jueves, 5 de junio de 2014

Confusiones egregias en los medios de comunicación

Las noticias científicas que aparecen en los medios de comunicación suelen contener muchos errores. Lo mismo ocurre con el uso (y abuso) que se hace de las matemáticas y de la estadística. Veamos una muestra:

Yacimiento de icnitas de Aren 
    ·  Noticia publicada el 12 de enero de 2010 en CORDIS, de la que se hizo eco Madri+d: Titular: Un descubrimiento de icnitas provoca la reevaluación de la prehistoria. Texto: ...icnitas de los primeros animales terrestres vertebrados... Crítica: Según el diccionario, prehistoria es el periodo humano  anterior a la invención de la escritura. Llamar prehistoria al tiempo de la aparición de los primeros vertebrados terrestres (que es a lo que se refiere la noticia), es, pues, un abuso del lenguaje.


·         Noticia publicada el 24 de mayo de 2010 en ABC Periódico Electrónico, de la que se hizo eco Madri+d. El titular era: Teletransportan información entre dos átomos separados por 16 kilómetros. Crítica: Aunque el cuerpo de la noticia es correcto, el titular es falso. En primer lugar, no hubo transporte de información. En segundo lugar, los fotones no son átomos.

Claudio Ptolomeo
·         Artículo de Juan Cruz publicado en El País el 28 de abril de 2013, titulado La noche enorme. El texto dice: Dice Savater en su libro Las ciudades y los escritores, que publica Debate, que ese texto escrito “casi como una especie de epitafio póstumo, para Ptolomeo, el famoso astrónomo renacentista”. Crítica: De los muchos Ptolomeos de la historia, el astrónomo famoso es Claudio Ptolomeo, que vivió unos catorce siglos antes del Renacimiento.

·         Noticia publicada en La Vanguardia el 16 de abril de 2013. Titular: El largo adiós. Texto que aparece en la imagen de la página 27A la velocidad actual, el Voyager 1 tardaría unos 4,37 años-luz en llegar [a Alfa Centauri]
Voyager 1
      Crítica: el año-luz no es una unidad de tiempo, sino de distancia. Avisada La Vanguardia, al día siguiente publicó la siguiente corrección: FE DE ERRORES. La nave Voyager 1 tardaría 4,37 años en llegar a la estrella Alfa Centauri, y no 4,37 años luz como se indicaba ayer en la página 27, ya que el año luz es una unidad de distancia y no de tiempo O sea, que la nave Voyager 1 viaja a la velocidad de la luz ¡Errores en la fe de errores...!

·         Noticia publicada en ABC Periódico Electrónico el 4 de septiembre de 2013, de la que se hizo eco Madri+d. El titular es: La civilización egipcia se formó mucho antes de lo que se pensaba. El texto dice: el primer faraón de la dinastía egipcia, el rey Aha, accedió al trono entre el 3111 y el 3045 a.C, hasta 500 años más tarde de lo que se había estimado. Crítica: el titular y el texto se contradicen. En este caso, el texto es correcto, el titular está mal: la civilización egipcia se formó mucho después de lo que se pensaba.
Manuel Alfonseca


2 comentarios:

  1. La falta de comentarios al respecto, creo que constituye una prueba tácita de que todos los lectores nos mostramos conformes con la afirmación que encabeza el artículo: “Las noticias científicas que aparecen en los medios de comunicación suelen contener muchos errores...” Por razón de las circunstancias o intereses de premura, improvisación y sensacionalismo que se imponen en las redacciones de los medios no especializados, se producen tales errores o abusos; el lector habitual ya cuenta por anticipado con esa confusa posibilidad y, no obstante, no renunciará él a procurarse siempre que pueda dicha, tan accesible y placentera, fuente de información. Pero también agradecerá el lector que haya quien ponga en claro los casos más interesantes, como lo son esos cinco ejemplos expuestos en el artículo comentado; pues le dan a él la solución acertada, sin gasto de tiempo ni esfuerzo propio.

    A mí, me ha llevado esta lectura a recordar ese dicho tan antiguo como la prensa misma: “Los únicos datos ciertos o verdaderos que contiene el periódico, son: la fecha y el precio del ejemplar”.

    ResponderEliminar
  2. Estoy de acuerdo en que muchos de los errores, sobre todo los que se plasman en contradicciones entre los titulares y el texto, se deben a la premura por publicar. Por eso es encomiable que algunos medios (como La Vanguardia en mi ejemplo) estén dispuestos a corregirlos, aun cuando con ello se expongan a introducir nuevos errores, como así ocurrió. Nadie es perfecto. Pero también es obligación de los divulgadores señalar los errores cuando se producen.

    ResponderEliminar