jueves, 12 de enero de 2017

Tres años de divulciencia


Esta semana se cumplen tres años desde la inauguración de este blog de divulgación científica. La versión inglesa del blog apareció algo más tarde, el 12 de agosto de 2014. En estos tres años he publicado 140 artículos, uno por semana. Sólo se ha interrumpido la publicación durante las vacaciones de verano, y se ha ralentizado algo en las Navidades.
Aprovechando la efemérides, voy a hacer balance de lo que se ha hecho hasta ahora y de los objetivos que me planteé cuando comencé esta actividad. Si he logrado alguno de esos objetivos en todo o en parte, queda abierto a la consideración y al juicio crítico de los lectores.
1.      Una de mis intenciones al escribir estos artículos era combatir contra la sensación, que a menudo fomentan los medios, de que la ciencia está llegando a su fin, no porque nuestra civilización pierda impulso, sino porque ya no queda nada (o casi nada) por descubrir. Esta afirmación, expresada de forma más o menos clara, se aplica principalmente a las ciencias de la naturaleza.
Por ejemplo, se suele decir que la física ha descubierto y explicado por completo (o está a punto de hacerlo) la base fundamental de la materia y la estructura del universo. En varios de mis artículos he intentado demostrar que esto no es cierto. Más aún, que nunca llegará a serlo.
La teoría de la evolución es otra actividad científica que suele presentarse como algo acabado, inmejorable e inatacable. Como he tratado de explicar en una serie de artículos, la realidad es muy distinta. Quedan aún muchas cosas por descubrir. Lo cual, naturalmente, no quiere decir que tengamos que volver al creacionismo.
2.      Por otra parte, también he querido levantar una bandera de aviso contra la idea, tan extendida como la anterior, de que el progreso de la ciencia es natural e imparable. Existen numerosas amenazas reales contra la prolongación indefinida de nuestra civilización científica.
Uno de esos peligros, lamentablemente muy frecuente, consiste en presentar como inminentes avances científicos que en realidad están muy lejos de nosotros, si es que son realmente alcanzables, lo que a veces es dudoso. Entre ellos podemos mencionar la biología sintética, la inmortalidad, la inteligencia artificial fuerte, y otros logros científicos que se van alejando de nosotros a medida que avanzamos, exactamente igual que el horizonte.
3.      Otro peligro que amenaza a la ciencia es el intento de utilizar el prestigio de que goza entre el público en general para favorecer una ideología, el materialismo ateo, que en sí nada tiene de científico. Muchos activistas de esta ideología desprecian la filosofía y exhiben su ignorancia respecto a esta disciplina, hasta el punto de que ni siquiera son conscientes de que lo que están haciendo no es ciencia, sino filosofía, y a menudo es mala filosofía, pues incurren con facilidad en falacias lógicas. Es curioso que los creyentes no suelan caer en este error, aunque también ha habido algún movimiento en esta dirección, que suele ser combatido a la vez por otros científicos creyentes y no creyentes.
4.      Sin embargo, cuando les conviene para sus objetivos ideológicos, los ateos materialistas desprecian la ciencia y ocultan los conocimientos científicos que se oponen a sus ideas. Esto se nota especialmente en la cuestión del aborto. La única manera razonable de conciliar lo que dice la ciencia sobre la vida humana con el aborto provocado es negar la dignidad del hombre y considerarlo como algo equivalente a una cucaracha. Es curioso que sólo Richard Dawkins (que yo sepa) se haya atrevido a dar ese paso. Quizá se deba a que esta decisión es peligrosísima, pues podría afectar a nuestra propia vida, libertad y seguridad. Si se nos niega a todos el derecho a la vida porque no somos diferentes de otros seres vivos, ¿qué derechos nos pueden quedar?
5.      En cuanto al problema de la existencia de Dios, se ha tocado en varias ocasiones, aunque no se trata de un problema científico. La ciencia jamás podrá demostrar que Dios existe, como tampoco podrá demostrar que Dios no existe, pero sí puede atisbar indicios que podrían llevarnos a creer en su existencia. En la actualidad, esos indicios se centran alrededor de la quinta vía de Santo Tomás de Aquino y la cuestión del ajuste fino. Contra estos indicios los ateos han sido bastante creativos, presentando la falsa alternativa de las teorías del multiverso, que no son ciencia, sino ciencia-ficción, porque es imposible demostrar su falsedad. A esas teorías dediqué aquí una serie de tres artículos. Sobre esta cuestión, termino con el enlace a una entrevista que me hicieron en otro blog, que no figura en este, aunque sí en su versión inglesa.
El circuito de spam
En este tercer aniversario quiero daros las gracias por vuestro interés, que se ha plasmado en numerosas visitas. Lamentablemente, el número de éstas que aparece a la derecha de los artículos (más de 150.000 entre las dos versiones del blog), proporcionado automáticamente por blogspot, no es de confianza, pues no incluye sólo las visitas genuinas de seres humanos que quieren leer los artículos, sino también las de numerosos bots (legales o no) que entran en las páginas de forma automática para husmear lo que pone, quién sabe con qué objeto. A partir de mediados de mayo pasado, puse en funcionamiento la herramienta Google Analyzer, que consigue eliminar la mayor parte de los bots, por lo que he podido deducir que el número de lecturas realizadas por seres humanos no llega casi nunca al 50%, y cuando se producen ataques masivos de bots (procedentes casi todos de Rusia y de los Estados Unidos) esa proporción puede disminuir por debajo del 30%, e incluso a veces del 20%.

Espero que mis próximos artículos sigan despertando vuestro interés.


Manuel Alfonseca

10 comentarios:

  1. Cinco grandes cuestiones; genial selección. Me sé y me siento más de acuerdo con unos planteamientos que con otros. Esta es la riqueza, éste el acierto de tu blog. Y este es un brillante resumen de los primeros tres años. Enhorabuena, Manuel. Gracias, Manuel. No te detengas, ¡adelante!, aurrera, come on, vinga, allez. Un gran abrazo, Felipe.

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  2. Escribo este comentario para darle testimonio de mi estima y admiración personal por usted -¡más bien por “ti, que es como lo he “pensado” aunque el protocolo de respeto por los seres humanos” que me enseño mi madre me dogmatice en ese “usted”!-. Leo, copio y archivo, religiosamente aunque con afán “científico” todos tus post, al menos desde que he tenido noticias de tu trabajo. Y la razón porque lo hago es más “empática” que “ideológica” –por el “fondo” más que por la “forma” de tu “discurso”, manera está que me sugiere que “nuestras posturas cognitivas” son afines, no así el destino gnoseológico al que llegan-. Y pienso que es así sobre tod por lo que explicitas en los puntos 3 y 4 de tu “autosatisfacción por el aniversario”. No voy a polemizar sobre este respecto. Las normas y protocolos del tipo de dialogo que ello exigiría no caben en ninguna de las escalas que usa La Red para propiciarlo. Y la propia paradoja, que yo también suscribo aunque en otros términos y ámbitos, defendida por ti –“Dios existe y no existe, simultáneamente”-, lleva tantos milenios viva que no hay estante de la historia que puede contener “todo lo discutido” sobre tal asunto. Lo que importa, para mí y en este caso, es que más allá de toda “diferencia de idearios” y de que “las palabras sigan gobernándonos”, La Evolución de ese sapiens que somos ambos nos ha traído hasta este “momento de armonía de contrarios” que experimentamos tú y yo. “Momento” que, según mis razonamientos, hubiera sido imposible de alcanzar sin la contribución hecha por “las religiones” al progreso humano. Afortunada o lamentablemente -¡cada cual lo verá como se lo siguiera su “ideología política”!-, no existen “Las Ideas Eternas”. Y para más suerte o desgracia, tú y yo hemos nacido y vivido en momentos en que se producen los funerales de algunas de ellas que nos han guiado durante un “tiempo muy largo”. Y les ha llegado la hora de “cambiar”. Te felicito por tu trabajo y espero seguir disfrutando de él todo el tiempo que nuestros cuerpos y mentes sean capaces de aguantar.

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  3. Rafael Lahoz Beltra12 de enero de 2017, 5:47

    Felicidades por tus 3 años de viaje ...

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  4. Blog excepcional; no hay otro igual; lo necesitamos !!!

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  5. ¡¡Muchísimas felicidades, Manuel!! Justo mañana "Dios y la Ciencia" cumple también años, en nuestro caso son cuatro, y me parece mentira que haya pasado tanto tiempo :-). Yo soy de las que te siguen desde el principio porque, desde que le puse los ojos encima, supe que tu blog iba a ser de gran ayuda y apoyo para el nuestro, un ejemplo a seguir y una fuente inagotable de erudición de la que podíamos beber. Estamos en el mismo barco y en la misma "lucha anticientfista", de ahí que te enlacemos y citemos tan a menudo.

    Espero que sigas así y que sigamos teniendo el honor de contar contigo y con tu blog por muchos más años.

    Un cordial y agradecido abrazo.
    Ana

    Por cierto, en nuestra última entrada le hemos dado un "repaso" al caso Galileo, de la mano del profesor Ignacio Sols. Estuve buscando en tu sitio por si tú habías hablado del tema para añadirlo al post como enlace externo, pero no he encontrado nada, me encantaría que trataras tú también sobre esa "oposición" de la fe a la ciencia de la que hablan los ateos :-). Abrazos.

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  6. Muchas gracias a todos por vuestra felicitación de cumpleaños:-)

    Ana, tienes razón, no he escrito sobre eso, aunque sí he hablado, hace poco, por cierto, en el Instituto Cervantes de Bruselas (hablaba de la ciencia en el Quijote, pero salió el tema, por la coincidencia de fechas entre la muerte de Cervantes y la vida de Galileo). De hecho, copié a Ignacio Sols, quien en un coloquio, ante una pregunta sobre la oposición entre el catolicismo y la ciencia, dijo a quien le interpelaba: "Dime un caso en que la Iglesia Católica se haya opuesto a la ciencia". El otro respondió: "El caso Galileo". E Ignacio disparó: "Dime otro". Ahí se acabó la discusión, porque la verdad es que el caso Galileo es único.

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  7. Exacto, eso es lo que no sabe el ateíto de a pie, Manuel, que el caso Galileo es el único :-) por eso lo hemos escrito en el blog subrayado y en negrita. Muchas gracias por contestarme. ¡Seguimos leyéndonos!

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  8. Me sumo a las felicitaciones. Resulta evidente para mí que si este blog no existiera, habría que crearlo. ¡Enhorabuena!

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  9. ¡Muchísimas felicidades y muchísimas gracias por el servicio que presta!
    ¡Un fuerte abrazo y mucho ánimo!
    Héctor Lavín.

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  10. Felicidades, excelente blog. Dentro de su estilo es impelable

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