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| C.S. Lewis |
En un artículo publicado el 22 de septiembre de
1944 en The Spectator con el mismo título que este, posteriormente incluido en la colección
de artículos Of this and other worlds, C.S. Lewis señaló que el
sentido de muchas palabras evoluciona hasta convertirlas en simples sinónimos
de “bueno” o “malo”, y cuando esto ocurre, la palabra ha muerto, pues su
significado original acaba por olvidarse, mientras el nuevo no sirve para nada,
pues el número de sinónimos de “bueno” o “malo” no hace más que crecer.
Lewis señala que muchas palabras, a lo largo de la historia, han sufrido esta evolución, que las convierte, de términos descriptivos que eran, en insultos o alabanzas (sinónimos de malo o bueno). Pone como ejemplos villano, que de habitante de una villa pasó a significar ruin, indigno o indecoroso (sinónimos de malo); bastardo, que de hijo ilegítimo pasó a significar persona que actúa con mala fe (otro sinónimo de malo); o decir de alguien que es un caballero, que inicialmente se refería a una profesión o categoría social, y pasó a significar que se porta con distinción, nobleza y generosidad (o sea, un sinónimo de bueno).
Las palabras mueren cuando pierden su significado
propio y se convierten en sinónimos de otras palabras, o cuando son innecesariamente
sustituidas por otras, que significaban otra cosa, o cuando adoptan un sentido
peyorativo que literalmente las quema. Veamos algunos ejemplos recientes:
·
Análisis: en entornos médicos el término análisis
clínico ha sido sustituido por analítica, palabra que originalmente era un adjetivo con
dos acepciones: a) relativo al análisis; b) que descompone y pasa del todo a
las partes. La RAE, siempre atenta a introducir nuevas palabras y acepciones en
el diccionario, obviando su misión de limpiar y dar esplendor al idioma, incorporó
rápidamente la acepción sustantivada, definiéndola como sinónimo de análisis
clínico y derivándola a este término.
·
Proselitismo: Según la RAE significa celo
en ganar prosélitos. No se señala sentido peyorativo. Sin embargo, lo ha adquirido, aunque
la RAE aún no lo ha incorporado en su diccionario. En su última Encíclica (Dilexit
Nos) el
Papa Francisco escribió esto:
210.
Hablar de Cristo, con el testimonio o la palabra, de tal manera que los demás
no tengan que hacer un gran esfuerzo para quererlo, ese es el mayor deseo de un
misionero de alma. No hay proselitismo en esta dinámica de amor, son las
palabras del enamorado que no molestan, que no imponen, que no obligan…
Es evidente que
Francisco pensaba que la palabra proselitismo significa que
se impone, que se obliga, pero en la definición oficial de esta palabra
no aparece tal acepción. Personalmente, entiendo que las palabras de Jesucristo
(Id por todo el mundo y predicad el Evangelio, Marcos 16:15)
son una orden a hacer proselitismo en su sentido clásico. Las palabras del Papa
demuestran que se aproxima la muerte de esta palabra, o al menos un
acortamiento significativo de su significado.
·
Un químico era, tradicionalmente, un
especialista en química. Últimamente se está utilizando incorrectamente (porque la RAE aún no
la ha admitido) como sinónimo o abreviatura de producto químico.
·
De igual manera, mineral (sustancia
inorgánica que se halla en la corteza terrestre) se utiliza mucho
(especialmente en plural) como sinónimo o abreviatura de sales
minerales.
·
Asesinar: según la RAE significa matar
a alguien con alevosía, ensañamiento o por una recompensa. Originalmente no se refería
a las víctimas de un conflicto bélico. Últimamente se está utilizando en este
sentido, con lo que se está convirtiendo en un sinónimo innecesario de matar.
C.S. Lewis lo expresa así: El
sentido más extendido de una palabra no es siempre el más útil… Cuando se ha
matado una palabra, se ha borrado de la mente humana aquello que la palabra
representaba originalmente. No se piensa en lo que se ha olvidado cómo decir.
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Manuel Alfonseca


Gracias, Manuel. Me viene a la mente el uso que damos actualmente a la palabra ‘suave’ que se va utilizando también creo como sinónimo de ‘bueno’ o ‘favorable’ en cualquier contexto. El ejemplo que pones de ‘proselitismo’ es esclarecedor. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarMe parece interesantísimo este tema, que pongo en relación con la pobreza léxica creciente.
ResponderEliminarEl problema es que, como bien dice Lewis, no se trata sólo de un tema lingüístico, sino conceptual. Es decir, además de la pérdida de matices matices al hablar y de la dificultad de expresar lo que vemos o sentimos, en última instancia es sobre todo el pensamiento el que se ve amputado, porque pensamos en palabras (salvo excepciones).
Estaría bien tener estadísticas concretas para medir esto. No sé si las hay, he buscado y no he encontrado, pero creo que es un hecho indudable que la población universitaria actual tiene un vocabulario muy inferior a la de generaciones anteriores.