jueves, 7 de febrero de 2019

La ignorancia ecológica de los ecologistas


Ernst Haeckel, a quien se considera
fundador de la Ecología
La ecología es la ciencia que estudia las relaciones mutuas entre los seres vivos que habitan en un territorio determinado. Los científicos que practican e investigan en esta ciencia se llaman ecólogos.
Como su nombre indica (la terminación –ismo es muy clara) el ecologismo no es una ciencia, sino una ideología. Las personas que la practican (los ecologistas) no son científicos, sino activistas político-sociales. ¿Por qué entonces los creadores de esta ideología escogieron para ella un nombre que puede llevar a confusión con el de una ciencia? Sin duda lo hicieron a propósito, para aprovecharse del prestigio social de la ciencia; para que personas mal informadas crean que el ecologismo es algo muy científico; en fin, para ganar votos.
Evidentemente siempre habrá excepciones honrosas, pero no es difícil darse cuenta de que muchos ecologistas son bastante ignorantes respecto a la ciencia ecológica que se supone desean aplicar en sus políticas prácticas, cuando consiguen el poder. Como consecuencia, dichas políticas son a menudo contraproducentes e incluso trágicas.
Veamos un ejemplo:

Justo al lado de la ciudad de Isla Cristina (Huelva) comienza una de las playas más hermosas y largas de España, pues se prolonga en una longitud de más de 15 kilómetros y termina en Punta Umbría, la playa de Huelva, con la única interrupción de la desembocadura del río Piedras.
Desde las afueras de Isla Cristina, paralelamente a la playa, se extiende un pinar en forma de cinta, de más de cinco kilómetros de largo por 100 a 200 metros de ancho. El pinar está separado del mar por una duna de arena blanca. Desde tiempo inmemorial, esta duna estaba fijada mediante sarmientos de vid clavados en la arena, para impedir que se desplazara, fijación que sólo se interrumpía en unos pocos lugares para facilitar el acceso a la playa.
Durante los años 80, poco después de que el Partido Socialista tomara el control de la Junta de Andalucía, algunos ecologistas consiguieron ocupar puestos de poder en la consejería del medio ambiente. Blandiendo como eslogan frases vacías, tales como “hay que dejar obrar a la Naturaleza, sin interferencias humanas”, pusieron en la práctica sus ideas en la duna de la playa de Huelva y retiraron todos los sarmientos que la fijaban, dejándola libre de desplazarse a placer de los elementos.
El resultado fue inmediato y catastrófico. En cosa de cinco años, la duna se había desplazado varios metros tierra adentro, hacia el pinar, y varios centenares de pinos fueron ahogados por la arena. Es cierto que la Junta de Andalucía se dio cuenta de la barbaridad que había hecho y se volvió a fijar la duna, pero como no saben hacerlo bien, la han dejado peor de lo que estaba al principio, y lo que es más trágico, el mal que habían causado ya no pudo subsanarse.
Debido a la ignorancia de los ecologistas, una labor de conservación de siglos fue destruida en unos pocos años. Para colmo, el pinar tardará siglos en recuperarse. Treinta años después, los cadáveres calcinados de los pinos siguen estando allí, como muestra evidente de la incapacidad de los ecologistas.
Podrían ponerse muchos ejemplos más de lo que ocurre cuando personas bien intencionadas, pero mal preparadas (muchos ecologistas lo son) se atreven a intervenir en los ecosistemas. Convertirse en experto en una ciencia es un trabajo arduo, y para conseguirlo no basta con poner a una ideología política un nombre más o menos científico.

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Manuel Alfonseca

25 comentarios:

  1. Excelente y bien traido tu comentario, Manuel.
    Se me ocurre que muchos ecologistas y "cambioclimatistas" pecan del mismo defecto de bien intencionados, pero con falta de conocimientos. Pero aparte de la ignorancia, muchos tienen un entusiasmo "ANTI" de naturaleza ideológica política, mucho menos inocente, cuya animadversión nace de su posicionamiento político frente a actitudes más conservadoras y liberales.

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  2. Es muy interesante la discusión. Yo oí a un sacerdote, que quería cambiar el nombre de ecología, y llamarla bioética medioambiental, pero creo, que ese debate ya no está en vigor :-(.

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  3. Hola,

    En mi opinión esa buena intención no los exime de ser unos temerarios en este tipo de ocasiones. Además existe de base en este ecologismo "descerebrado" una suficiencia moral muy evidente.
    Un asunto relacionado es el del dichoso cambio climático y con el cual no acabo de aclararme. ¿Ha escrito ud. algo al respecto Sr. Fonseca?

    Gracias.

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    1. Todavía no, pero ya llegará (:-)

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    2. Sí, por favor, Manuel, no dejes de hacerlo. Te pasaré mi opinión al respecto, como licenciado en Geología estructural, por si es de tu interés. Un abrazo

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  4. Holas!
    Muy interesante el análisis gramatical del origen de los ecologistas, para hacerse pasar por ciencia (una lástima, por cierto, que para que algo se tome en serio necesite el sufijo "logos", mal habla de la humanidad). Por cierto, ¿no ocurre algo así con la "teo-logía"? ¡Menuda paradoja!

    Ahora más en serio, creo que el ecologismo (como movimiento social) se apoya, desde el club de roma, en ciertas evidencias científicas en un sentido macro, aunque en lo micro puedan meter la pata (contra sus propios intereses).
    Otro debate más interesante es si dejar que actúe la naturaleza es meter la pata o no, al fin y al cabo, lleva acá mucho más tiempo que nosotrxs (como en el post anterior, nos cuesta discernir responsabilidades entre seres humanos y naturaleza).

    Un saludo.

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    1. Pues no, la teología no es una ideología, sino una ciencia (un logos, como su nombre indica). Ya sé que un ateo como tú dirá que es una ciencia sin contenido, pero un creyente como yo niega esa afirmación. En cambio, el ecologismo es una ideología que se ha apropiado indebidamente del término logos.

      Mencionas el club de Roma como si lo que dijeron fuese verdad. Lo he tratado en otro contexto: "World Population: Past, Present, & Future", World Scientific, Singapore, 2016, Julio A. Gonzalo, Manuel Alfonseca, Félix F. Muñoz. También lo he mencionado aquí: http://divulciencia.blogspot.com/2015/12/el-error-de-malthus.html y https://divulciencia.blogspot.com/2016/12/una-conspiracion-mundial.html.

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  5. Waw! ¿Crees de verdad que las luchas por el respeto a los colectivos LGTBI+ son una conspiración? ¿Y que la iglesia se opone a eso por otra razón que no sea el relato bíblico de sodoma y gomorra -que a su vez deriban de tradiciones profundamente homófobas de la antigüedad-? (Es verdad que la iglesia no parece tan preocupada con la pedofilia, al fin y al cabo, la historia de lot con sus hijas sí está en la biblia, y no precisamente para ser censurada). ¿Y que la eutanasia que, por ejemplo ahora en este país se está debatiendo, es para matar a gente sin su consentimiento? ¿A católicos -por cierto, junto con los musulmanes, que si en vehemencia homófoba se mide la cosa, son más papistas que el papa con este tema-? Volvamos a la seriedad, por favor:
    El club de roma alertó de los límites del crecimiento, aparejados a la finitud del ecosistema global (salvo pedradas irresponsables como la de hawkins de mudarnos a otro planeta para seguir contaminando el universo), y conceptos como economía circular han venido a validar esta tesis tan básica. El estudio del medio ambiente y sus nuevas herramientas (medidas globales, huella de carbono...) nos dan mucha información sobre cómo funciona nuestro modelo productivo, que poco tiene de ideología en el sentido en que lo usas. ¿Podrías poner algunos ejemplos de usos "ideológicos" de la ecología?
    En cuanto a la teología, no puede ser una ciencia (acaso una lógica -logos-, como lo es toda la filosofía, también tu adorado materialismo), pues no puede experimentar, repetir experiencias ni sacar leyes universales (no por casualidad, hay mucho más desacuerdo en la teología -debería decir "teologías"- que en la ciencia), y su objeto primero de estudio está, por deifinición, más allá de la ciencia (¿recuerdas cuando decías que en los milagros no se puede meter la ciencia para negarlos o garantizarlos?). Es mucho más hermenéutica que ciencia, y creo que muchos teólogos me darían la razón.

    La parte más interesante de mi pregunta era si dejar actuar a la naturaleza puede considerarse meter la pata, siguiendo con el ejemplo de la duna. Yo no tengo una posición clara al respecto.

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    1. Me parece bien lo que dices: "Volvamos a la seriedad, por favor". Por eso no voy a contestar a tu primer párrafo. No me parece serio.

      Respeto tu confianza respecto a las predicciones del Club de Roma, pero alrededor del 50% de los analistas sostienen que se equivocaron por completo.

      Dices: "¿Podrías poner algunos ejemplos de usos "ideológicos" de la ecología?" ¿Para qué crees que he escrito este artículo, sino para poner un ejemplo?

      Veo que no has entendido el primer párrafo de mi contestación. Usé "ciencia" en el sentido que le daban los griegos a esa palabra. Para aclararlo, puse entre paréntesis un sinónimo (logos).

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    2. Pablo dice: "La parte más interesante de mi pregunta era si dejar actuar a la naturaleza puede considerarse meter la pata, siguiendo con el ejemplo de la duna."

      Este es un falso problema. ¿Acaso el hombre no es parte de la naturaleza? Cualquier cosa que haga el hombre es parte de la acción de la naturaleza. Dejar actuar a la naturaleza sin interferir con ella es interferir con ella, porque prohibiríamos al hombre realizar parte de su acción natural. Toda nuestra tecnología es parte de nuestro modo de vivir, y por tanto es natural.

      El problema es que el adjetivo "natural" es polisémico, como señaló C.S.Lewis. Se nota muy bien cuando se comparan sus antónimos: "artificial" (aquí se considera "natural" lo que no es humano, este es el sentido en que lo utilizas en tu pregunta); "artístico" (donde "natural" viene a ser sinónimo de real, no figurado); "sobrenatural" (cualquier obra humana normal se considera aquí natural); "afectado" (como un actor que actúa de forma poco natural); "innatural" (como un hijo que mata a su padre, o que le maltrata); "legal" (según la ley natural o según la ley positiva); "civil" (según la Naturaleza o de acuerdo con las normas sociales); "metafísico" (recordemos que "física" significa en griego naturaleza); "inexcusable" (es natural que hiciera eso, se le puede excusar). En inglés hay alguna acepción más. Por ejemplo, un "natural" puede significar un subnormal.

      Teniendo esto en cuenta, tu pregunta puede reformularse así: "¿Debe el hombre dejar de actuar como hombre para no interferir con los procesos que tienen lugar en la naturaleza no humana?" No me extraña que te sientas confuso ante este dilema. Plantéate este otro: "¿Debe un león dejar de actuar como un león para no interferir con los procesos que tienen lugar en la naturaleza no leonina?" Creo que la respuesta, en este caso, es evidente: NO. ¿Por qué entonces a mucha gente no le parece evidente la respuesta a la primera?

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    3. Gracias por volver a la seriedad :D
      De la anterior entrada, quedamos en que sólo a los seres humanos se les puede exigir responsabilidad moral, con lo que la comparación con el león y su mundo leonino no tiene sentido. Por eso la antepenúltima pregunta (la del león) tiene una respuesta clara mientras que la que se refiere al ser humano, para mí, no tanto.
      O devolviendo el argumento tuyo: haga lo que haga el ser humano está en su naturaleza, así que, ¿Por qué este artículo?
      Como lo has escrito, deduzco que crees en el hecho diferencial en que me baso. Un ser humano siempre interactúa con la naturaleza (estoy radicalmente convencido de que forma parte de ella, hasta el alma, jeje), pero no por ello todo lo que haga en o con ella lo evalúo como igualmente bueno o conveniente. Y ahí repito la pregunta: ¿dejar que una duna avance y se coma un bosque (cosa que tu artículo califica de trágico, catastrófico, MAL...) merece un juicio moral? ¿Y cuál? La respuesta, si existe, no será tan simple. Y decir que quitar sarmientos es un uso ideológico de la ecología es un ejemplo muy pobre. ¿A qué grupo social beneficia? ¿Qué es, según tú, un uso ideológico? Quizá haya un problema semántico en todo eso.

      Volviendo a la teología, es una «ciencia» (un logos, más bien, que para nada es su sinónimo, epistemé está más cerca de la moderna palabra ciencia que logos) en la misma medida que el materialismo, otro logos (otro sistema de axiomas y deducciones que intenta explicar la realidad), también nacido en Grecia. ¿Hay diferencia ontológica entre teología y materialismo? O, si no te gusta el sufijo, ¿entre teología y otros «logos» como astrología, numerología (que el propio newton práctico intensamente al final de su vida, como sabrás), futurología...? Me dirás que estos últimos también abusan de su apellido, te diré que igual que la teología, que debería llamarse teísmo, hasta que alguien de con la diferencia esencial.

      Por último, reivindicar, otra vez, que hay cosas no científicas (como la hermenéutica en la que sitúo entre otras, a la teología, al menos toda la que he estudiado) de valor irrenunciable para el ser humano; relajemos un poco el cientificismo, que no hace ningún bien ni a la ciencia no a otros ámbitos no científicos ;)

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    4. Por supuesto. Lo digo también en el artículo más leído de este blog: ¿Es el hombre un animal más?: El hombre es una especie única. Como dices, es la única que se plantea deberes morales. Pero esos juicios morales deben formularse caso por caso. A lo que me opongo es a juicios morales generales como "cualquier intervención humana en la Naturaleza es inmoral". Eso es lo que quería decir con la comparación con los leones. Y sí, considero que una acción mal pensada que tiene como consecuencia la destrucción de un bosque es un hecho moralmente reprobable.

      Dices: "la teología, que debería llamarse teísmo". No estoy de acuerdo. La definición de "teísmo" es "doctrina que afirma la existencia de un ser creador del universo que está comprometido con su mantenimiento y gobierno." Teología, en cambio, se define así: "disciplina que estudia el conjunto de conocimientos acerca de Dios, sus atributos y sus perfecciones". Son cosas distintas. Tu problema es más básico: te niegas a reconocer la teología como ciencia o disciplina, porque niegas la existencia de Dios. Me temo que aquí no podemos llegar a un acuerdo, porque partimos de puntos diametralmente opuestos.

      Dices: "¿Hay diferencia ontológica... entre teología y otros «logos» como astrología, numerología... futurología...?" ¿Por qué te paras ahí? ¿Por qué no mencionas la geología, biología, paleontología...? Es evidente que tu intención es desacreditar la teología comparándola con seudociencias que también terminan en "logía", pero para ello haces una elección tendenciosa. Perdona, pero en ese juego no voy a entrar.

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  6. Estimado M. Alfonseca:

    · El ejemplo de nefasta gestión ecológica que has dado es ilustrativo del comportamiento de los responsables políticos. Son, en su mayor parte, como el MAESTRO CIRUELA, que no sabía leer ni escribir y puso escuela.

    · Y, ¿por qué pasa esto? Porque los políticos que llegan a los puestos remunerados y con más responsabilidad son aquellos que están huérfanos de formación, de cultura, de principios y de valores. Y una vez que llegan a la poltrona, al sillón, a la silla o al taburete, se rodean de personajes más inútiles que ellos, para que no les puedan hacer sobra. ¡Así no podemos afrontar el presente ni prepararse para el futuro!

    · Para apoyar lo expuesto, me permito dar una cita de autoridad de un sabio autodidacta, el Nobel José Saramago, que dejó escrito (cito de memoria): la vida en sociedad no es posible sin política. El problema es que la política está en manos de los políticos.

    · Gracias Manuel por tu texto, cooperador y legible, que ilumina a los sufridores de los desaguisados provocados por los de la casta política, a los que que el Señor, si es que existe, espero que les pida cuentas. En la justicia terrenal tampoco podemos confiar: es lenta (¡qué digo lenta!, lentísima) y además no es ciega.

    Manuel I. Cabezas
    Blog "HONESTIDAD RADICAL".

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  7. Holas,
    casi cerrando el primer punto por acuerdo, diría que la naturaleza destruye y construye ecosistemas todo el tiempo, entiendo que todo el mundo en este hilo acepta que eso no es ni bueno ni malo. Ahora bien, si el ser humano interviene para evitar que la naturaleza destruya un ecosistema y cree otro, eso es bueno? Si no interviene, es malo? Lo siento, sigo sin verlo, sobre todo porque si entramos en esa lógica, no sé dónde termina, pues no está clara la frontera entre destrucción y creación en la naturaleza. Podría aceptar, como consenso preliminar, que si un evento va a reducir la biodiversidad (y el ser humano lo hace desde hace muchos años), quizás no actuar podría ser malo moralmente (no apagar un incendio provocado naturalmente- si la biodiversidad es un valor moral defendible en sí mismo o como medio para otro), aunque, sinceramente, insisto en lo de preliminar, no lo tengo claro del todo.

    Volviendo a la teología, no me refería a las definiciones de diccionario (numerología, por ejemplo, dice: Estudio del significado oculto de los números y práctica de la adivinación asignando un número a cada letra del alfabeto y un significado especial a cada número.", veo muchas similitudes con la que diste de teología, claro que estudia algo, el problema es si el objeto de estudio es estudiable (en términos científicos) o no: el significado oculto de los números no lo es (si fuera estudiable dejaría de ser oculto), y dios, como tú bien dices, tampoco es un posible objeto de estudio científico, desde kant (que sé que no te cae bien). Para empezar, podrían ponerse de acuerdo los teólogos (siempre hombres? casi, hay hasta teólogas feministas: https://www.nacion.com/el-mundo/interes-humano/teologas-feministas-escriben-una-biblia-de-las/FR2DYWVNEBHIDHGFBZLTZPSDQQ/story/ tan científico no será su campo) sobre qué dios existe (yavé, elohim, allah, bisna...). Los escritos en los que se basa su creencia, sistema de valores, ontología... sí pueden ser objeto de estudio, y se llama hermenéutica, técnica por cierto extremadamente importante para el ser humano, como dije, pero no ciencia, sino interpretación (tenías un artículo al respecto también sobre una película, que me gustó mucho).
    Por último, claro que cogía ejemplos de "logías" que no son ciencias, ni siquiera "logos" en sentido griego, sino sistemas de creencias indemostrables científicamente y no necesariamente consistentes en términos lógicos. Respondía a tu afirmación de que por tener "logía" de apellido ya era una ciencia sin aplicar el mismo análisis crítico que usaste con "ecologismo".

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    1. Dices: "Podría aceptar, como consenso preliminar... aunque, sinceramente, insisto en lo de preliminar, no lo tengo claro del todo."

      Pues mira, yo sí lo tengo claro. Rechazo afirmaciones generales como "hay que dejar actuar a la Naturaleza, sin ninguna interferencia humana", o "toda interferencia humana con los ecosistemas es moralmente reprensible". En vez de eso, pienso que hay que analizar caso por caso, en función de las condiciones concretas de cada uno. Eso, y no otra cosa, es lo que significa mi artículo.

      En cuanto a la segunda parte de tu comentario, me permitirás que no te conteste. Esas disquisiciones sobre el valor de la teología, que según los ateos no tiene ninguno, porque Dios no existe, me revientan. Son pura ideología y no es posible llegar a una conclusión, porque se parte de axiomas contradictorios.

      Por último, tu comentario final respecto al sexo de los teólogos es totalmente improcedente y pura "corrección política", cosa de la que abomino. La palabra "teólogo" es, y siempre ha sido en lengua española, ambivalente: representa tanto a los hombres como a las mujeres. Así que tampoco voy a discutir sobre esto.

      Te ruego que no insistas en este tipo de comentarios. Después de todo, este es mi blog y deberías seguir mis normas.

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  8. Claro que sigo tus normas, cuando las explicitas y las comprendo (de hecho, hasta ahora no sabía que las hubiera más allá de los plazos que da la plataforma para mantener el hilo abierto). ¿La norma es no discutir más temas que tengan que ver con dios?
    ¿Prefieres que no intervenga más?
    Gracias por aclararlo.
    PD: no he dicho que la teología no tuviera valor, al contrario, he ensalzado en al menos dos ocasiones la importancia de la hermenéutica para la vida humana (para la mía también, claro).

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    1. Lo he pensado mejor, voy a dejar de intervenir y seguir tu blog; tu último mensaje, con su "argumento" ad autoritas me ha decepcionado y quitado las ganas de intentar entablar una discusión en términos de igualdad y respeto (como lo he intentado siempre), tal y como entiendo tanto la filosofía como la ciencia.
      Disfruten de su endogamia catecista señorxs.

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    2. Personalmente, Pablo, creo que el "respeto" se acabó en el instante en que empezaste a "buscar las cosquillas" al autor, abandonando el tema tratado en el artículo para volver por retorcidos vericuetos una y otra vez a tu fijación monográfica, y te lo dice una teísta aconfesional, no católica, a la que importa poco si hay o no "teólogas". Tu caballerosidad solo aparente no ha engañado a nadie, precisamente por ser solo aparente. A mí, al menos, no me ha engañado.

      Propongo un escenario muy habitual: Dos tipos están hablando sobre la canción del verano, la urticaria, el cambio climático o la cría del percebe, por ejemplo, y aparece un tercero metiendo baza, hablando de "yavé, elohim, allah, bisna..." No hay duda posible: ese tercero es un testigo de Jehová, un fundamentalista evangélico o un fundamentalista ateo.

      Ya lo dijo Winston Churchill:

      "Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y que no quiere cambiar de tema".

      Y, a propósito de "endogamias", "catecismos" y "catequistas" (perdona, Manuel, pero no me puedo contener :-)):

      https://frasesdedios.blogspot.com/2015/06/los-guardianes-de-la-ortodoxia-o-como.html


      https://frasesdedios.blogspot.com/2017/04/el-modo-de-hacer-ciencia-hoy-en-dia.html

      Un abrazo.

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  9. Cuando me refería a "mis normas" me refiero a la norma de dejar que cada uno se exprese como quiera. Creo haberlo hecho contigo, pues no he dicho nada ante tu preocupación por el lenguaje políticamente correcto hasta que has transgredido esa norma, cuando te molestó que yo utilizara la palabra "teólogo" y sacaste a relucir la corrección política.

    Nunca he pensado prohibirte continuar con unas discusiones que han sido fructíferas, pues me han inducido a escribir artículos nuevos que no tenía previstos.

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  10. Me quedo ojiplático con este tal Pablo. Su taimada suficiencia, ha acabado por hacerle sacar los pies del tiesto, cosa que intuí, aunque no creí que fuera tan pronto.
    Por cierto Pablo, si acaba usted por repensarlo y vuelve por aquí, a mí sí que me gustaría que no interviniera más, no es personal, es que ya tengo muy vistas sus reflexiones. Aunque para usted sea endogamia catecista y demás tópicos al uso. Pero claro está, aquí hay mucha más gente. Suerte.

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  11. Estimado Alfonso, me gustaría invitarlo a conocer Isla Cristina, a compartir debate con sus ecólogos, con sus ecologistas, y a conocer la historía cierta del pinar y las actuaciones que se han realizado en el mismo. Según su artículo, pensamos carece de alguna información importante.

    Antonio Aguilera , aaguileran@gmail.com

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    1. Gracias. De hecho, conozco muy bien Isla Cristina, habiendo pasado allí las vacaciones de verano prácticamente todos los años, desde que era niño. También conozco la historia del pinar: hace más de 30 años presentamos una queja verbal por la eliminación de los sarmientos, y recibimos precisamente la respuesta mencionada en el artículo: "Hay que dejar actuar a la Naturaleza".

      De todas formas, si piensan que me falta información, estoy dispuesto a recibirla.

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  12. POR SI SIRVE DE ALGO EN ESTA DISCUSIÓN: Ecologia es la ciencia que estudia 1)la relacion entre los seres vivos y 2)la parte de la sociología que se ocupa de la relación entre los humanos y el medio ambiente (DRAE). Ecologista es la persona que 1)estudia la relación entre los seres vivos y 2)propugna la necesidad de preservar la naturaleza y protegerla de las perturbaciones que provoca la industrialización (DRAE). ECOLOGISTA MODERNO, EN MI OPINIÓN, es un señor que habitualmente desea frenar el progreso industrial de la sociedad por una supuesta ternura hacia especies cuya utilidad se desconoce. Suele ocultar que muchas especies son peligrosas para la nuestra y que el motor de su ideología es frenar el desarrollo de los humanos más listos, sabios y trabajadores.

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