46 veces mayor. Este caso no debería estar en esta lista. No se puede acusar a Lord Kelvin de falta de imaginación, porque hizo los cálculos con los datos de que disponía. Hoy, con más datos (la existencia de la radiactividad y del núcleo líquido) llegamos a otras conclusiones, pero esos datos no se conocían cuando Kelvin lo calculó.
  5. El uso práctico de la energía nuclear: En 1933, en una reunión de la British Association for the Advancement of Science, Ernest Rutherford dijo estoQuien diga que podremos explotar la energía nuclear está fantaseando (is talking moonshine). Afortunadamente para su prestigio, añadió esto: en el estado actual de nuestros conocimientos. La fisión nuclear no se descubrió oficialmente hasta 1938, cinco años después de las palabras de Rutherford.
  6. La detección de los neutrinos: Después de que Wolfgang Pauli propusiera en 1930 la posible existencia del neutrino, en un artículo publicado en Nature en 1934, Hans Bethe and Rudolf Peierls llegaron a la conclusión de que, si el neutrino existía, su interacción con la materia sería casi nula. De hecho, dijeron esto: No será posible en la práctica detectar el neutrino. Veinte años después, Frederick Reines and Clyde Cowan lo detectaron. Reines dijo que, si trató de conseguirlo, fue porque todo el mundo decía que no era posible.
  7. La fisión nuclear: A Enrico Fermi le dieron el Premio Nobel de física en 1938 por la obtención de elementos transuránidos bombardeando uranio y torio con neutrones lentos. Ese mismo año Otto Hahn y sus colaboradores descubrieron la fisión nuclear. Más tarde se supo que los supuestos transuránidos descubiertos por Fermi eran realmente productos de fisión. Siegfried pone este caso aquí porque, según él, Fermi tuvo poca imaginación al elegir una explicación novedosa, pero incorrecta, en lugar de otra igualmente novedosa, pero correcta. Me parece muy discutible.
  8. Los canales de Marte: A finales del siglo XIX y principios del XX, Giovanni Schiaparelli y otros astrónomos aseguraron ver líneas rectas en la superficie de Marte (los canales). Un error de traducción del italiano al inglés hizo que dichos canales se considerasen artificiales, lo que indicaría que Marte estaba habitado por una especie inteligente. Los astrónomos vieron y dibujaron mapas de los canales hasta que en 1965 la cápsula Mariner 4 envió fotografías de la superficie de Marte que demostraban que los supuestos canales eran producto de la imaginación de los astrónomos.
  9. La composición de las estrellas: En 1835, Auguste Comte afirmó que la composición de las estrellas sería siempre un misterio insondable. A los pocos años, la invención de la espectroscopia permitió descubrir dicha composición. En todo caso, dado que Comte era filósofo y no científico, me parece que este caso no debería estar en esta lista.
  10. La existencia de los átomos: A principios del siglo XX, Ernst Mach sostuvo que los átomos no existían en realidad, porque se trataba de artificios mentales útiles, pero imposibles de detectar. Ya sabemos que se equivocó.

Enrico Fermi


Cada uno puede hacer su propia lista, pero me parece que esta no está demasiado lograda. Hay un solo caso de exceso de imaginación (el número 8) frente a nueve de supuesta poca imaginación. Cuestiones como la materia y la energía oscura, la inflación cósmica y las teorías de los multiversos podrían ser otros ejemplos de demasiada imaginación. Además, al menos siete de los diez casos seleccionados me parecen bastante discutibles.

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Manuel Alfonseca

Publicado en La Nueva Razón el 10 de mayo de 2022

5 comentarios:

  1. Buenas don Manuel, ¿qué le parece a Ud. esta propuesta de Elon Musk de colocanos un chip en el cerebro?

    https://www.forbes.com.mx/tecnologia-neuralink-de-elon-musk-alista-chip-cerebral-para-primeros-ensayos-clinicos-en-humanos/

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    1. ¿Colocarnos? ¿A todos? Aparte de que ya ha habido algún caso, esto sólo se aplicaría para paliar ciertas enfermedades. Al menos al principio, ¿no?

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  2. Y es que la imaginación nos lleva a plantearnos nuevos interrogantes y volver y volver a experimentar. Por ello cosas que recoge la ciencia ficción, (como algunos libros de Julio Verne), después se han vuelto realidad.

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  3. Me imagino que se refieren a teorías relativamente recientes, porque el flogisto y el éter, por poner dos ejemplos sonados, también han sido fallos científicos que necesitaron de un Lavoisier y de un Einstein para corregirlos.

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    1. Lo del flogisto puede que lo considerara antiguo, lo del éter no, porque los casos 4 y 9 son igualmente antiguos.

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