jueves, 21 de abril de 2016

Planes, pronósticos y estimaciones

Pronóstico sobre consumo de energía
A menudo se delata en la prensa (o incluso en publicaciones más serias) cierta confusión en el uso de los tres términos que aparecen en el título de este artículo. Veamos lo que dice al respecto E.F.Schumacher en su libro Small is Beautiful: Economics as if People Mattered (1973), traducido al español como Lo pequeño es hermoso (1979, 2011):
Hablamos alegremente sobre estimaciones, planificaciones, pronósticos, presupuestos, sobre encuestas, programas, objetivos, etcétera, y tendemos a usar estos términos como si fuesen intercambiables, como si todo el mundo supiera automáticamente lo que significan. El resultado es una gran confusión, porque es preciso realizar una serie de distinciones fundamentales. Los términos que utilizamos pueden referirse al pasado o al futuro; pueden referirse a actos o a eventos: y pueden indicar certeza o incertidumbre.
Combinando las tres componentes binarias (acto-evento; pasado-futuro; cierto-incierto) tenemos ocho posibilidades:

  1. Acto pasado cierto: como el asesinato de Julio César.
  2. Acto futuro cierto: como la hora de partida del tren. Hay que tenerlo en cuenta durante la preparación de un plan.
  3. Acto pasado incierto: se puede estimar la probabilidad de que haya sido realizado en el pasado, porque no es seguro que se llevara a cabo.
  4. Acto futuro incierto: como quizá mañana me den de alta. Se puede planear que se realice, o estimar la probabilidad de que se lleve a cabo.
  5. Evento pasado cierto: como la catástrofe de Fukushima.
  6. Evento futuro cierto: como mañana la marea alta será a tal hora.
  7. Evento pasado incierto: se puede estimar la probabilidad de que haya tenido lugar, porque no es seguro que se llevara a cabo.
  8. Evento futuro incierto: como mañana hará buen tiempo. Se puede estimar o pronosticar la probabilidad de que tenga lugar.
Teniendo esto en cuenta, podemos distinguir así entre los tres conceptos del título:
·         Los planes se aplican normalmente a actos futuros bajo el control del planificador, a los que se atribuye cierto grado de certeza, pues el planificador supone que sus planes van a cumplirse, pero también cierto grado de incertidumbre. Corresponden a las combinaciones 2 y 4.
·         Los pronósticos se aplican normalmente a eventos futuros que no están bajo el control de nadie y a los que se atribuye cierto grado de incertidumbre. Corresponden a la combinación 8.
·         Las estimaciones se aplican a actos y eventos pasados y futuros de los que no estamos seguros. Téngase en cuenta que no lo sabemos todo sobre el pasado. Corresponden a las combinaciones 3, 4, 7 y 8.
·         Cálculo exploratorio: Si ocurre tal cosa, ocurrirá tal otra. Al ser una afirmación condicional, se le puede atribuir certidumbre matemática.
Se estima que el número de cruces en la Colina
de las Cruces (Lituania) alcanzó 100.000 en 2006
Por otra parte, hay que tener en cuenta que algunas cosas son predecibles, siempre que tengamos un conocimiento suficiente del pasado (como el hecho de que mañana saldrá el sol). Otras, en cambio, especialmente aquellas en que intervenga la libertad humana, o no son predecibles, o sólo lo son en parte (como la actuación de gran número de personas). Citemos de nuevo a Schumacher:


Por lo tanto, podemos distinguir los siguientes casos:
1.      Sólo existe previsibilidad completa (en principio) en ausencia de la libertad humana, es decir, en la naturaleza “sub-humana”. Las limitaciones a esa previsibilidad son limitaciones del conocimiento y de la técnica.
2.      Existe previsibilidad relativa cuando se estudia el comportamiento de gran número de personas que hacen cosas “normales” (de rutina).
3.      Hay una previsibilidad relativamente completa cuando se trata de acciones humanas controladas por un plan que elimina la libertad. Por ejemplo, el horario de ferrocarriles.
4.      Las decisiones individuales de las personas son en principio impredecibles.
Veamos, para terminar, lo que dice Schumacher respecto a la libertad humana y el deseo de negar su existencia por parte de muchos pensadores, que hemos discutido en un par de artículos anteriores de este blog, y que él atribuye al deseo de eludir toda responsabilidad:
El futuro, por tanto, es en gran parte previsible, si tenemos un conocimiento sólido y extenso del pasado. En gran parte, pero no en su totalidad, porque al realizar el futuro interviene ese factor misterioso e irreprimible llamado libertad humana... Por extraño que parezca... muchas personas parecen hoy usar su libertad sólo con el propósito de negar su existencia. Hombres y mujeres muy dotados encuentran su más puro deleite en amplificar todo “mecanismo”, toda “inevitabilidad”, todo aquello donde la libertad humana no entra o no parece entrar. Se oye un gran grito de triunfo cada vez que alguien descubre alguna evidencia - en fisiología,  psicología, sociología, economía o política - de falta de libertad, alguna indicación más de que no podemos evitar ser lo que somos y hacer lo que hacemos... La negación de la libertad, por supuesto, es una negación de la responsabilidad: no hay actos, sólo hay eventos; todo simplemente sucede; nadie es responsable.

Es la intrusión de la libertad humana y de la responsabilidad lo que hace que la economía sea metafísicamente diferente de la física, y que los asuntos humanos sean en gran medida impredecibles... En principio, todo lo que es inmune a la intrusión de la libertad humana, como los movimientos de las estrellas, es previsible, y todo lo que está sujeto a esa intrusión es impredecible. ¿Quiere eso decir que todas las acciones humanas son impredecibles? No, porque casi todo el mundo, casi siempre, no hace uso de su libertad y actúa de manera puramente mecánica... Sin embargo, todas las innovaciones y cambios realmente importantes suelen surgir de minorías diminutas de personas que utilizan su libertad creativa.

Manuel Alfonseca

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