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| Craig Venter |
El pasado 29 de abril murió Craig Venter, a menos
de seis meses de cumplir 80 años. Este biólogo revolucionó la investigación en
la genómica, con dos realizaciones muy importantes:
· Desciframiento del genoma humano. El Proyecto Genoma Humano, cuyo director científico era Francis Collins, fue puesto en marcha en 1990 por un consorcio multinacional con una financiación enorme y el apoyo de los gobiernos de varios países. Su objetivo era descifrar en 15 años todos los genes del ADN humano. En 1998, con ocho años de retraso, Craig Venter fundó la empresa Celera Corporation y decidió aplicar el método de secuenciación de escopeta (shotgun sequencing), desarrollado por él, para descifrar el genoma humano en paralelo con el Proyecto Genoma Humano, pero mucho más deprisa y con mucha menos financiación. Su esfuerzo culminó con éxito, pues en el año 2000 Venter y Collins anunciaron conjuntamente el éxito de ambos proyectos, varios años antes de la fecha límite prevista, y presentaron resultados parciales, que se completaron en 2003.
Entre 2003 y 2010, Venter, en el Instituto para
la Investigación Genómica, también fundado por él, investigó el campo de la vida sintética, al
que en 2020 dediqué dos artículos de este blog: Vida
sintética, ¿para cuándo? y Vida
sintética: ¿cerca o lejos? Aquí incluyo una lista resumida de los avances
que obtuvo Venter en esos siete años en ese campo:
·
2003, primer ADN artificial, el del virus ϕχ174,
que fue también el primer genoma que se secuenció, en 1976.
·
2007, primer ADN bacteriano sintetizado, el de Mycoplasma genitalium,
que tiene más de medio millón de nucleótidos y 480 genes.
·
2007, primer cambio de especie bacteriana. Venter y su equipo extrajeron
el ADN de la bacteria Mycoplasma capricolum y lo
sustituyeron por el ADN extraído de un ejemplar de Mycoplasma mycoides, una especie muy parecida. La célula resultante siguió
reproduciéndose como si perteneciese a la segunda especie.
·
2010, primera bacteria con ADN sintético. Se sintetizó el ADN de Mycoplasma
mycoides, introduciendo
algunos cambios, y el ADN sintético se introdujo en una célula de Mycoplasma
capricolum, como en el caso
anterior. Entre los cambios introducidos estaban un gen para que la bacteria
tuviera color azul y fuera fácil de identificar, y otro gen suicida, para que si algún ejemplar de la nueva bacteria escapara al control
de los investigadores no pudiera reproducirse indefinidamente haciendo vida
libre. La nueva cepa bacteriana fue considerada como una nueva especie, a la
que se dio el nombre Mycoplasma laboratorium.
Después de esta cadena de logros, Venter escribió
un libro, Life at the speed of Light,
que se publicó en 2015, en el que anunciaba nuevos avances espectaculares en el
campo de la vida sintética, que llevarían a la consecución de seres vivos
totalmente artificiales para 2030. Desde entonces, el equipo de Venter no ha conseguido
ningún avance significativo, aunque otros equipos han logrado construir una
versión de Escherichia coli que utiliza un código genético reducido de sólo
59 codones, en lugar de los 64 que utilizan todos los seres vivos.
Pero los avances que predijo Venter no se han
producido, y la fecha límite que propuso (2030) se encuentra ya cercana. Como
en otros casos, tendríamos aquí un ejemplo del efecto
horizonte: En cuanto se produce un avance científico significativo, se
echan las campanas al vuelo y se anuncian nuevos avances espectaculares, que
rara vez llegan a producirse. Seguramente estamos viviendo ahora una situación
así en relación con el campo de la “inteligencia artificial”.
Hilo Vida Sintética y Vida Artificial: Anterior Siguiente
Manuel Alfonseca



Qué fue primero, el ARN o el ribosoma?
ResponderEliminarhttps://youtu.be/JW9gcjpt89o?si=1Sh99EUD_nM0g9VP
Los ribosomas son complejos de ARN y proteínas, así que lógicamente el ARN tuvo que ser anterior.
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