jueves, 27 de diciembre de 2018

Predicciones científicas de Julio Verne para 2889



Julio Verne
En un cuento de ciencia-ficción publicado en inglés en los Estados Unidos en 1889, titulado En el Siglo XXIX y subtitulado La Jornada de un Periodista Americano en 2889, Julio Verne propuso varias predicciones científicas que, según él, tardarían casi un milenio en llevarse a la práctica. Veamos algunas de las más interesantes:
·         La media de longevidad de la población humana habrá subido desde los 37 años que era en 1889, hasta los 68 que será en 2889. Según datos de la ONU, esta media de longevidad mundial se superó en el quinquenio de 2005 a 2010, es decir, casi nueve siglos antes de las previsiones de Verne, que aquí, como en otros puntos, se quedó bastante corto.
·         Los viajes terrestres y marítimos del siglo XIX habrán sido sustituidos en el XXIX por viajes aéreos, o a través de tubos neumáticos submarinos intercontinentales. En la actualidad, poco más de un siglo después del cuento de Verne, aunque los viajes aéreos han alcanzado una gran primacía, los terrestres y marítimos siguen existiendo, y para distancias inferiores a mil kilómetros hacen la competencia con éxito a los viajes aéreos. Los tubos neumáticos intercontinentales, por el contrario, siguen siendo ciencia-ficción, aunque ya hay algunos indicios en esta dirección.

·         La tecnología habrá dado pasos de gigante gracias a la invención de métodos para el aprovechamiento de fuentes de energía inagotables, tales como la solar, geotérmica, hidráulica o eólica. No iba muy descaminado Verne, salvo porque él creía que se tardarían 900 años en conseguirlo. Aunque la verdad es que ahora mismo, 130 años después de su predicción, aún no se ha logrado del todo.
·         Los periódicos ya no se publicarán en papel, pues los abonados recibirán las noticias por teléfono. Para llevarlo a la práctica, Verne supuso que habría cabinas telefónicas por todas partes, desde las cuales los clientes podrían ponerse en contacto acústico con el periódico, para escuchar las noticias que les interesaran. No está mal la predicción, pues la prensa por teléfono móvil se ha convertido en uno de los avances más espectaculares de nuestro tiempo.
·         Verne no se limita a prever la utilización masiva del teléfono, sino que predice también el telefoto, que envía a distancia, no sólo sonidos, sino también imágenes, lo que permite a los lectores del diario ver fotografías e imágenes en movimiento a la vez que escuchan las noticias, y al propietario del periódico Earth Herald comunicarse con su esposa, que ha viajado a París desde América para comprar sombreros (:-). Lo que nosotros llamamos pantalla, Verne lo llama espejo telefótico, pero es evidente que son la misma cosa. Para Verne, la capacidad de enviar imágenes a distancia debía esperar casi un milenio antes de ser descubierta. En realidad, lo fue muy pocos años después de su muerte.
        La cara oculta de la luna
(fotos del satélite DSCOVR)
·        Dentro de un milenio nos habremos puesto en contacto con inteligencias extraterrestres,
los habitantes de Mercurio, Venus y Marte, aunque todavía no habremos logrado entendernos con los que viven en Júpiter. Verne dice que en el siglo XXIX aún no sabremos si la Luna está habitada, porque no se habrá podido observar su cara oculta, y se estarán haciendo planes para circunnavegar la Luna y descubrir lo que hay al otro lado. Es evidente que Verne alude aquí de forma irónica a su propia novela, Alrededor de la Luna, donde dejó esa cuestión en el aire, pero no se le ocurrió que en menos de un siglo seríamos capaces de enviar cápsulas espaciales a los planetas más distantes del sistema solar, y con mayor razón a la Luna.
·         Es interesante que Verne proponga en este cuento, para contener la proliferación de los chinos, imponer a ese país un máximo de natalidad, algo así como la norma del hijo único que se aplicó a finales del siglo XX y terminó fracasando.
·         Una predicción sombría y exitosa de Verne es la guerra bacteriológica, aunque sostiene que es tan terrible, que nunca se llevará a efecto. Felizmente, hasta ahora esta última predicción puede considerarse acertada. Esperemos que lo siga siendo.
·         Hay un detalle curioso, o más bien una pequeña metedura de pata de Verne: En el siglo XXIX la gente se vestirá metiéndose dentro de una máquina de vestir, y no necesitará la ayuda de un valet de chambre. No se le ocurrió una solución más sencilla, que se ha impuesto mucho antes de lo que él sospechaba: que aprenderíamos a vestirnos solos, sin ayuda de criados ni de máquinas.
·         Además de los descubrimientos asombrosos que predice Verne en este cuento, debemos citar los que, según él, aún no se habrán resuelto dentro de un milenio, entre los que merece la pena mencionar tres: la curación del catarro; la hibernación humana; y el suero de la inmortalidad.
En mi opinión, este cuento de Julio Verne debe ser considerado como la obra de ciencia-ficción más ambiciosa de este escritor, a quien se considera justamente como uno de los padres de este género literario.

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Manuel Alfonseca

1 comentario:

  1. Hace poco leí que un kilo de toxina butolímica es capaz de matar a toda la población de la Tierra. Esperemos que Verne acierte y eso nunca caiga en manos de terroristas islámicos.

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