![]() |
| Iluminación de la Tierra en el solsticio de invierno |
The same post in English
El tiempo del solsticio de invierno fue ocasión de celebraciones importantes en casi todos los pueblos de la antigüedad, pues representa el momento en que el sol, después de ir perdiendo altura durante seis meses, se recobraba y comenzaba de nuevo el movimiento ascensional. Para los antiguos siempre quedaba el temor de que algún año el sol no lograra recobrarse y siguiera descendiendo hasta desaparecer para siempre, lo que sería catastrófico para la humanidad.
El tiempo del solsticio de invierno fue ocasión de celebraciones importantes en casi todos los pueblos de la antigüedad, pues representa el momento en que el sol, después de ir perdiendo altura durante seis meses, se recobraba y comenzaba de nuevo el movimiento ascensional. Para los antiguos siempre quedaba el temor de que algún año el sol no lograra recobrarse y siguiera descendiendo hasta desaparecer para siempre, lo que sería catastrófico para la humanidad.
En el imperio romano, las Saturnales
desempeñaban ese papel, pues Saturno era el dios de la agricultura, y la
recuperación del sol era una condición sine
qua non para el éxito de la próxima cosecha. Además, justo por esas fechas
el sol entraba en el signo de Capricornio del zodiaco, que estaba ligado
astrológicamente con el planeta Saturno. La fiesta, que comenzaba el 17 de
diciembre, se prolongaba durante varios días, hasta el 23 del mismo mes. En
estos días se celebraban banquetes, se repartían regalos, y los amos servían a
sus esclavos.
Una de las divinidades tradicionales de los
pueblos indoeuropeos, Mitra, tuvo un destino desigual, según el pueblo concreto
del que estemos hablando. Así, en la India védica fue uno de los dioses
principales, junto con Varuna y los demás asuras,
pero pasó a desempeñar un papel secundario, casi demoniaco, cuando en la India
hinduista se impusieron los devas,
otro grupo de dioses entre los que destacan Siva y Visnú.
