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jueves, 14 de mayo de 2026

El futuro de la ciencia

Friedrich Nietzsche

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Con la pérdida de impulso del cristianismo, han vuelto a surgir en Occidente concepciones cíclicas de la historia. Veamos cómo lo expresa Nietzsche en Así habló Zaratustra (III parte, 2,2), que sin embargo predijo la suplantación del hombre por el superhombre, y debería haber sido inmune a ello:

Y esa araña que se arrastra lentamente a la luz de la luna, y esa misma luz lunar, y tú y yo, que estamos delante de esta puerta charlando sobre cosas eternas, ¿no tenemos que haber existido ya todos nosotros alguna vez? ¿Y no tenemos que venir de nuevo y recorrer esa otra senda que se extiende ante nosotros hacia adelante, esa senda larga y horrible? ¿No tendremos que retornar eternamente?

Los cosmólogos ateos del siglo XX han expresado a menudo su preferencia por una cosmología cíclica, que en su opinión haría innecesario recurrir a Dios para explicar la existencia del universo. Aunque algunas de esas teorías (la cosmología estacionaria y la alternancia del Big Bang y el Big Crunch) no están de moda, gracias a los datos que tenemos sobre el origen y el futuro del universo, continuamente surgen otras teorías nuevas que las sustituyen.

jueves, 8 de marzo de 2018

Cien años de La Decadencia de Occidente


Oswald Spengler
Se van a cumplir cien años desde la publicación en 1918 del primer volumen del libro La Decadencia de Occidente, de Oswald Spengler. El segundo volumen se publicó cinco años después, en 1923. En este libro se planteó por primera vez la idea de que nuestra afamada civilización Occidental está en decadencia. ¿Qué podemos decir al respecto cien años después?
El gran historiador del siglo XX, Arnold J. Toynbee, coincidió con Spengler en su idea fundamental, aunque no en los detalles. Para Toynbee, la civilización Occidental entró en colapso en el siglo XX, cuando las dos guerras mundiales mostraron su incapacidad para seguir enfrentándose a nuevos desafíos. Claro es que, para Toynbee, el colapso de una civilización no significa su desaparición, ni siquiera la preludia. Todavía tendríamos por delante –según él- unos cuantos siglos de lo que Toynbee llama Imperio Universal, ligados, eso sí, a cierto estancamiento cultural.
Lo primero que tenemos que reconocer es que, si Spengler logró detectar la decadencia de nuestra civilización, eso significa que dicha decadencia había empezado mucho antes. Los movimientos evolutivos, tanto los biológicos como los culturales, son imperceptibles al principio. Cuando se hacen visibles, están ya muy avanzados en su desarrollo.