jueves, 2 de abril de 2015

La maldición de Chalion: una novela de fantasía basada en la historia de España

La maldición de Chalion, escrita por Lois McMaster Bujold, es una de las mejores novelas de fantasía de los últimos años. Pertenece a esa categoría rara, a la que también pertenecen El Señor de los Anillos de Tolkien, Perelandra de C.S. Lewis, Cántico a San Leibowitz de Walter M. Miller Jr. u Órbita ilimitada de Poul Anderson, que combinan una interesante trama de aventuras con importantes dilemas éticos y preguntas profundas sobre la naturaleza del hombre y de Dios.
En esta novela, tan hábilmente diseñada como su saga de Vorkosigan, Lois McMaster Bujold ha llevado más lejos los límites de la sub-creación, tal como la define Tolkien en su artículo On fairie stories. Nos presenta, no sólo un universo imaginario coherente, sino también un Dios extraño, que en lugar de tres personas tiene cinco, junto con importantes diferencias respecto al Dios del que normalmente hemos oído hablar.
Cazaril, el héroe, es claramente una figura de Cristo. Su muerte se convierte en la puerta entre los mundos, a través de la cual una de las personas divinas entra en el mundo de la materia para levantar la maldición de Chalion, una especie de pecado original. En cierto sentido, incluso, resucita. Este paralelo, sin embargo, no fuerza la lógica de la novela, sino que se incrusta en ella de forma natural. Se podría decir que ocurre al revés: la trama define el mensaje y hace que tome la forma apropiada para el mundo que describe, demostrando la maestría literaria de la autora.

El libro está salpicado de perlas dignas de ser recordadas. Veamos sólo unas pocas:
  • Para un hombre de cierta edad ... todos las jovencitas empiezan a parecer una delicia. Es el primer síntoma de senilidad.
  • [Dios] no hace milagros para nuestros propósitos, sino para [los suyos].
  • La oración, comenzó a sospechar... consiste en poner un pie delante del otro. Seguir moviéndose.
  •  [Dios está] de nuestra parte... ¿Podemos fracasar?... Sí ... y si fracasamos [Dios fracasa] también.
La maldición de Chalion está basada (libremente) en una parte de la historia española, los preliminares del reinado de los Reyes Católicos. Los siguientes indicios apuntan a esta conclusión:
  • El mapa de Chalion y de los países vecinos, que no aparece en la novela pero sí en su continuación, Paladín de almas, es el mapa de España puesto del revés. Su nombre, la Península de Ibra, es una simple modificación de la Península Ibérica.
  • En el mapa, Chalion ocupa el mismo espacio que Castilla; Ibra es Aragón; Brajar es Portugal; Yiss es Navarra (los cuatro reinos en que se dividía la península Ibérica en ese momento, además del reino nazarí de Granada, representado aquí por varios reinos heréticos). Incluso aparecen las islas Baleares, un poco desplazadas de su verdadera posición.
  • El rey de Chalion (Orico) tiene dos medio hermanos: Iselle y Teidez. El rey de Castilla hasta 1474 (Enrique IV) tenía dos medio hermanos: Isabel y Alfonso. Nótese la similitud: Orico-Enrique, Iselle-Isabel.
  • Orico, que parece ser estéril, obliga a su mujer a acostarse (sin éxito) con su canciller Dy Jironal y con su hermano. De igual manera, Enrique IV de Castilla fue acusado por sus enemigos de ser impotente y de haber engendrado a su hija, Juana la Beltraneja, por intermedio de su favorito, Beltrán de la Cueva.
  • El castillo que aparece en una de las portadas del libro (ver arriba) es el Alcázar de Segovia, la sede del gobierno de Enrique IV de Castilla (compárese con la fotografía que viene a continuación).

  • En los capítulos 11 y 14, mientras se discuten posibles matrimonios para Iselle, se menciona al rey de Brajar. Iselle se niega porque es mucho mayor que ella. En Castilla, Enrique intentó casar a Isabel con Alfonso V de Portugal, que era 20 años mayor que ella. Isabel lo rechazó.
  • Iselle es prometida por Orico a Dondo Dy Jironal, el lujurioso hermano de su canciller. Igualmente, Enrique IV de Castilla ordenó a Isabel casarse con don Pedro Girón, lujurioso hermano del marqués de Villena, jefe del partido de los nobles. Dondo y Pedro murieron repentinamente en circunstancias dudosas poco antes de la boda. Nótese también la similitud Jironal-Girón.
  • Cuando muere accidentalmente Teidez, heredero de Orico, Iselle se convierte en la heredera. De igual manera, cuando el príncipe Alfonso murió en 1468, Isabel fue aceptada como heredera por el partido de los nobles y por el rey.
  • En la novela, Iselle se casa en secreto con Bergon, heredero de Ibra. En 1469, Isabel de Castilla se casó en secreto con Fernando, heredero de Aragón (nótese la similitud Bergon-Aragón).
  • Iselle deja el Zangre, donde estaba vigilada, utilizando como excusa su deseo de visitar a su madre, que se supone que está loca. Una vez con ella, Iselle escapa a caballo, buscando refugio en la ciudad de Valenda, gobernada por su tío, donde se lleva a cabo su matrimonio con Bergon. De la misma manera, Isabel de Castilla salió de Ocaña, donde estaba vigilada por orden de su hermano el rey, utilizando como excusa su deseo de visitar a su madre, a quien se suponía loca. Una vez con ella, Isabel escapó y buscó refugio en la ciudad de Valladolid, gobernada por Enrique de Trastámara, su pariente, donde se llevó a cabo su matrimonio con Fernando. Nótese la similitud Valenda-Valladolid.
  • Entre las condiciones de la boda, la novela afirma que Bergon no será rey de Chalion, sólo será rey de Ibra; Iselle será reina de Chalion. Su progenie heredará los dos reinos (un imperio, en palabras de Cazaril). De manera similar, Isabel no abandona el gobierno de Castilla a Fernando. Ambos fueron considerados iguales en el gobierno. Su nieto fue Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano.
Hay muchos otros paralelos: Betriz-Beatriz; la guerra civil en Ibra; Dy Lutez-de Luna... Pero con esto basta por ahora.


Manuel Alfonseca

2 comentarios:

  1. Tiene muy buena pinta este libro, me interesa mucho averiguar cómo ha desarrollado el autor la idea del Dios de 5 personas, y cómo establece las relaciones entre ellas.

    ResponderEliminar
  2. Muy interesante, habrá que leerlo!

    ResponderEliminar