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jueves, 19 de febrero de 2026

Los reinos y la Cladística

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En el artículo anterior hablé de la Cladística, la nueva forma de clasificar los seres vivos partiendo de su posición en el árbol de la vida, y mencioné alguna de las dificultades que surgen si se intenta adaptar a la cladística el sistema de clasificación anterior, basado en el árbol taxonómico y las categorías clásicas de Linneo: reino, phylum, clase, orden, familia, género y especie.

Hay más dificultades. Por ejemplo, consideremos el concepto de reino, la máxima categoría taxonómica de Linneo. Tradicionalmente los seres vivos se dividían en dos reinos: animal y vegetal. Estos dos reinos estaban claramente separados, con características muy diferentes. Así, los animales se definían como seres orgánicos que viven, sienten y se mueven por propio impulso (diccionario de la RAE), mientras las plantas (el reino vegetal) serían seres que viven, pero no sienten y no se mueven. Se admitía que estas definiciones eran imperfectas, porque existían excepciones, como las esponjas, que apenas se mueven, pero son animales, y algunas plantas, como las mimosas, que parecen sentir ciertos estímulos y se mueven en respuesta a ellos.

jueves, 12 de febrero de 2026

Cladística: Nueva clasificación de los seres vivos

Árbol de la vida
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El naturalista sueco Carl von Linné (Linneo) creó en 1735 el sistema de nomenclatura biológica binominal que seguimos utilizando, y un sistema de clasificación de los seres vivos que se está quedando obsoleto. Dicho sistema utilizaba al principio siete categorías jerárquicas: reino, phylum, clase, orden, familia, género y especie. Las dos últimas categorías se utilizan para nombrar a las especies. Así, de acuerdo con la clasificación de Linneo, la especie humana pertenece al reino animal, el phylum de los cordados, la clase de los mamíferos, el orden de los primates, la familia homínidos, el género Homo y la especie sapiens. Su nombre científico, de acuerdo con el sistema binominal de Linneo, es por tanto Homo sapiens.

jueves, 23 de abril de 2015

Sexo y especie, dos conceptos relacionados

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Categorías taxonómicas
La especie es la categoría taxonómica básica que sirve para clasificar los seres vivos. Las demás categorías (género, familia, orden, clase y phylum) se consideran artificiales y arbitrarias. La especie, en cambio, tendemos a considerarla como algo natural, evidente, parecida a un concepto cuando los objetos que éste representa son seres vivos. Pero no vamos a entrar aquí en el famoso problema de los universales, preguntándonos si los conceptos (y las especies) existen de verdad o si son meras construcciones de la mente humana.
La definición clásica de especie es esta: conjunto de seres vivos que comparten características comunes y son capaces de reproducirse entre sí, dando lugar a descendencia fértil. Se observará que se da por supuesto que los seres vivos en cuestión utilizan la reproducción sexual, porque si no la frase reproducirse entre sí no tendría sentido. Esto nos obliga a plantearnos si el concepto de especie debería estar restringido exclusivamente a los seres vivos con este tipo de reproducción, o si puede extenderse también a los que se reproducen de otra manera, como los procariotas y algunos eucariotas. Esta pregunta puede contestarse de varias maneras:

jueves, 18 de diciembre de 2014

Cómo clasificar los seres vivos: cladística o niveles de complejidad

El árbol de la vida
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Desde los tiempos de Aristóteles, los seres vivos se han clasificado en reinos. Al principio se distinguían dos: el vegetal, formado por seres poco capaces de cambiar activamente de posición, y el animal, que en su inmensa mayoría sí son capaces de ello.
Cuando Antony van Leeuwenhoek descubrió los microorganismos, se intentó mantener la dicotomía integrándolos, unos entre los animales (amebas y paramecios), otros entre las plantas (bacterias, algas y hongos microscópicos). Pero a ese nivel la separación entre animales y plantas se difuminaba hasta tal punto, que a mediados del siglo XX se decidió añadir un tercer reino a los dos existentes: el de los protistos, los seres vivos unicelulares.
Poco después, los biólogos llegaron a la conclusión de que el reino vegetal debía dividirse en dos: por un lado, los hongos; por otro, todas las demás plantas (los metafitos). Hacia 1975, por consiguiente, se hablaba de cuatro reinos.