miércoles, 8 de septiembre de 2021

La física y el libre albedrío

The same post in English

En el número de enero de 2021 de la revista Physics World apareció un artículo titulado (en traducción española) Por qué la libertad está más allá de la física. Este artículo, escrito por Philip Ball, divulgador científico británico, es claramente anti-reduccionista y dice cosas como estas:

El libre albedrío no está descartado por la física, porque no proviene de la física.

Si la física puede refutar el libre albedrío, también debe descartar todo lo demás, incluso la evolución.

Pero, ¿queda realmente descartado el libre albedrío por el determinismo de la ley física? Creo que esos argumentos ni siquiera están equivocados; simplemente están mal concebidos. No reconocen cómo funcionan la causa y el efecto, y al intentar reclamar demasiada jurisdicción para la física fundamental, no son realmente científicos, sino metafísicos.

CC 4.0 Alain Houle
(Harvard University)

Aclaración: un error muy frecuente entre las personas que estudian física es creer que las leyes y ecuaciones físicas pueden ser causa de algo. No pueden. Son simples descripciones de lo que observamos que ocurre, creadas por la mente humana. Decir que algo fue causado por las leyes y ecuaciones de la física, equivale a decir que mi descripción de un paisaje fue la causa del paisaje.

Por supuesto, el párrafo anterior es filosofía, no ciencia (o más bien es filosofía de la ciencia). A menudo se confunden ambas cosas. Así, cuando Stephen Hawking escribió estas palabras al principio de su libro El Gran Diseño:

La filosofía ha muerto… Los científicos se han convertido en los portadores de la antorcha de los descubrimientos en nuestra búsqueda de conocimiento.

estaba haciendo filosofía, y de paso demostrando que lo que estaba diciendo es falso.

Continúo con las citas del artículo de Philip Ball:

Si fuese correcta la afirmación de que en realidad nunca tomamos decisiones, entonces la psicología, la sociología y todos los estudios del comportamiento humano están al borde de ser pseudociencias. Los esfuerzos para comprender nuestra conducta serían nulos y sin efecto, porque las verdaderas razones están en el Big Bang.

Reducir todo nuestro comportamiento a física determinista aplicada a partir del Big Bang no ofrece una genuina ciencia del comportamiento, ya que niega la posibilidad de elección y no pone en su lugar nada que pueda ayudarnos a comprender y anticipar lo que vemos en el mundo.

No es por la complejidad enorme de los cálculos por lo que no intentamos utilizar la cromodinámica cuántica para analizar las obras de Dickens. Es porque esto sería aplicar una teoría fuera de su dominio de aplicación, por lo que el intento fallaría.

El libre albedrío no es un fenómeno físico sobre el que pueda pronunciarse la microfísica.

Philip Ball sostiene que el monismo reduccionista no funciona cuando se trata del libre albedrío, que indudablemente existe, porque si no toda la historia humana carece de sentido. Es verdad que su filosofía parece ser una forma del monismo emergentista, porque sostiene que este tipo de fenómenos debe estudiarse de arriba abajo, y no al revés. Que no tiene sentido pensar que la física de partículas puede explicarlo todo, pues existen sistemas complejos cuyo comportamiento es independiente, y no puede deducirse, de los niveles inferiores.

Por supuesto, otra alternativa es el dualismo: la afirmación de que en el universo no hay un principio fundamental (la materia), sino dos (la materia y el espíritu), como expliqué en otro artículo de este blog. Y aunque el espíritu resulta ser prácticamente indetectable en muchos seres del universo (partículas, átomos, moléculas, estrellas, galaxias), se hace cada vez más visible a medida que la vida evoluciona hacia una mayor complejidad, hasta que eclosiona en forma de consciencia en el hombre, que no es una especie más del mundo animal, sino un reino de la naturaleza.

René Descartes

A su vez, el dualismo se divide en dos corrientes distintas:

  • El cartesiano: La parte espiritual del hombre (el alma) puede subsistir separada de la parte material (el cuerpo), por lo que sobrevive después de la muerte. El alma viviría separada del cuerpo hasta la resurrección.
  • El neurofisiológico: El alma y el cuerpo son diferentes, pero están tan íntimamente unidos que constituyen una unidad, son dos partes complementarias y únicas de un mismo organismo. La parte espiritual del hombre no puede subsistir separada del cuerpo, pero puede volver a la vida con la resurrección.

Personalmente introduciría una tercera opción dualista, que puede considerarse intermedia entre las dos anteriores: como el dualismo neurofisiológico, yo diría que el alma y el cuerpo están tan íntimamente unidos que no pueden separarse. Pero añadiría que en el momento de la muerte resucitamos en otro universo, no en este, y en otro eje del tiempo distinto del nuestro. Así no haría falta suponer que el alma tenga que vivir separada del cuerpo hasta la resurrección. Hablé de esto en otro artículo.

Hilo Temático sobre Ciencia y Filosofía: Anterior Siguiente

Manuel Alfonseca

15 comentarios:

  1. No conocía a Philip Ball, y es muy interesante que la sensatez también esté presente en uno que fue editor de Nature.

    En unos días saldrá publicado en The Conversation un artículo mío titulado El determinismo físico no tiene consecuencias éticas, que es una versión breve de uno que ya publiqué: La falacia del neuro-abogado.

    La tesis principal que defiendo es que si no somos dueños de nuestros actos, si nuestra conducta es puramente instintiva (reacción mecánica a los estímulos recibidos), entonces toda discusión sobre la ética es una pérdida de tiempo. Lo chocante es que muchos que niegan el libre albedrío pretenden sacar consecuencias para la moral o para los sistemas judiciales.

    ResponderEliminar
  2. Hola Prof. Alfonseca. Me alegro que esté de vuelta y a tope otra vez, no puse nada en el artículo anterior, aunque lo leí, ya que por mi parte no había mucho que añadir sobre la falta de rigor del libro.

    Esta vez no tengo tampoco mucho que añadir, pero, por una vez y sin que sirva de precedente, voy a hacer como Bruno, le voy a poner un enlace, y le voy a hacer una pregunta

    https://elpais.com/internacional/2021-09-09/asterix-y-tintin-entre-los-mas-de-4700-libros-infantiles-destruidos-en-canada-por-ofender-a-los-indigenas.html?ssm=TW_CM

    ¿ Estamos tan lejos de Fahrenheit 451 ?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estamos casi en Fahrenheit 451, como yo predije hace siete años en este blog: La predicción del futuro social y la corrección política.

      Esto está llegando a tales extremos, que tiene que estallar por algún sitio.

      Eliminar
  3. Buenos días, Profesor Alfonseca, el artículo que realizó es muy bueno, en especial cuando analiza la cita de el libro "El Gran Diseño"; porque me recuerda a experiencias que he tenido dialogando con compañeros que creen que solo la ciencia puede explicarlo todo, opino igualmente que tal afirmación es incorrecta. También, leí su artículo en respuesta a Nick Bostrom, muy interesante, me gustaría poder investigar más sobre La Navaja de Ockham. El artículo, me hizo recordar a un artículo que leí sobre S. James Gates, en el cual él, investigando la Teoría de cuerdas y la supersimetría, descubrió un código de computadora corrector de errores dentro de las ecuaciones del universo. Lo cual me genera algunas dudas que son ¿Eso tiene sentido? ¿Es solo una forma de explicar la teoría de cuerdas? ¿Se podría decir tal vez que, ese código pudo haber sido puesto por Dios y no por un simulador o computador?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, no tiene sentido. Dudo que sea cierto. En la Wikipedia inglesa y española no lo menciona. Por otra parte, la teoría de cuerdas está de capa caída desde hace más de 20 años. Jamás se ha podido definir un experimento que la confirme o que demuestre que es falsa.

      Eliminar
    2. Creo que estoy también de acuerdo con usted, puede que solo sea una exageración, porque en las páginas webs se dice que él en las entrevistas dice eso, pero puede ser una malinterpretación. Y pobre teoría de cuerdas, con lo bonito que es su nombre :(. Muchas gracias Profesor por responder mis dudas :).

      Eliminar
  4. Una pregunta: hay un robot que con escuchar nuestra voz dependiendo de la intensidad o la forma en que se escucha esa voz sabe si la persona esta triste como puede saber solo con la voz o el tipo de voz de la persona?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Igual que usted. ¿No sabe usted si una persona está triste por el tono de su voz? ¿No cree que se puede programar un algoritmo que lo deduzca? Pero siempre será el programador el inteligente, no el algoritmo.

      Bruno, no le estoy contestando a sus preguntas sobre computación cuántica, porque ya le he contestado muchas veces. Relea mis contestaciones a sus preguntas y lo verá.

      Y no le contesto a sus preguntas sobre inteligencia artificial porque ya le he prometido un artículo sobre el tema.

      Por favor, no se repita tanto.

      Eliminar
  5. Alfonso, creo que hay una cuarta explicación. Por lo que parece, es muy extendido el criterio que el alma y el cuerpo sean dos realidades distintas, con lo que entonces surgen preguntas sin respuesta, como la de que ¿en qué parte del cuerpo reside el alma? Ello se resuelve con la Teoría General de los Sistemas, o sea el hecho de que todas las cosas existentes en el universo son sistemas, o sea, una pluralidad de elementos en interacción. Pero una interacción que constituye un único todo, una unidad, una realidad con una cualidad de ser superior y distinta, inexistente en ninguna de las partes, y que llamamos también alma. Como dices muy bien, Alfonso, esta realidad espiritual se hace más visible a medida que crece por evolución le complejidad de los cuerpos. Nuestro cuerpo, compuesto de millones de células distintas no están solamente amontonadas, sino organizadas entre ellas formando un único todo. Una unidad, un todo, que como tal es simple. Cualquier todo participa su cualidad de ser a cada uno de los elementos del organismo, al mismo tiempo que es el organismo entero que lo contiene. Hablar de dualidad (materia y espíritu) no tiene sentido, Toda muerte implica una descomposición y por tanto deja de existir el todo, el alma. Pero si ello es verdad para los seres de complejidad inferior (animales, células, moléculas), la cualidad del todo, del alma, humana es tal que tiene una cualidad de inmortalidad. Por la fe admitimos que permanece existiendo de alguna manera aunque no informa nada material hasta el día de la resurrección. Ella es visible en todo cuanto diferencia el hombre del bruto. Para el creyente la inmortalidad del alma es lo más cierto y más consolante de la fe. Sin la fe comprendo que es más difícil. Pero el solo hecho de la angustia experimentada ante la muerte entiendo que es indicativo de la exigencia de inmortalidad de todo ser humano. La historia luego nos muestra muchos hombres y mujeres anteriores al cristianismo que llegaron al convencimiento de la inmortalidad, como Sócrates, por citar un ejemplo. Y también hoy. Sería interesante conocer cuantas personas en toda la humanidad creen que todo termina con la muerte. Opino que serían una minoría.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me llamo Manuel, no Alfonso :-)

      Pero Jordi, lo que planteas aquí no es una cuarta solución, sino la segunda. Lo que has descrito es exactamente igual al dualismo neurofisiológico al estilo de Ecclès y Popper. El problema que presenta esta solución, que el alma quedaría en estado inmaterial hasta el día de la resurrección, es justamente lo que resuelve mi tercera solución: en el momento de la muerte abandonamos este tiempo y pasamos a otro universo donde seguimos viviendo en cuerpo y alma, porque la resurrección ya ha tenido lugar. En ningún momento está el alma separada del cuerpo, porque la resurrección coincide con la muerte.

      En un artículo anterior expliqué cómo puede ocurrir esto: porque nuestro eje del tiempo sería perpendicular al eje del tiempo del otro universo.

      O más bien, no es que nosotros pasamos a otro universo, sino que Cristo nos arrastra a él. En eso consistiría la Redención y nuestra resurrección.

      Eliminar
  6. Bruno, como le dije, trataré de responder a sus preguntas sobre Inteligencia Artificial en un artículo que se publicará en noviembre.

    A las preguntas que me hace sobre cosmología y mecánica cuántica (la energía del vacío) no respondo, porque son simples elucubraciones físicas que no deben poner a prueba sus creencias.

    Como le he dicho varias veces, la ciencia nunca podrá demostrar que Dios no existe, ni que el universo se creó a sí mismo, ni que no somos más que máquinas. Todo eso (y más cosas) no son cuestiones científicas, sino filosofía o ideología ateas.

    Vuelva a leer las normas para poner comentarios, situadas un poco más abajo, deje de transgredirlas, y espere a leer el artículo que le he prometido.

    ResponderEliminar
  7. https://t.co/f4FCMh7p8L? Ya se sabe de donde viene la vida?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No. Lo que dicen es que los planetas se formaron con cierta cantidad de sustancias orgánicas. Pero eso se sabía hace mucho, pues se sabe que esas sustancias existen hasta en los meteoritos del sistema solar. De nuevo están descubriendo América.

      Eliminar
    2. Sobre estas noticias de perogrullo tengo previsto un artículo en este blog para octubre.

      Eliminar

NORMAS PARA PONER COMENTARIOS:

1. Estos comentarios están moderados para evitar la publicación de comentarios insultantes o irrelevantes. Los que no cumplan estas normas no serán publicados.

2. Los comentarios deben tener algo que ver con el tema del artículo al que se asocian.

3. También son aceptables comentarios del tipo: "Por favor, considere la posibilidad de publicar un artículo sobre tal tema".

4. No son aceptables comentarios que digan: "¿Qué opina de este artículo?", seguidos de un enlace. Este blog no es un consultorio. No tengo tiempo para leer tantos artículos. Además, ya he contestado a la mayor parte de las preguntas que se me hacen, ya sea en artículos o en comentarios anteriores. Utilicen la búsqueda en el blog para localizarlos.

5. No ponga Anónimo o Unknown como firma del comentario. Ponga cualquier nombre, o al menos diga dentro del texto de quién se trata (no tiene que ser su nombre y apellidos). Si todos pusieran Anónimo o Unknown, no sabría si estoy hablando con una persona o con varias.

6. Sea lo más conciso que le sea posible. Los comentarios no deben competir en longitud con el artículo.

Aunque este blog está preferentemente dirigido a la divulgación de la ciencia, es inevitable que mis ideas influyan en mis artículos. Si a algún lector le molestan mis ideas hasta el punto de no poder mantener la calma, le recomiendo que deje de leerme. Pero si se empeña en discutirlas, exijo respeto, y que se evite la falacia ad hominem. De lo contrario, el comentario no será publicado.