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jueves, 17 de septiembre de 2020

La mente y el cosmos

Thomas Nagel
Thomas Nagel, filósofo, profesor en la Universidad de Nueva York y especializado en filosofía de la mente, ha publicado un libro (La Mente y el Cosmos) en el que resume sus ideas contrarias al reduccionismo materialista dominante en filosofía desde mediados del siglo XIX. He leído el libro en una traducción española realizada por el profesor de Sevilla Francisco Rodríguez Valls, con quien he colaborado más de una vez.
El libro proporciona argumentos contundentes en apoyo de la afirmación de que el reduccionismo materialista no puede explicar la consciencia, la razón y otros elementos mentales sin eliminarlos. Pero como la consciencia y la razón son los elementos dominantes de nuestra visión del mundo, la conclusión a la que deberíamos llegar es que el reduccionismo materialista tiene que ser falso.

jueves, 1 de marzo de 2018

El problema de la intencionalidad humana


Hace unas semanas mantuve en otro blog un debate que me enfrentó con tres ateos militantes que defendían el monismo materialista que sostiene, entre otras cosas, que estamos determinados por nuestras neuronas, que la consciencia es un epifenómeno irrelevante y que el libre albedrío es una ilusión. En otro artículo de este blog he tocado ese tema, mencionando las cuatro teorías filosóficas al respecto, una de las cuales es el monismo materialista.
Este es el argumento que ofrecí para defender el dualismo frente al monismo materialista:
Veamos cuál es el problema de la intencionalidad humana. Cuando digo: Voy a prestarle dinero al banco para que me pague intereses estoy diciendo que la causa por la que voy a prestarle dinero al banco es para obtener intereses. Este tipo de causa, Aristóteles lo llamaba causa final, porque es el fin hacia el que se dirige mi acción, algo que está en el futuro. Por otra parte, el monismo materialista dice que la única causa de todas nuestras acciones está formada por las descargas eléctricas de nuestras neuronas. Esto es lo que Aristóteles llamaba causa eficiente. Tenemos, por lo tanto, que para explicar el mismo fenómeno (que yo le preste dinero al banco) se nos proponen dos causas distintas: mi intención y los disparos de mis neuronas, una situada en el presente, la otra en el futuro. ¿Es esto posible?

jueves, 11 de mayo de 2017

Cuatro ideas de Alvin Plantinga sobre Dios y el materialismo

Alvin Plantinga
The same post in English

Con ocasión de la concesión del Premio Templeton al filósofo estadounidense Alvin Plantinga, viene a cuento repasar algunos de sus pensamientos más importantes en el debate entre teísmo y materialismo. Como es imposible entrar con detalle en toda su obra, que es muy extensa, citaré únicamente cuatro de sus ideas:
1.      El argumento de Mozart en favor de la existencia de Dios. ¿Por qué somos capaces de apreciar la belleza? Según la hipótesis materialista, es inexplicable que la evolución nos haya llevado a esto, pues no se ve cómo podría resultar útil este rasgo para nuestra supervivencia. En vez de la buena música, deberíamos apreciar la cacofonía, que abunda más en la naturaleza. Desde la hipótesis de la existencia de Dios, sin embargo, es fácil explicarlo, partiendo de que Dios aprecia la belleza (de hecho, Dios es la belleza). Este argumento, junto a otros muchos, se encuentra en esta dirección de la Web.