miércoles, 15 de enero de 2014

¿Qué es el hombre?


Desde hace algo menos de un siglo, con la consolidación de las teorías evolucionistas, y sacando de ellas conclusiones filosóficas sin base científica, muchos biólogos sostienen que el hombre es sólo un animal como cualquier otro, una más entre millones de especies de seres vivos, siendo imposible establecer criterios que permitan decidir si una especie es más avanzada más importante que otra.
¿Es esto cierto? Pienso que es evidente que tales criterios existen y que es absurdo negarnos una capacidad de comparar y de juzgar que está en la base de todos los avances tecnológicos de la humanidad. Mencionaré únicamente dos de esos criterios.
  • La aparición de la vida, hace unos 4000 millones de años, apenas tuvo un efecto inmediatamente perceptible en el aspecto físico de la Tierra: algunos cambios de tonalidad de las aguas o la aparición de arrecifes de cianobacterias. No obstante, la acción de la vida sobre la Tierra se iba desarrollando lentamente, culminando hace unos 1000 millones de años en una nueva composición de la atmósfera, que con el 20% de oxígeno hizo posible la respiración.
Con la aparición de los seres vivos pluricelulares, el aspecto físico de la Tierra cambió profundamente: el color dominante de los continentes pasó a ser verde. De los tres reinos de este nivel de la vida, los vegetales produjeron el mayor efecto: la existencia de hongos y de animales es prácticamente imperceptible desde el espacio exterior.
En los últimos siglos, la situación ha cambiado: para bien o para mal, la especie humana por sí sola ha modificado profundamente el aspecto de nuestro planeta. La superficie de las selvas tropicales se reduce; se extingue una proporción importante de las restantes especies de seres vivos; aparecen agujeros en la ozonosfera; cambia la composición de la atmósfera; el cielo nocturno se inunda de luz; y, por primera vez en su historia, la Tierra se ha convertido en emisor de ondas electromagnéticas de baja frecuencia (radio y microondas), lo que hace nuestra existencia detectable por hipotéticas inteligencias extraterrestres. Una sola especie ha conseguido todo esto en un tiempo enormemente breve, en relación con la historia de la Tierra.
  • Por otra parte, en años muy recientes, la especie humana ha llegado a manejar una cantidad enorme de información, que rebasa ya el trillón de bits y sigue creciendo. Compárese esta cifra con la información que se calcula maneja como máximo cualquiera de las otras especies, desde las bacterias hasta los chimpancés: entre un millón y 200 millones de bits, siete a doce órdenes de magnitud más pequeña. Es posible que la información a disposición del hombre haya rebasado ya la acumulada por el conjunto de los cien millones de especies de seres vivos que se calcula han existido desde el origen de la vida hasta la actualidad, suponiendo que tenga sentido sumarla.
¿Es el hombre una especie como las demás? No. Por sus obras los conoceréis. Opino que las clasificaciones biológicas debieran considerar nuestra especie al menos como un reino de la naturaleza, si no más: algo completamente aparte. Precisamente como se la consideró durante toda la historia de la humanidad, hasta que algunos biólogos del siglo XX comenzaron una continua y solapada labor de zapa de la dignidad humana.
Manuel Alfonseca

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