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jueves, 22 de febrero de 2024

Pecado, Redención e Inteligencias Extraterrestres

Ray Bradbury

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Ray Bradbury escribió un relato titulado El Hombre (The Man) que puede resumirse así:

En su expansión por la galaxia, la especie humana encuentra muchas inteligencias extraterrestres. El capitán de una nave interestelar terrestre llega a un planeta lejano y oye hablar de algo que ha ocurrido allí recientemente. Poco a poco va descubriendo que Dios se ha hecho hombre en ese planeta y les ha concedido la Redención, aunque no en forma cruenta. El capitán quiere conocerle, ponerse en contacto con él, pero ya es tarde: se ha marchado (o al menos, eso cree). Entonces el capitán decide dedicar su vida a recorrer otros planetas con la esperanza de encontrar a Cristo en alguno de ellos.

Narciso Ibáñez Serrador adaptó este relato para la radio, y al hacerlo cambió algunas cosas: el título, por ejemplo, que pasó a ser El triángulo, y la forma de la Redención: matan al Redentor clavándole en un triángulo, en lugar de una cruz.

jueves, 28 de enero de 2016

La infancia de Jesús y la crítica periodística

Benedicto XVI
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En su libro El español y los siete pecados capitales, Fernando Díaz Plaja critica lo que él considera un ejemplo del pecado de soberbia bastante común entre los españoles: criticar un libro sin haberlo leído. Para ello, aduce el ejemplo siguiente:
En ningún sitio como en España el juicio literario resulta fácil. Una vez oí una retransmisión por radio en la que unos escritores comentaban el Doctor Zhivago, de Pasternak. Los juicios eran duros, tan tajantes y negativos, que una señora del grupo con acento extranjero, probablemente ruso, se asombró y preguntó humildemente:
—Pero ¿cómo puede usted decir..., en qué parte ha leído usted eso? —No he leído el libro, señora —fue la asombrosa respuesta. Resultó que de los cuatro escritores que se habían reunido para discutir la obra sólo la había leído ella.
El 21 de noviembre de 2012, para coincidir con el tiempo de Navidad, se publicó el libro sobre La infancia de Jesús, tercero de la trilogía que el papa Benedicto XVI dedicó a Jesús de Nazaret (aunque la firmó también con su propio nombre, Josef Ratzinger).
Veamos la reseña que le dedicó El País el mismo día de la publicación del libro:

jueves, 21 de enero de 2016

La fecha del nacimiento de Cristo

Copia de La Virgen de la Rosa de Rafael,
por Manuel Alfonseca Santana
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No voy a entrar aquí en el debate decimonónico sobre la existencia histórica de Jesucristo, porque después de 1926 la crítica histórica ha aceptado unánimemente dicha existencia, y la persistencia de la idea de que Jesucristo no existió se debe exclusivamente a la ignorancia o al fanatismo anticristiano (Ana Márquez lo explica muy bien en su blog).
En el artículo anterior vimos que la fecha del 25 de diciembre pudo ser realmente la del nacimiento de Cristo, si seguimos una tradición que se remonta a san Ireneo. Tradicionalmente, el argumento principal en contra de esa fecha era la improbabilidad de que los pastores estuviesen en el campo en invierno vigilando sus rebaños. Sin embargo, otros estudios discrepan de esta afirmación.
El sistema cronológico internacional que hoy usamos es la era cristiana. Después de la caída y desintegración del imperio romano de occidente, la era romana, que contaba los años a partir de la fundación de Roma, siguió utilizándose durante unos doscientos años más, pero en el siglo VI el teólogo escita Dionisio el Exiguo introdujo la costumbre de fechar los acontecimientos históricos a partir del nacimiento de Cristo. Dionisio calculó que Jesús debió de nacer hacia el año 754 A.U.C. (Ab Urbe Condita,  desde la fundación de la ciudad) y llamó a este año 1 A.D.  (Anno Domini, año del Señor). Las fechas de la era romana posteriores a esta podían traducirse fácilmente a la era cristiana restando 753 de la fecha romana correspondiente. En cuanto a las anteriores al año 754 A.U.C., correspondían en la nueva era a números negativos y se obtenían restando la fecha romana de 754 y añadiendo las siglas a.C. (antes de Cristo) o B.C. (Before Christ) en inglés. En este sistema, el año cero no existe.