Dimensión Desconocida

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Se ha dicho que la serie que se estrenó en España con el título Dimensión Desconocida (The Twilight Zone en inglés) fue la mejor serie de televisión de todos los tiempos. Yo no puedo dar mi opinión al respecto, pues no he visto muchas series, por lo que no puedo compararlas, pero ahí queda eso.
La serie, que conoció cinco temporadas entre 1959 y 1964, estaba dedicada a temas de fantasía, ciencia-ficción, terror psicológico y lo sobrenatural, y fue creada y presentada por Rod Serling, que también fue guionista de 92 de los 156 episodios de los que se compuso. Rod Serling es también muy conocido por los guiones de dos películas famosas de los años sesenta: Siete días de mayo y El planeta de los simios. El final espectacular y sorprendente de esta película (que no está en el libro en que se basa, la novela de Pierre Boulle del mismo título) es digno de Dimensión Desconocida.
La serie contiene numerosos episodios que han dejado huella duradera en el cine y la televisión posteriores. A uno de ellos hice referencia en otro artículo de este blog. Los guiones de Serling se caracterizan por tener casi siempre intenciones moralizantes. A algunos críticos esto les rechina, pero a mí me parece muy bien (:-).
Rod Serling
Puesto que Dimensión Desconocida es una serie de ciencia-ficción (entre otras cosas), podemos preguntarnos si contiene errores científicos. Naturalmente, ciertos temas clásicos de ciencia-ficción que probablemente resultarán irrealizables, como los viajes en el tiempo o los viajes interestelares a velocidades hiper-relativistas, no pueden considerarse errores. En esos casos se espera que el lector o el espectador rebaje su nivel de incredulidad, porque de lo contrario no habría novela o película.
La respuesta a la pregunta anterior debe ser afirmativa, pero es curioso qué pocos de los episodios de la serie presentan problemas científicos. Además, se reducen a un sólo campo de la ciencia: la astronomía, que parece no haber sido el fuerte de Rod Serling y de sus colaboradores. Estos son los dos problemas principales que he detectado:
  • Confusión entre los conceptos de planeta y asteroide. En varios de los episodios de la serie (al menos tres, todos pertenecientes a la primera temporada) los protagonistas llegan a lo que se dice ser un asteroide, generalmente desértico, pero provisto de una atmósfera respirable para los terrestres. Como los asteroides son mucho más pequeños que los planetas (el más grande, Palas, tiene 545 km de diámetro), y puesto que entre ambos tipos de cuerpos se clasifican hoy los planetas enanos como Plutón y Ceres (el primero de estos cuerpos que se descubrió), es evidente que un asteroide no puede estar provisto de una atmósfera de tipo terrestre, y menos aún conteniendo oxígeno, lo que es consecuencia de la existencia de la vida.
Quizá alguien le explicó esto a Serling, porque en temporadas sucesivas no volvió a cometer el mismo error. De hecho, en un episodio de la tercera serie, en el que dos astronautas establecen contacto con extraterrestres diminutos, al estilo de los Liliputienses de Gulliver, ya no se habla de asteroide, sino de planeta.
Imagen de uno de los episodios más famosos
de la serie: Pesadilla a 20,000 pies.
  • El segundo error tiene que ver con la distancia a la que se encuentran las estrellas más próximas. Sabemos que la más cercana de todas (Proxima Centauri, una de las tres componentes del sistema ternario Alfa de la constelación del Cantauro) está a 4,26 años-luz de nosotros (o sea, más de 40 billones de kilómetros). En el episodio 14 de la primera temporada de Dimensión Desconocida, algunos habitantes de una civilización extraterrestre que está a punto de autodestruirse en una guerra nuclear, huyen a la Tierra, a la que señalan como el tercer planeta desde el sol (que es casi el título del episodio).
Los protagonistas mencionan la distancia que tienen que recorrer para llegar a nuestro planeta, en el que esperan encontrar la paz: 11 millones de millas (18 millones de kilómetros). Por consiguiente, su sistema planetario estaría situado más cerca de la Tierra que Marte. (La distancia mínima entre estos dos planetas es de 56 millones de kilómetros).
Como detalle final, que podemos considerar moralizador, hay que considerar que los viajeros espaciales, aunque consiguieran llegar a la Tierra, no encontrarían en ella la paz que buscaban, pues cuando este episodio fue estrenado, nuestra civilización se encontraba también al borde de la guerra nuclear total. Recuérdese que el punto culminante de la guerra fría fue la crisis de los misiles de Cuba, que tuvo lugar en octubre de 1962, durante la primera emisión de la cuarta temporada de Dimensión Desconocida.
También en este caso Rod Serling parece haber aprendido con el tiempo. Así, en el episodio 9 de la quinta temporada, la nave espacial que llega a la Tierra (si es que es la Tierra, porque eso no se aclara del todo) procede de una distancia de 4,3 años-luz (o sea, de Alfa Centauro). El único detalle poco científico sería que, a esa distancia, el astronauta puede hablar en directo con su base sin tener que esperar más de cuatro años entre frase y frase, pero esa es una libertad que se toman a menudo los escritores de aventuras interestelares.


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Manuel Alfonseca

2 comentarios:

  1. Muy interesante el post, como ya nos tiene malacostumbrados el profesor Alfonseca. Lo que ya no resulta tan interesante es la nueva entrega de la serie, una temporada que se ha rodado este mismo año y he podido ver durante el verano en la plataforma Movistar. La presenta y produce Jordan Peele, un comediante de color que es bastante popular en los EE.UU. Y el signo de los tiempos creo que ha arruinado la idea inicial: la intención moralizante se ha convertido en una defensa a ultranza de lo políticamente correcto: los derechos de la mujer, los de la minorías raciales, el asunto de la inmigración (con referencias veladas a Trump incluidas), etc. Y todo esto visto desde el pensamiento único que empapa todas las tramas. Los asuntos formales siguen siendo de ciencia-ficción y misterio, con algún toque de humor negro que se agradece, pero la atmósfera de corrección política que lo invade todo llega a agobiar. En fin, una oportunidad perdida de rendir homenaje a la serie original.

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    1. Esta de 2019 es la cuarta versión de la serie. Antes hubo otros dos "remakes", el de 1985 (dos temporadas) y el de 2002 (una temporada), además de una película de Steven Spielberg. Todos los "remakes" han sido inferiores a la serie original.

      Lo del predominio de la corrección política era de esperar en estos tiempos, en los que ese movimiento se ha convertido en una censura asfixiante, como comenté aquí:
      La predicción del futuro social y la corrección política
      y aquí:
      La corrección política ataca de nuevo.

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