jueves, 29 de junio de 2017

Newton, el científico más grande de nuestra civilización

Isaac Newton
Como dije en el artículo anterior, en el Diccionario Espasa 1.000 grandes científicos (1996) y un libro inédito he propuesto una cuantificación objetiva de la importancia de los científicos, utilizando medidas como el número de líneas que les dedican diversas enciclopedias. En estos estudios quedaron empatados con la máxima puntuación seis científicos: uno griego (Aristóteles), de quien ya hemos hablado, y cinco de Occidente (Descartes, Newton, Darwin, Freud y Einstein). Entre estos cinco, ¿hay alguno a quien pueda considerarse como el científico más grande de nuestra civilización?
En 1964, Isaac Asimov realizó otro estudio (The Isaac Winners) sobre la importancia relativa de los hombres de ciencia, que dio como resultado una lista de los (en su opinión) 72 mejores científicos de todos los tiempos. Esta lista es simplemente cualitativa y no establece un orden relativo entre los nombres que aparecen en ella, a pesar de lo cual Asimov no renuncia a afirmar que (de nuevo en su opinión) Isaac Newton, que casualmente era su tocayo, fue el científico más grande de todos los tiempos.

Veamos en este contexto algunos de los logros de Newton:
  • Hizo avanzar la Mecánica, cuyos orígenes modernos se remontan a la edad Media. En el siglo XIV, Jean Buridan presentó el concepto de ímpetu, primer paso hacia la idea de la inercia, mientras los Calculatores del Merton College de Oxford definieron el movimiento uniforme, el movimiento uniformemente acelerado y la velocidad media, y enunciaron el teorema de la velocidad media, que afirma que un cuerpo uniformemente acelerado que parte del reposo recorre la misma distancia que un cuerpo que se mueva a una velocidad constante igual a la mitad de la velocidad final del cuerpo acelerado. La demostración de este teorema, que ha sido atribuida indebidamente a Galileo, se debe en realidad a Nicolás de Oresme, obispo de Lisieux (siglo XIV), que también fue el primero en representar gráficamente la velocidad en función del tiempo y en afirmar que el espacio recorrido es el área encerrada bajo la gráfica. A principios del siglo XVI, Domingo de Soto afirmó que los cuerpos pesados caen en el vacío con movimiento uniformemente acelerado. Galileo Galilei lo demostró experimentalmente en 1608. Lo que hizo Newton en este campo fue formular las tres leyes fundamentales de la dinámica, poniendo orden en un conjunto de teoremas y descubrimientos que hasta entonces estaba desordenado. Por eso dijo aquella frase famosa: Si he logrado ver más lejos es porque me he alzado en hombros de gigantes. Esas tres leyes son:
    • Ley de la inercia: un objeto en reposo permanece en reposo a menos que actúe sobre él alguna fuerza. Un objeto en movimiento permanece en movimiento en la misma dirección y con la misma velocidad, a menos que actúe sobre él alguna fuerza.
    • Cuando una fuerza actúa sobre una masa, el movimiento de dicha masa se acelera. La aceleración obtenida es proporcional a la fuerza empleada.
    • A toda acción le corresponde una reacción igual en sentido opuesto.
  • Revolucionó la Física clásica y la Astronomía con la teoría de la gravitación universal, que obtuvo resultados espectaculares al unificar fenómenos tan aparentemente diferentes como la caída de los cuerpos y el movimiento de los astros. También se debe a esta teoría el descubrimiento del planeta Neptuno, cuya existencia y posición fueron predichas en el siglo XIX por Adams y Le Verrier a partir de las anomalías detectadas en la órbita de Urano, que se desviaba unos pocos segundos de arcos de la posición que debería ocupar según la ley de Newton. La publicación de esta ley provocó la aceptación generalizada de la teoría cosmológica de Copérnico, que en realidad no fue demostrada experimentalmente hasta el siglo XIX, cuando el astrónomo y matemático Bessel detectó la paralaje de una estrella próxima, probando así por primera vez que la Tierra se desplaza alrededor del sol a lo largo del año. La teoría de Newton permaneció intacta durante más de dos siglos, hasta que Albert Einstein la retocó en 1916 con su teoría de la relatividad general.
  • Fue el padre de la Óptica moderna al descubrir la descomposición de la luz blanca al pasar a través de un prisma de vidrio transparente, lo que le llevó a lanzar una teoría corpuscular de la luz que durante más de dos siglos compitió con la teoría ondulatoria propuesta por Huygens, en vida de Newton, hasta que en el siglo XX el problema se resolvió con la dualidad onda-partícula, que afirma que ambas teorías son correctas, cada una en circunstancias determinadas.
  • Revolucionó las Matemáticas al crear el cálculo diferencial (o infinitesimal) al mismo tiempo que Leibniz, lo que provocó una gran controversia entre ambos. Hoy se piensa que los dos llegaron independientemente al mismo resultado, aunque la notación de Leibniz es más conveniente y ha sido universalmente aceptada.
  • Por si lo anterior no fuera suficiente, también fue un gran tecnólogo, pues construyó los primeros telescopios de reflexión.
Gottfried Leibniz
Menos éxito tuvo Newton en sus estudios sobre la alquimia, que aún no había alcanzado el rango de ciencia, para lo que tuvo que esperar hasta el siglo XVIII. También estudió a fondo la cronología bíblica y los escritos de los Padres de la Iglesia, y escribió artículos sobre sus estudios teológicos, algunos de los cuales se publicaron durante su vida y otros permanecieron inéditos hasta después de su muerte.
Newton era un creyente convencido. En relación con su propia teoría de la gravitación universal, dijo esto:
La gravedad explica los movimientos de los planetas, pero no puede explicar quién puso los planetas en movimiento..`. [Dios] gobierna todas las cosas y sabe todo lo que ocurre o lo que puede ocurrir.

Manuel Alfonseca

Publicado el 21 de abril de 2017 en El Debate de Hoy

5 comentarios:

  1. Le felicito sinceramente por la mayoría de los artículos científicos en los cuales es capaz de seguir los criterios científicos tan defendidos por usted. En cada uno de dichos artículos hay un claro (y muy agradecido) aporte al tema identificado perfectamente en su título. Sin embargo hay otro tipo de artículos, como éste en concreto, donde no encuentro tanto el aporte científico, sino una intencionalidad comunicativa de otorgar carácter científico a la creencia religiosa. Me refiero que publicar un artículo "Newton, el científico más grande de nuestra civilización", incluir un cuerpo sobre la vida y aportes científicos de Newton con contenido ampliamente documentado y conocido, y cerrar el artículo con el carácter religioso de Newton en negrita y con su frase sobre Dios. Si el artículo siguiera un carácter científico no daría total protagonismo al carácter creyente de Newton. Supongo que Newton tendría ideas muy alineadas con su época sobre temas tales como: la esclavitud, el papel de sus mujeres en su vida y en su sociedad, la justicia social, etc, que siendo el "científico más grande de nuestra civilización, también podrían ser interesantes.
    Una discusión abierta y clara sobre el carácter científico de la creencia en Dios no me parece mal, y me parece muy sano, pero en el contexto de un artículo con un título que aborde clara y explícitamente esta idea y no a base cuñas comunicativas. Le remito a su artículo "Titulares y contenidos": "http://divulciencia.blogspot.com.es/2017/03/titulares-y-contenidos.html"

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    1. A mí sí me parece pertinente el último párrafo. En cuanto a los otros temas que usted cita, los dejo abiertos para que otros (usted, por ejemplo, o yo mismo en otro artículo) pueda abordarlos.

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  2. En mi opinión es muy pertinente ese último párrafo.
    El común de los mortales tiende a creer que cuanto más avanza un científico en el conocimiento de las cosas menos creyente en Dios se va convirtiendo.
    Y es falso, hay muchos científicos creyentes y muchos y muy importantes que abordaron ese asunto como parte fundamental de su trabajo y su legado, Planck por ejemplo.
    Y eso no solo es importante, yo diría que es fundamental.

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    1. En base a su comentario reitero mi idea. Efectivamente el párrafo puede resultar interesante, ya que proviene de "el científico más grande de nuestra civilización" tal y como enuncia el título y que yo no discuto en absoluto. Otra cosa es que resulte pertinente, no como parte del discurso comunicativo, sino como hecho "científico" a destacar. Ya que el artículo se engloba en un contexto que intenta ser especialmente pulcro en este sentido. Como ya he dicho, aparte de su creencia religiosa y su opinión en este campo, seguro que hay otras opiniones y campos en los que también pude resultar interesante conocer la opinión de Newton, que están muy alineadas con el parecer de su época, y que hoy resultarían incomprensibles y que seguro no las destacaría como "parte fundamental de su legado". Quizá no se añaden porque, siendo elementos poco representativos desde un punto de vista científico, desdibujarían la intención del artículo.
      Respecto a su alegato en favor de los científicos creyentes, estoy totalmente de acuerdo. Cuanto más científica sea una persona no tiene que significar una menor creencia en Dios. Nunca la fe ni los creyentes se verán amenazados por la ciencia o por lo científico.

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  3. No me deja de sorprender, que sigamos adorando como científico a Darwin. Muchos científicos actuales ya reconocen el trabajo de Darwin, como un "bodrio" científico. Hay quien ha analizado su Origen de las especies, párrafo a párrafo, desmontándolo. Plagios, falta de rigor, retórica, inobservancia, especulación, tergiversación... en fin, el lobbie Darwinista está bien engrasado.

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