jueves, 21 de enero de 2016

La fecha del nacimiento de Cristo

Copia de La Virgen de la Rosa de Rafael,
por Manuel Alfonseca Santana
No voy a entrar aquí en el debate decimonónico sobre la existencia histórica de Jesucristo, porque después de 1926 la crítica histórica ha aceptado unánimemente dicha existencia, y la persistencia de la idea de que Jesucristo no existió se debe exclusivamente a la ignorancia o al fanatismo anticristiano (Ana Márquez lo explica muy bien en su blog).
En el artículo anterior vimos que la fecha del 25 de diciembre pudo ser realmente la del nacimiento de Cristo, si seguimos una tradición que se remonta a san Ireneo. Tradicionalmente, el argumento principal en contra de esa fecha era la improbabilidad de que los pastores estuviesen en el campo en invierno vigilando sus rebaños. Sin embargo, otros estudios discrepan de esta afirmación.
El sistema cronológico internacional que hoy usamos es la era cristiana. Después de la caída y desintegración del imperio romano de occidente, la era romana, que contaba los años a partir de la fundación de Roma, siguió utilizándose durante unos doscientos años más, pero en el siglo VI el teólogo escita Dionisio el Exiguo introdujo la costumbre de fechar los acontecimientos históricos a partir del nacimiento de Cristo. Dionisio calculó que Jesús debió de nacer hacia el año 754 A.U.C. (Ab Urbe Condita,  desde la fundación de la ciudad) y llamó a este año 1 A.D.  (Anno Domini, año del Señor). Las fechas de la era romana posteriores a esta podían traducirse fácilmente a la era cristiana restando 753 de la fecha romana correspondiente. En cuanto a las anteriores al año 754 A.U.C., correspondían en la nueva era a números negativos y se obtenían restando la fecha romana de 754 y añadiendo las siglas a.C. (antes de Cristo) o B.C. (Before Christ) en inglés. En este sistema, el año cero no existe.
A partir de la Revolución Francesa ha habido varios intentos de descristianizar la era cristiana. El primero, el calendario revolucionario, rompía por completo con la tradición y contaba los años a partir de 1792, pero este intento fracasó tras sólo 13 años. Como actualmente sería muy difícil poner a todo el mundo de acuerdo para cambiar todas las fechas históricas, los ateos están tratando de conseguir la descristianización convirtiendo la era cristiana en la era común, por eso a menudo se utilizan las nuevas siglas E.C. y A.E.C. (C.E. y B.C.E. en inglés). No me parece mal, pues estas siglas también pueden interpretarse así: Era Cristiana y Antes de la Era Cristiana, con lo que todo el mundo está contento.
Desgraciadamente, los criterios que Dionisio el Exiguo empleó para calcular la fecha del nacimiento de Cristo no estaban bien fundados. A finales del siglo XIX, Emil Schürer afirmó que Herodes el Grande murió en el año 750 A.U.C., es decir, el 4 antes de Cristo. Como el capítulo segundo del evangelio de San Mateo afirma que Jesús nació durante su reinado, tuvo que ser antes de esa fecha. Además, en la matanza de los inocentes se dio orden de ejecutar a todos los niños menores de dos años, lo que indica que Jesús podría tener esa edad antes de la muerte de Herodes. Por esta razón, muchos historiadores actuales se inclinan por fijar la fecha de su nacimiento entre los años 747 y 749 A.U.C. Esto tiene la curiosa y paradójica consecuencia de que hoy se suele decir que Jesucristo pudo nacer entre el año 7 y el año 5 antes de Jesucristo.
Partiendo de estas fechas, un artículo publicado en la revista Nature afirmaba que la estrella de Belén pudo ser una conjunción entre los planetas Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis. El papa Benedicto XVI menciona esta teoría en su libro sobre La infancia de Jesús.
La cuestión se complica porque no todos los historiadores están de acuerdo con la fecha señalada por Schürer para la muerte de Herodes. Hay algunos que creen que dicha fecha debería retrasarse hasta el año 753 A.U.C. (el año 1 antes de Cristo). En tal caso, Jesús habría podido nacer algunos años después de lo que se pensaba, pero siempre antes del año 1 de la era cristiana.
Apoyándose en el Apocalipsis (12:1-5), Joseph Dumond ha propuesto que Jesús pudo nacer el día 11 de septiembre del año 3 antes de Cristo (751 A.U.C.). Veamos lo que dice el Apocalipsis:
1 Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza;
2 está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz...
5 La mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono.
Aspecto del cielo el 11 de septiembre del año 3 a.C.
¿Por qué precisamente esa fecha? Obsérvese la figura adjunta, que muestra la apariencia del cielo el 11 de septiembre del año 3 antes de Cristo a las 10 de la mañana. Esta configuración no se repitió en los días sucesivos ni en los anteriores. Se ve claramente al sol en el centro de la constelación de Virgo (una virgen vestida del sol), y a la luna, justo bajo los pies de la constelación. La imagen resalta las ocho estrellas más brillantes de las doce que rodean la cabeza de Virgo, que pertenecen a las constelaciones de Virgo y Leo: nu, beta y omicron de Virgo; sigma, iota, theta, delta y beta de Leo. Las otras cuatro, menos brillantes, podrían ser pi, chi, ypsilon y fi de Virgo.
En el extremo superior derecho de la imagen se ve la conjunción de Júpiter (el planeta rey) con la estrella Régulo (el pequeño rey), que es la estrella más brillante (alfa) de la constelación de Leo (la constelación de Judá). Esta conjunción podría ser una nueva candidata para la estrella de Belén.
Impresionante, ¿no? Ciertamente, pero de momento esta es una pura elucubración sin otra base que su atractivo para la imaginación del lector. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

Manuel Alfonseca

6 comentarios:

  1. Muy buen artículo, ya que complementa el excelente artículo anterior se podría decir que el segundo es consecuencia del primero. Una de las cosas, que hizó que Lewis mudará su posición de ateo a teísta fue una conversación con un ateo que le hablo de la historicidad de Cristo. Que es innegable, ya que aparece en los textos de los escritores romanos. Eso creo, que es imposible discutirlo. Respecto al tema de la descristianización desde Westfalia 1648 estamos asistiendo a una secularización del mundo. De momento el único estado que consagró el ateísmo total fue la Albania de Enver Hoxa, pero es posible que en este periodo aparezca algún país más que lo haga. El autor y yo estamos enfrascados en un interesante debate sobre la reinstauración del paganismo (a raíz de una entrevista de Banville en el periódico El Norte de Castilla, dónde deseaba el retorno del paganismo, o dónde echaba de menos la presencia del paganismo). El señor Alfonseca piensa que el neopaganismo no es el problema sino la presencia de un ateísmo agresivo. Yo aún no he resondido a su carta, pero me interesaba compartirla con los bloggeros. En otra carta le dije que estaba muy preocupado, porque en Inglaterra principalmente había escritores, que deseaban el retorno del paganismos, o que tenían nostalgia por él. Pensaba en Bernard Cornwell, Angus Donald, y alguno más. También hay una emergencia de la Wicca. Sin embargo creo, que el señor Alfonseca tiene razón es muy posible que está nueva ola pagana este motivada o auspiciada por el ateísmo para descristianizar aún más a la sociedad occidental. Ya Gibbon en su historia de la decadencia del Imperio Romano uó está táctica. Alabar al imperio romano pagano, y demonizar al cristianismo, y acusarle de la caída de Roma, pese a que algunos obispos murieron presa de las invasiones, y de que en el año 409 cuando Alarico entró en Roma. Tanto paganos como cristianos encontraron refugios en las Iglesias, y de que fue el Papa León quien negocio la retirada de Atila, y estuvo a punto de conseguir la retirada de los vandalos de Gensérico. ¿La pregunta que me gustaría realizar es que es más peligroso el ateísmo dogmático, el satánismo, el yihadismo,o la futura religión que endiosará al hombre?.

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  2. Impresionante, desde luego :-) Gracias por el enlace y por tan amplia información. Un abrazo!

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  3. Muy interesante y sugestivo. Los daros coinciden en fecha con lo que se viene estimando como fecha real del nacimiento de Jesús, tres o cuatro años antes de lo que se considera oficial. Gracias

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  4. Me parece muy edificante---y,desde ése punto de vista la E.C.B. también a investigado dicho asunto--la fecha que da se anima a expresarse y es relativamente igual a la última que se parecen o al menos se aproximan..Muy bueno el mensaje--vamos bien querido compañero Manuel Alfonseca.Felicitaciones.Atte, gersontrc534.

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  5. Gracias por compartir artìculos tan fascinantes señor Alfonseca

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