El universo es la totalidad del espacio y del
tiempo, de todas las formas de la materia, la energía y el impulso, y las leyes
y constantes físicas que las gobiernan. Sin embargo, el término también se
utiliza en sentidos contextuales ligeramente diferentes y alude a conceptos como cosmos, mundo o naturaleza. Su estudio, en las mayores escalas, es
el objeto de la cosmología,
disciplina basada en la astronomía y la física,
en la cual se describen todos los aspectos de este universo con sus fenómenos.
Antes de aplicarse al universo,
la palabra griega cosmos significaba orden
y belleza.
Obsérvese que este sentido se mantiene en una de sus derivadas, la palabra cosmética.
La palabra latina mundus tiene también los dos
significados: como sustantivo, el mundo, la totalidad. Como
adjetivo, limpio, aseado, elegante. Es de suponer que el primer sentido
lo copió de Grecia, y para traducir cosmos
adoptaron la misma palabra que representaba en latín el otro significado, del
que proviene el adjetivo inmundo. Finalmente la palabra naturaleza (physis en griego) tiene más
bien connotaciones fenoménicas (o sea, más que al universo se refiere a lo que
ocurre en él). De esta palabra provienen física (estudio de la naturaleza) y metafísica
(más allá de la física).









