Los chinos en la luna


La cara oculta de la luna
El pasado día 2 de enero, una nave espacial china alunizó en la cara opuesta de la luna.
El hecho de que la luna rote alrededor de su eje en el mismo tiempo en que se mueve en órbita elíptica alrededor de la Tierra tiene como consecuencia que nuestro satélite siempre nos presenta la misma cara. Durante muchos siglos, la cara oculta de la luna fue un enigma. En 1870, la novela de ciencia-ficción de Julio Verne Alrededor de la luna deja abierta la posibilidad de que en la cara oculta de la luna haya aire, agua, vida, y hasta selenitas inteligentes. Mientras los tres viajeros pasan sobre la cara oculta en plena noche lunar, sin poder ver nada de lo que hay en la superficie, un relámpago repentino provocado por una lluvia de meteoritos ilumina por un instante la zona oculta y les muestra nubes, mares, bosques... o al menos eso es lo que creen ver los deslumbrados observadores.

En realidad, podemos ver directamente algo más de la mitad de la superficie de la luna. Al girar alrededor de la Tierra, la luna se bambolea ligeramente (libración), y unas veces descubre una pequeña parte de la cara oculta en uno de sus bordes; otras veces muestra otra pequeña parte en el borde opuesto. En total, podemos ver así, en uno u otro momento, un 18% de la cara oculta, por lo que sólo el otro 82% permanece siempre fuera de nuestra vista. Con otras palabras: vemos el 59% de la superficie total de la luna, y se nos oculta el 41%.
La primera nave espacial no tripulada que circunvaló la luna y pudo ver la cara opuesta fue la cápsula soviética Luna 3, que el 7 de octubre de 1959 tomó las primeras fotografías, que permitieron a la Academia de Ciencias de la URSS publicar un año después el primer atlas de la cara opuesta de la luna. Más tarde, en 1965, otra cápsula soviética no tripulada, Zond 3, volvió a circunnavegar la luna y obtuvo fotografías con mayor resolución. Se descubrió así que la cara oculta está plagada de cráteres, pero carece de “mares” (llanuras de lava) como los que salpican la cara visible de la luna.
La primera vez que algunos seres humanos vieron directamente la cara oculta fue en diciembre de 1968, cuando los tres astronautas del Apolo 8 circunnavegaron varias veces la luna. Varios astronautas de las misiones sucesivas del proyecto Apolo, que puso al primer hombre en la luna (Apolo 11, 20 de julio de 1969), también pudieron ver la cara oculta mientras circunnavegaban la luna.
Primera fotografía de la cara oculta
La sonda espacial china (Chang’e 4, cuyo nombre hace referencia al de la diosa china de la luna) es la primera en la historia que se ha posado en la cara opuesta, en la cuenca Aitken, próxima al polo sur, uno de los terrenos de impacto más grandes del sistema solar, y dentro del cráter Von Kármán, de 186 kilómetros de diámetro. Se trata de una nave no tripulada, al estilo de las misiones marcianas de la NASA, provista de un vehículo robot, Yutu 2 (Conejo de Jade 2), que tiene por objeto la exploración del cráter.
El programa lunar chino empezó en 2007 con la sonda espacial Chang’e 1, que durante año y medio voló alrededor de la luna, hasta estrellarse contra ella en 2009. El primer alunizaje chino controlado lo realizó la sonda Chang’e 3 el 14 de diciembre de 2013. Era la primera vez que una sonda terrestre se posaba en la luna desde que lo hizo la cápsula soviética Luna 24, en agosto de 1976, que consiguió regresar a la Tierra con muestras lunares.
¿Qué puede obtener la sonda china que acaba de alunizar por primera vez en la cara opuesta?
  1. Tomará las primeras fotografías realizadas al nivel del suelo del paisaje lunar de la cara oculta.
  2. Medirá la composición del terreno, justo debajo de la cápsula.
  3. Medirá las radiaciones que llegan desde el espacio, para estimar las posibilidades de supervivencia de los seres humanos en ese entorno hostil.
  4. Comprobará si es posible criar plantas y animales pequeños (insectos) en ambientes controlados en la luna. Uno de estos experimentos ya se ha realizado.
  5. Servirá de base para la misión siguiente, prevista para este año 2019, que intentará volver a la Tierra con muestras del suelo de la cara oculta lunar.
En cuanto a futuras misiones tripuladas a la luna, China prevé realizar alguna hacia el 2036, y Corea del Norte ha anunciado también intenciones en ese sentido, aunque no será pronto. En cuanto a la NASA, tiene planes y presupuestos para intentar lanzar una sonda lunar no tripulada en el 2022, pero aún no hay fecha para un nuevo intento tripulado, porque dependería del resultado del anterior.


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Manuel Alfonseca
Publicado el 14 de enero de 2019 en El Debate de Hoy

3 comentarios:

  1. El artículo me ha gustado mucho, sobre todo las reflexiones del autor sobre la novela de Julio de Verne. China es una incógnita, como diría la película de 55 días en Pekín es un gigante dormido, del que se presupone, a no ser quela providencia dicte otra cosa, que junto con la India, y los musulmanes sea la nación más poderosa del mundo (por lo que tendrán que ser ellos los que decidan y tengan el futuro de la carrera espacial), pero no sería la primera vez, que hubiera exagerado sus avances científicos, pero voy a creer, que lo que me han dicho es auténtico. Aunque lo ha anunciado tengo mis dudas de que Corea del Norte pueda llevar a cabo ese programa, teniendo en cuenta la miseria en que vive su población, aunque claro si te gastas el presupuesto en armamento, y en otro tipo de cosas, quizá sea posible, aunque tengo mis dudas.

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