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jueves, 22 de junio de 2023

La (in)credulidad de los escritores ingleses

Charles Dickens
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Voy a hablar de tres escritores ingleses famosos, y de sus respuestas ante alguna de las seudociencias de la época. Uno de ellos vivió en pleno siglo XIX, otro a caballo entre el XIX y el XX, y el tercero escribió prácticamente toda su obra en el siglo XX.

Charles Dickens: Su roce con las seudociencias se nota en una de sus mejores obras (en mi opinión la mejor): Bleak House (Casa Desolada). Uno de los personajes, un tal Krook, muere víctima de una combustión espontánea.

La idea de que el cuerpo humano podría inflamarse espontáneamente surgió como consecuencia de una serie de casos anecdóticos de personas, a menudo alcohólicas, que murieron quemadas en circunstancias dudosas. Hubo quien sostuvo que el alcohol ingerido podría inflamarse espontáneamente dentro del cuerpo, a pesar de que los médicos afirmaban que la cantidad de alcohol necesaria para ello tendría que ser tan grande, que la persona habría muerto por intoxicación etílica mucho antes de inflamarse.

jueves, 20 de septiembre de 2018

El error de Sir Arthur Conan Doyle


Sir Arthur Conan Doyle
Conan Doyle es famoso por ser el autor del personaje de Sherlock Holmes, el detective que se apoya en la lógica para resolver los casos más abstrusos, como en la famosa cita del relato El soldado de la piel decolorada, incluido en la colección El Archivo de Sherlock Holmes:
Cuando se ha eliminado todo lo que es imposible, lo que quede, por improbable que sea, tiene que ser la verdad.
Aparte de las obras de misterio, también es bastante conocida su novela de ciencia-ficción El mundo perdido, publicada en 1912, cuyo protagonista es el profesor Challenger, un científico insoportable, que también aparece en otros cuentos cortos de Doyle. Este es el argumento de El mundo perdido:
Un grupo de exploradores consigue llegar a una mesa casi inaccesible, perdida en la selva amazónica, que está tan aislada, que allí sobreviven dinosaurios y otros animales extinguidos en el resto del mundo, además de dos razas de humanos o pre-humanos primitivos (pitecántropos y Homo sapiens). Cuando consiguen escapar y regresar a Inglaterra, Challenger da una conferencia sobre sus hallazgos, que nadie toma en serio hasta que exhibe un ejemplar de Pterosaurio, que consiguió sacar de la mesa en forma de huevo y luego incubó.