jueves, 29 de enero de 2026

¿Consciencia cuántica o cuántica consciente?

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El segundo problema difícil de la ciencia moderna (hard problems) es el origen de la consciencia o del libre albedrío. En este artículo enfoco la relación de este problema con la mecánica cuántica. Y como muestra de la dificultad del asunto, pongo aquí en primer lugar dos citas célebres de científicos de renombre:

·         J.B.S. Haldane, Possible worlds (1927): El universo [de la teoría cuántica] es, no solo más extraño de lo que suponemos, sino más extraño de lo que podemos suponer.

·         James Jeans, The mysterious universe (1930): El universo empieza a parecerse más a un gran pensamiento que a una gran máquina.

La interpretación de Copenhague de la mecánica cuántica, defendida por Niels Bohr y su escuela, afirma que la física de las partículas elementales no es determinista, sino aleatoria. Las partículas elementales, los átomos, las componentes del mundo microscópico no tienen propiedades con valores determinados (un momento magnético positivo o negativo, un espín, relacionado con la dirección de rotación de la partícula), sino todos los valores posibles a la vez. Cuando medimos una de esas propiedades, la partícula o el átomo elige un valor determinado entre todos los valores posibles. Se dice entonces que se produce un colapso cuántico. Antes de realizar la medida, es imposible predecir su resultado (el resultado del colapso cuántico).

Es cierto que la ecuación de Schrödinger, que describe el comportamiento de las partículas elementales antes del colapso cuántico, es determinista. Pero el colapso cuántico, que sirve de interfaz entre los fenómenos microscópicos cuánticos y los macroscópicos clásicos, según la interpretación de Copenhague es indeterminista.

La interpretación de Copenhague ha sido predominante en la física cuántica durante todo el siglo XX. Muchos intentos de echarla abajo no lo han conseguido. Para salvar el determinismo, la única opción que les queda a sus partidarios es sustituirla por otra interpretación que no implique indeterminismo físico. Hasta ahora, todas esas propuestas, defendidas por Einstein, David Bohm y otros físicos famosos, han fracasado.

John von Neumann y Eugene Wigner dieron un paso más, al proponer una interpretación de la mecánica cuántica según la cual el colapso de la función de onda sólo lo puede causar un observador consciente al hacer una medida. En su libro Interpretation of quantum mechanics (1976), Wigner escribió esto:

Cuando el campo de la teoría física se extendió para abarcar los fenómenos microscópicos mediante… la mecánica cuántica, el concepto de conciencia volvió a cobrar protagonismo. No era posible formular las leyes de la mecánica cuántica de forma totalmente coherente sin hacer referencia a la conciencia.

Si esta interpretación fuera cierta, las consecuencias serían tremendas, pues significaría que no se habría producido ningún colapso cuántico antes de la aparición de seres conscientes en el universo. Hasta entonces, todo el universo habría estado en superposición cuántica de todas sus propiedades, no habría existido una realidad objetiva. Las dos citas que siguen lo comentan:

·         John Wheeler, en la década de 1970, dibujó un ojo que observa actualmente la evidencia científica que nos hace pensar que hubo un Big Bang y preguntó: ¿Acaso mirar hacia atrás 'ahora' hace real lo que sucedió 'entonces'?

·         Martin Rees: Al principio solo existían probabilidades. El universo solo podía existir si alguien lo observaba. No importa que los observadores aparecieran miles de millones de años después. El universo existe porque somos conscientes de él.

En realidad, pocos físicos aceptan la interpretación de von Neumann-Wigner, y para evitarla afirman que la existencia del colapso cuántico no precisa de la intervención de un ser consciente, sino que se produce como resultado de cualquier interacción del mundo microscópico con el macroscópico, donde la superposición cuántica no parece ser posible. Pero esta última afirmación tampoco la admiten todos los físicos.

Roger Penrose

Por otro lado, hay teorías que sostienen que la mecánica cuántica hace posible nuestra libertad, posibilitando la interacción de la mente humana con el mundo físico, lo que nos convierte en agentes dotados de intencionalidad y libre albedrío. Algunas (como la teoría ORCH-OR de Penrose y Hameroff) incluso señalan dónde interacciona la consciencia con nuestras células (en los microtúbulos de las neuronas), pero aunque yo he colaborado con Hameroff, esa teoría no acaba de convencerme.

Pero supongamos por un momento que la interpretación de Von Neumann-Wigner fuese correcta. La relación entre la mecánica cuántica y la consciencia sería doble, como indica la figura situada al principio de este artículo:

1.      Por un lado, la consciencia del observador sería necesaria para que se produjera el colapso cuántico.

2.      Por otro, el colapso cuántico haría posible nuestra consciencia y nuestra libertad.

Un libro reciente estudia en detalle este problema. Se titula Quantum enigma, escrito por Bruce Rosenblum & Fred Kuttner, que a la luz de la interpretación de Wigner describe el esqueleto en el armario de la teoría cuántica: ¿Implica esta teoría la influencia de la consciencia sobre la realidad? Analicemos algunas citas:

Aunque el enigma cuántico ha desafiado a la física durante ocho décadas, sigue sin resolverse… Por lo tanto, los físicos podríamos abordar el problema con modestia, aunque nos resulte difícil.

¿Pudo la sugerencia original de Einstein sobre una constante cosmológica haber causado la aceleración del universo? (Tal especulación no puede refutarse. Por lo tanto, no es una especulación científica). Aunque sería ridículo tomar al pie de la letra una idea como esta, vemos cuán audaz es el campo de la especulación que permite el enigma cuántico.

La teoría cuántica dice que el encuentro de la física con la consciencia… se aplica, en principio, a todo. Ese «todo» puede incluir el universo entero. Copérnico destronó a la humanidad del centro del cosmos. ¿Sugiere la teoría cuántica que, de alguna manera misteriosa, somos el centro del cosmos?

Los autores de Quantum enigma ofrecen un contraejemplo interesante para refutar a quienes niegan la realidad del libre albedrío porque no podemos demostrar que otros lo tengan. Dicen: En contra de ese argumento, tampoco se puede demostrar a otra persona que se siente dolor, pero sabemos que existe, y ciertamente no carece de sentido.

Para mí, la mejor confirmación de que tenemos libre albedrío es que Dios pidió permiso a María antes de encarnarse en su seno.

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Manuel Alfonseca

21 comentarios:

  1. La mejor confirmación de que existe el libre albedrío es que después de la resurrección de Lázaro, muchos creyeron en Jesús, son embargo otros querían matar a Lázaro.

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  2. >> Copérnico destronó a la humanidad del centro del cosmos.

    No es así, porque en el centro del universo no había ningún trono, sino un basurero (literalmente, el infierno), de acuerdo con la cosmovisión griega y medieval. El trono, si es que estaba en algún sitio, estaba en la periferia, en la bóveda celeste, donde habitaban los dioses según esa cosmovisión.

    El centro geométrico solo empezó a ser sinónimo de centro de importancia a partir del Renacimiento.

    El centro del universo

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    1. Sí, ya lo sé. El centro del universo estaba en la tripa de Lucifer. Por eso Dante y Virgilio tuvieron que darse la vuelta y empezar a trepar, porque la gravedad invirtió su dirección cuando pasaron del centro.

      Lo que no sabía Dante es que la gravedad en el centro de la Tierra es nula, por lo que podrían haber pasado de un lado al otro en estado de ingravidez, sin necesidad de agarrarse a los pelos de Lucifer. Pero eso no podía saberlo, porque no se supo hasta Newton.

      Pero Gonzalo, esa frase no es mía, es una cita del libro que comento. La puse, no porque esté de acuerdo con ella, sino porque me pareció curiosa.

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    2. Sí, claro, sé que no es tuya, por supuesto, sino de Rosenblum y Kuttner, pero como repiten una vez más esa idea tan equivocada, me pareció oportuno no dejarla pasar.

      Yo soy tan realista que la interpretación de von Neumann-Wigner me parece demencial. Porque, además, la conciencia no es blanco/negro. ¿Provocaría un ratón el colapso cuántico al observar la realidad? ¿Un gorrión? ¿Una lagartija? ¿Una sardina? ¿Un mejillón?

      Y lo de los microtúbulos de Penrose y Hameroff, qué quieres que te diga, me parece la versión moderna de la glándula pineal cartesiana.

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    3. Quizá no sea tan equivocada. Claudio Ptolomeo escribió en su He Mathematik Syntaxis (más conocido por su nombre árabe, Almagesto): La Tierra, en relación con la distancia de las estrellas fijas, no tiene tamaño apreciable y debe considerarse como un punto matemático (Libro I, Capítulo 5). El Almagesto fue el texto estándar de Astronomía durante toda la Edad Media. Por lo tanto, si la Tierra debe considerarse como un punto matemático, su volumen sería cero, lo que significa que, en la cosmología Ptolemaica, la Tierra entera sería el centro del universo. Luego la cosmología copernicana nos habría sacado del centro, como dicen los autores de ese libro. 😁

      Con el resto de tu último comentario estoy de acuerdo. No todo lo que cuento en mis artículos es lo que yo pienso.

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    4. Solo por aclarar el sentido de mi comentario: lo que quiero decir es que sacar a la humanidad del centro no es "destronarla", porque el centro no se consideraba ningún trono.

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    5. Cierto. Dante, en la Divina Comedia, al llegar a la esfera de Saturno, se vuelve a mirar a la Tierra, que le parece pequeñísima y digna de menosprecio, y lo expresa con estas palabras (Paradiso, 22:133-135):

      Col viso ritornai per tutte quante
      le sette spere, e vidi questo globo
      tal, ch'io sorrisi del suo vil sembiante.

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    6. Y, si me lo permites, este otro mío: El centro del universo

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    1. Lo que digo es esto: el colapso cuántico haría posible nuestra consciencia y nuestra libertad.

      Haría posible. Si todo fuera determinista, la libertad sería imposible. La introducción de aleatoriedad en el determinismo hace que la libertad sea posible. No confunde aleatoriedad con libertad.

      La gravedad hace posible que usted camine. Quien diga esto no confunde la gravedad con el caminar.

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  4. Menos estrellas y más oscuridad: por qué el universo se está apagando antes de lo esperado https://share.google/6lTpoeyfR1GEGw38F

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  5. Esto no es más que la aplicación del segundo principio de la termodinámica. Por otra parte, la expansión acelerada del universo y el modelo cosmológico estándar son teorías científicas sujetas a cambios por ser científicas. Hablaré de esto en un artículo del mes de febrero en este blog.

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  6. La idea de que la consciencia es especial o necesaria es considerada hoy una interpretación marginal o incluso pseudociencia por la mayoría de la comunidad física, desplazada por la hipótesis de la decoherencia cuántica que afirma que el "colapso" no lo causa un observador consciente, sino la interacción física del sistema con su entorno (moléculas de aire, fotones, etc.).

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    1. No es seudociencia, es filosofía. Y los que dicen que la postura opuesta es ciencia no saben que están haciendo filosofía y no ciencia.

      Lo que dices sobre el colapso lo digo yo también en el artículo.

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    2. El colapso de la función de onda es, precisamente, el mayor obstáculo técnico para la computación cuántica. El mismo fenómeno (la superposición de los estados) que nos permite obtener los resultados es el que destruye el proceso de los datos cuando estas máquinas no se hacen funcionar en el entorno adecuado. En el diseño y operación de los ordenadores cuánticos, la consciencia se descarta por completo como un factor explicativo o necesario. Para los ingenieros y físicos, el colapso de los qubits es un problema de ingeniería mecánica y térmica, no de psicología o filosofía.

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    3. Si estás tratando de convencerme de que la interpretación de Wigner-Von Neumann es absurda, no hace falta que te esfuerces. Estaba convencido desde el principio. Como dije en un comentario anterior, no todo lo que cito en mis artículos es lo que yo pienso. A veces, cuando no estoy de acuerdo, intento refutarlo. Otras veces, como aquí, no me molesto en hacerlo, porque se refuta solo.

      Estoy convencido de que las citas de Wheeler y Martin Rees lo dijeron en broma.

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  7. En mi opinion, el hecho de que la ciencia no ha logrado dar una explicacion sobre lo que es la consciencia, un fenomeno que ocurre cada milisegundo en nuestro cuerpo, indica claramente que hay cuestiones de van mas alla de ciencia como la conocemos. En este tema coincidimos personas de todas las culturas y religiones del planeta, hay elementos divinos indispensables para la existencia del fenomeno y que apuntan a ser necesarios para la existencia del universo. En mi opinion, ante este fenomeno innegable en su particularidad, la ciencia deberia abrir un capitulo para darle cabida, a a la consciencia y a otros similares que fueran surgiendo.

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  8. No somos el centro del Universo pero sí somos el centro de nuestro Universo

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  9. "Al principio solo existían probabilidades. El universo solo podía existir si alguien lo observaba. No importa que los observadores aparecieran miles de millones de años después. El universo existe porque somos conscientes de él."

    Esto podrá o no ser discutible, no soy ningún experto en física como para adentrarme en su justificación; pero sí se puede deducir algo con claridad. El Universo sin seres conscientes del mismo, es completa y absolutamente irrelevante y si hubiera (Que está por ver) más seres conscientes en el Universo que la raza humana, mientras esas dos supuestas razas conscientes no se comuniquen entre si, la relevancia para cada una de ellas de la consciencia de la otra, tampoco tiene el más mínimo interés.
    Somos el centro de nuestro Universo (Igual que la hipotética raza alternativa es el centro del suyo), lo cual es perfectamente compatible con un Universo sin geometría visible o medible

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    1. Es posible, como dice en su comentario, que estemos solos en la galaxia (paradoja de Fermi). También es posible que en otras galaxias espirales haya surgido la consciencia. En tal caso, la probabilidad de que podamos comunicarnos con ellos sería prácticamente nula, pues a la velocidad de la luz los mensajes tardarían millones de años en llegar a su objetivo. Para todos los efectos, sería como si estuviéramos solos.

      Hay quien dice que una civilización extragaláctica avanzadísima sería capaz de modificar su galaxia a voluntad y nosotros podríamos verlo y saber así de su existencia. Hasta ahora, desde luego, no hemos visto tal cosa.

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