jueves, 13 de abril de 2017

Turguéniev y el amor desgraciado

Alfred L. Kroeber
Junto con Spengler, Toynbee y Sorokin, el antropólogo estadounidense Alfred Louis Kroeber fue uno de los cuatro grandes filósofos de la historia del siglo XX. Padre de la famosa escritora de ciencia-ficción, Ursula Kroeber Le Guin, A.L. Kroeber formuló la hipótesis de que los movimientos culturales empiezan con algún genio precursor, continúan con una etapa de florecimiento máximo, y después entran en un periodo de decadencia más o menos prolongado.
La historia de Rusia durante los siglos XIX y XX proporciona dos ejemplos perfectos para el análisis de Kroeber, asombrosamente paralelos y simultáneos en dos campos diferentes de la cultura: la literatura y la música.
  • En la literatura rusa podemos señalar un claro precursor (Pushkin), una época de florecimiento máximo (Gógol, Lérmontov, Dostoievski, Turgéniev, Tolstói y Chéjov), y un periodo de lenta decadencia (los autores rusos del siglo XX).
  • En la música rusa hubo también un precursor (Glinka), una época de máximo florecimiento (Borodín, Músorgski, Chaikovski, Rimski-Kórsakov) y otra de lenta decadencia (Rajmáninov, Stravinski, Prokófiev, Shostakóvich).
Iván Turguéniev
El papel histórico de Iván Turguéniev ha quedado un poco oscurecido por la competencia de sus dos geniales contemporáneos, Dostoievski y Tolstói. Sin duda fue un gran escritor, que se especializó en la descripción de amores desgraciados. Veamos un breve resumen de sus obras, que aparecen aquí por orden cronológico, excepto la última, que es un cuento corto.

  • En Diario de un hombre superfluo el protagonista se enamora de una muchacha a la que, a su vez, fascina un príncipe de paso por la ciudad. Cuando el protagonista reta a duelo al príncipe, toda la ciudad le da la espalda, pero cuando el príncipe, que sólo buscaba divertirse, se marcha sin casarse con ella, todos menos la muchacha reconocen que tenía razón al desafiarle. La muchacha, sin embargo, le ha tomado aversión y acaba casándose con otro. Por eso el protagonista, en su lecho de muerte, llega a la conclusión de que su vida ha sido superflua, que lo mismo daría que él no hubiese existido.
  • En Nido de hidalgos el protagonista, casado, pero que se cree viudo porque ha leído en un periódico la noticia de la muerte de su esposa infiel que le había abandonado, se enamora de una muchacha que le acepta, pero cuando están preparando su matrimonio, reaparece la esposa, que viene a pedirle dinero. En consecuencia, los dos prometidos tienen que renunciar a su amor.
  • En Primer amor un joven casi adolescente descubre que la mujer de la que está enamorado es amante de su padre.
  • Curiosamente en Padres e hijos, que en mi opinión es la obra cumbre de Turguéniev, la acción gira menos alrededor del amor, aunque uno de los dos protagonistas, Arkadi, se enamora y se casa con la hermana de la mujer que le fascinó durante algún tiempo, y que a su vez habría podido casarse con Basárov, el otro protagonista, de no ser porque a este se lo impiden sus principios.
  • En Aguas primaverales un joven se enamora de una muchacha que le corresponde, pero luego se deja seducir por una mujer coleccionista de amantes y en consecuencia pierde a su amada.
  • En Tierra virgen, la respuesta de Turguéniev a Los demonios de Dostoievski, dos jóvenes enamorados se dedican al activismo político revolucionario, pero al ver que sus esfuerzos por cambiar el mundo son inútiles, el joven se suicida y la chica termina casándose con otro.
  • Finalmente Yákov Pásinkov puede considerarse un caso extremo de amores no correspondidos. El narrador y el personaje que da título al cuento se enamoran de la misma muchacha, que termina casándose con un tercero, precisamente el que menos la merecía. Yákov Pásinkov pasa el resto de su vida lamentando la pérdida de su amor y muere sin enterarse de que otras dos chicas estaban perdidamente enamoradas de él. Por cierto, Yákov Pásinkov, uno de los personajes más simpáticos de Turguéniev, es una clara demostración de que no es tan difícil construir un relato que gire alrededor de una buena persona.

Manuel Alfonseca

1 comentario:

  1. Lo primero, que deseo hacer es felicitar al señorAlfonseca por su excelente artículo sobre literatura rusa. Especialmente el dedicado a Tuegueniev (desgraciadamente sólo le he leído "Padres e hijos"). Me ha impresionado mucho la cita de Kroeber (el padre de Ursula K.Leguin). De todas formas me gustaría salvar a muchos escritores del periodo de decadencia a Soloviev, a Berdiaev, a Mherezkovski, Tatiana Goritcheva, Vassili Grossman, y Solzhenitsyn a quien pronto voy a leer "La vida de Iván Denisovich". Yo la verdad es que simpatizó con los personajes de Turguniev (aunque no con Turgueniev, yo soy claramente ProDostoyevski :-)). Porque yo lo pase mal en mi única relación con una mujer (en realidad a pesar de mi promesa de matrimonio fue más amistosa, que otra cosa). De todas formas, más que "Padres e hijos" a mí la novela que más me marco fue "El idiota", porque la relación de Mischkin-Natasha-Rogochin me recordo a la que sentí por esa chica. Tengo que leer más a Turgueniev, y atreverme con Tolstoi. De todas formas para mí Batzarov sería más un socialista, que un anárquista al estilo del que describió Zola en "La germinal". A Turgueniev le debemos el término Nihilista, que empleo en su novela "Padres e hijos".
    Enhorabuena al autor, y espero con impaciencia el siguiente comentario de texto.

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