jueves, 14 de abril de 2016

Estamos locos por predecir el futuro

E.F.Schumacher
Veamos esta cita de E.F.Schumacher en su libro Small is Beautiful: Economics as if People Mattered (1973), traducido al español como Lo pequeño es hermoso (1979, 2011):
Nunca ha habido tantos futurólogos, planificadores, pronosticadores y constructores de modelos como los hay hoy, y el producto más intrigante del progreso tecnológico, el ordenador, parece ofrecer posibilidades incalculables. La gente habla de máquinas que van a ‘predecir el futuro’. ¿No son esas las máquinas que estábamos esperando? Todo ser humano, en todos los tiempos, ha deseado conocer el futuro.
Estas palabras son ciertas, más de cuatro décadas después de haber sido escritas. Lo que es más, hoy se aplican especialmente a la ciencia y la tecnología, dos campos de la actividad humana que a primera vista deberían estar más libres de la fantasía y con los pies pegados a la tierra.

En un artículo anterior mencioné que gran parte de las noticias científicas que se publican hoy en día, más que descubrimientos, son previsiones de posibles avances futuros, o sea, futurología. Veamos algunas de las noticias que se publicaron en la prensa el mismo día, el 3 de marzo de 2016:
·         Pagarás con la voz, El Mundo. En el futuro... el dinero no será ni de papel ni de plástico, será móvil.

Parece que realmente estamos locos por predecir el futuro. Quizá más que nunca. ¿Es esto razonable? Es mejor decirlo con las palabras de Schumacher:
Cuando el Señor creó el mundo y la gente que tenía que vivir en él - una empresa que, según la ciencia moderna, llevó mucho tiempo - puedo imaginar que razonó así: "Si hago que todo sea previsible, estos seres humanos, a los que he dotado de buenos cerebros, sin duda aprenderán a predecirlo todo, con lo que ya no tendrán motivo para hacer nada, porque se darán cuenta de que el futuro está completamente determinado y no puede ser influenciado por la acción humana. Por otro lado, si hago que todo sea impredecible, descubrirán gradualmente que no hay base racional para tomar decisión alguna y, como en el primer caso, tampoco tendrán motivo para hacer nada. Ninguno de los dos esquemas tendría sentido. Por lo tanto, debo crear una mezcla de los dos: que algunas cosas sean predecibles y otras no. Así, entre otras muchas cosas, tendrán la tarea importantísima de averiguar cuál es cuál." Y en efecto, se trata de una tarea muy importante, sobre todo hoy, cuando la gente está tratando de diseñar máquinas para predecir el futuro.
Antes de que alguien haga una predicción, debe poder dar razones convincentes que demuestren que el factor al que se refiere su predicción es inherentemente predecible. Los planificadores, por supuesto, parten de la hipótesis de que el futuro ‘no está aquí’, no está predeterminado y por lo tanto no es predecible, que ellos pueden cambiar las cosas mediante su voluntad libre, y que su planes harán que el futuro sea diferente de lo que habría sido si no hubiera habido ningún plan. Y sin embargo, esos mismos planificadores, quizá más que nadie, desearían disponer de una máquina que prediga el futuro. ¿Alguna vez se han preguntado si la máquina en cuestión sería capaz de predecir sus propios planes, antes de que los hayan concebido?

Manuel Alfonseca

1 comentario:

  1. Estimado compañero Manuel, en verdad el ser en condición humana tiene percepciones---intuiciones-Inteligencia --Amor---¡Pero la Libertad!...¡Como otro atributo que Dios a dado a sus hijos!no ha sido comprobada aún científicamente---pero auguro por mis conocimientos espirituales y humanos que: Cuando el Ser llegue a obtener "LIBERTAD"...Plenamente, si alcanzará a comprender que la existencia de DIOS es cierta y logrará "Hacer del Mundo Terrenal,un verdader "PARAISO"...DIOS LE SIGA bendiciendo.Atte, Gerson T. Ramos C.

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