jueves, 9 de mayo de 2019

La acción de Dios a la luz de la ciencia



Portada del libro
Divine action & modern science
por Nicholas Saunders
Como he mencionado en artículos anteriores, ni la existencia de Dios ni su inexistencia pueden ser demostradas por la ciencia, pues Dios, si existe, no puede ser objeto del conocimiento científico. En consecuencia, desde el punto de vista racional, el problema de la existencia de Dios es filosófico y no científico. Ante este problema se han propuesto diversas soluciones:
  • Ateísmo: Según esta solución, propuesta hoy por muchos, Dios no existe y la existencia del universo sería consecuencia únicamente del azar. Un problema adicional, sugerido por esta teoría, es que realmente no sabemos qué pueda ser el azar (véase este artículo). Como la materia oscura y la energía oscura, es un nombre que sólo sirve para esconder nuestra ignorancia.
  • Panteísmo: Según esta solución, propuesta por nombres tan señeros como Spinoza y Einstein, Dios es el universo. Con otras palabras, en el universo hay algo que no podemos descubrir con el análisis científico, que explica de algún modo su propia existencia y la nuestra. La contraposición de esta teoría con la anterior queda clara en las palabras de Einstein contra la interpretación de Copenhague de la mecánica cuántica: Dios no juega a los dados. Con esas simples palabras, Einstein declaró su incredulidad respecto al concepto de azar, tal y como se plantea en muchas soluciones ateas al problema. En esta teoría, la acción de Dios en el mundo se realizaría únicamente a través de las causas naturales, sin modificación alguna (o sea, es una acción compatibilista).
  • Deísmo: Según esta solución, Dios existe y creó el universo, pero después se desentendió de él, dejándolo evolucionar solo. Originada en el siglo XVIII, muchos de los pensadores franceses de la época (y algunos posteriores hasta nuestros días) adoptaron esta teoría. Partiendo de este punto de vista, el problema de la acción de Dios en el universo no se plantea, pues se niega que Dios actúe en el universo.
  • Teísmo providencial: Según esta solución, Dios existe y creó el universo, pero después no se desentendió de él, sino que interactúa con él de alguna manera, dirigiendo su evolución. El problema de cómo tiene lugar la acción divina sólo se plantea en el marco de esta teoría.

jueves, 2 de mayo de 2019

¿Se investiga bien?

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Gato atigrado
Oliver-Bonjoch, CC BY-SA 3.0
A veces, al leer las noticias científicas que divulgan revistas como Science News, parece como si algunas de las investigaciones que se están llevando a cabo fueran de perogrullo. O bien se descubren cosas que todo el mundo sabe, o se dedican tiempo y esfuerzos inauditos a investigar en campos que a nadie interesan. Ya se sabe que muchos investigadores están ansiosos por publicar, y que tienen que justificar de algún modo los fondos que reciben para investigar, pero ¿hasta ese punto?
Veamos una noticia muy reciente (abril 2019):
Los gatos reconocen su nombre. Un estudio sugiere que nuestros amigos felinos distinguen de otras palabras el sonido peculiar de su nombre. Y el final del texto de la noticia añade: Si un gato entiende o no lo que es un nombre, eso sólo el gato lo sabe. 
Cualquier persona que haya tenido un gato (yo tuve uno hace medio siglo) sabe que los gatos reconocen su nombre. ¿Hacía falta hacer una investigación al respecto, probablemente gastando dinero público, para descubrir algo que todo el mundo sabe?

jueves, 25 de abril de 2019

Por qué no soy animalista


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Corrida de toros en Benavente
en honor de Felipe el Hermoso.

Cuadro atribuido al pintor flamenco
Jacob van Laethem
En este blog he escrito dos artículos (este y este) en los que ataco el animalismo en su forma exacerbada, que de vez en cuando se abre paso en los medios de comunicación. Estos dos artículos han dado pie a numerosos comentarios, pues algunos de mis lectores se identifican más con la postura animalista que con la mía. En este artículo trato de explicar algunas de las razones que tengo para pensar como pienso.
En primer lugar, como saben mis lectores (pues es el tema del artículo más leído de este blog, unas 35.000 visitas), no creo que el hombre sea un animal más, como sí piensan algunos (no todos) los animalistas, que utilizan este argumento para negar que el hombre tenga más derechos que los animales, si es que tiene alguno, o para afirmar que los animales deben tener los mismos derechos que nosotros.

jueves, 18 de abril de 2019

El espacio como punto de concordia de la humanidad


Lanzamiento de un cohete V-2 en 1943
La exploración del espacio empezó hace unos setenta años, como continuación del esfuerzo bélico del Tercer Reich para desarrollar misiles balísticos (el cohete V-2) para bombardear la Gran Bretaña y otros lugares sin necesidad de utilizar aviones.
Al fin de la Segunda Guerra Mundial, las dos nuevas grandes potencias (los Estados Unidos y la Unión Soviética) reclutaron a los científicos y técnicos que habían llevado a cabo los avances alemanes en ese campo, para llevárselos a sus respectivos países y poner en marcha programas de exploración espacial, cuyo primer objetivo era, por supuesto, obtener ventajas militares en la guerra fría que acababa de empezar. Como consecuencia de la Operación Paperclip (el programa estadounidense de captación), científicos alemanes tan importantes como Werner von Braun pasaron a trabajar en los Estados Unidos. Un programa soviético equivalente (la operación Osoaviajim) hizo lo mismo con científicos alemanes, quizá menos conocidos, pero igualmente eficientes. Con esta ayuda, ambas superpotencias comenzaron una carrera espacial que duraría varias décadas.

jueves, 11 de abril de 2019

La desaparición de los dinosaurios


Desde su descubrimiento, a principios del siglo XIX, los dinosaurios siempre han despertado la imaginación humana. Que en otro tiempo hayan existido animales tan grandes, de los que parecía no quedar huella en la fauna actual, es algo muy sugerente. Dentro del multitudinario campo de la ciencia, los dinosaurios ocuparon, y siguen ocupando, un lugar extremadamente atractivo. Los dinosaurios tienen gancho.
Por otra parte, no tardó en plantearse el misterio de la desaparición de los dinosaurios. ¿Qué pudo causar su extinción? A lo largo de siglo y medio se propusieron diversas causas posibles, tales como las siguientes:
  • Se dijo, por ejemplo, que los mamíferos primitivos pudieron provocar la extinción de los dinosaurios comiéndose sus huevos. Lo malo es que ambos grupos de animales convivieron durante cien millones de años sin ningún problema. De hecho, los mamíferos estaban arrinconados por sus gigantescos vecinos y no pudieron desarrollarse y extenderse hasta que estos desaparecieron.
  • Se dijo también que la aparición de las plantas con flores (Angiospermas) durante el periodo Cretácico, el último en que vivieron los dinosaurios, pudo causar la extinción de estos al provocar un cambio en su dieta. Lo malo es que el periodo Cretácico fue muy largo, y las plantas con flores aparecieron treinta millones de años antes de la extinción de los dinosaurios. Si pudieron aguantar con esa dieta durante tanto tiempo, ¿por qué de pronto había de sentarles mal?
  • Otro motivo que se adujo fue un cambio de clima. Durante la Era Mesozoica (la edad de los dinosaurios) el clima de la Tierra fue bastante cálido. Después, en el periodo Terciario, fue más frío. Lo malo es que los cambios de clima no suelen ser tan bruscos, mientras la desaparición de los dinosaurios sí parece haber sido muy rápida. Por eso se propuso que la causa de la extinción pudo ser una catástrofe súbita que causara un cambio de clima repentino.

jueves, 4 de abril de 2019

Cambio climático


Ciclos de Milankovitch
De una tira de Quino:
Mafalda, su hermanito Guille y su amigo Felipe están sentados en una puerta en un día de mucho calor.
Felipe: ¡Mecacho, qué calor hace!
Guille: Ez pod el gobiedno, ¿veddad?
Mafalda: No, Guille, es por el verano.
Y volviéndose a Felipe, añade:
Mafalda: El pobre todavía no sabe repartir muy bien las culpas.
Oído en las noticias de una emisora de radio en junio de 2017, con ocasión de una semana muy calurosa:
Locutora: La causa del calor que estamos pasando es el cambio climático.
Como Guille, esta locutora (o quien le escribió lo que tenía que decir) no sabe repartir muy bien las culpas.
El cambio climático es un hecho que nadie pone en duda. Es evidente que en las últimas décadas se han producido algunos cambios en el clima mundial: la temperatura media del planeta está subiendo; los glaciares retroceden; los hielos polares se funden; la distribución e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos (borrascas y huracanes) cambia. Lo que hay que descubrir es la causa de estos fenómenos. Respecto a esto, hay dos teorías principales:

jueves, 28 de marzo de 2019

Pierre Duhem, antecesor de Popper


Karl Popper
En un artículo anterior de este hilo, mencioné cómo define Karl Popper lo que es, y lo que no es, una teoría científica:
Una teoría es científica si y sólo si es posible diseñar un experimento que demuestre que esa teoría es falsa.
También recordé que, según Popper, una teoría científica nunca puede considerarse completamente confirmada. O sea, nunca podremos estar absolutamente seguros de que sea verdad
Después de escribir aquel artículo, que publiqué hace casi un año, he descubierto que estas dos ideas fundamentales de Popper ya habían sido anticipadas por Pierre Duhem, a quien dediqué el artículo anterior de este blog.
En efecto: Popper expresó sus ideas en su obra La Lógica de la Investigación Científica, publicada en alemán en 1934 y en inglés en 1959, ambas versiones escritas por su propia mano. Duhem, en cambio, las había anticipado en 1913, en una carta dirigida a Réginald Garrigou-Lagrange, que este publicó en su libro Dieu. Son existence et sa nature (1914), cuando Popper tenía unos 12 años. ¿Leyó Popper a Duhem? Quizá esta carta no, aunque otras obras seguro que sí, puesto que en La Lógica de la Investigación Científica le cita cinco veces, generalmente para mostrar su discrepancia. El problema es que es fácil entender mal a Duhem. Para evitarlo, probablemente hay que leerle entero, lo que no está al alcance de todo el mundo.

jueves, 21 de marzo de 2019

Pierre Duhem: ¿Realista o anti-realista?

Pierre Duhem

Pierre Duhem (1861-1916) puede ser considerado con justicia como uno de los últimos físicos decimonónicos. Especialista en Termodinámica, la rama de la física que dominó la segunda mitad del siglo XIX, introdujo a la vez que William Gibbs la idea del potencial químico, que se expresa en la ecuación de Gibbs-Duhem, que relaciona el potencial químico con magnitudes como volumen, presión, entropía y temperatura de una mezcla química. Por estos trabajos se le considera uno de los creadores de la fisicoquímica y fue nominado dos veces para el Premio Nobel de Física.
En sus trabajos científicos, Duhem se enfrentó a Marcellin Berthelot, a cuyo principio del trabajo máximo se oponía Duhem, lo que llevó a que le rechazaran una tesis doctoral y le impidieran obtener una plaza de profesor en la Universidad de París. Al final se demostró que Duhem tenía razón, pues el principio de Berthelot no es de aplicación  general, ya que tiene numerosas excepciones.

jueves, 14 de marzo de 2019

Respuestas anti-realistas al argumento del no milagro



Hilary Putnam
El artículo anterior describía el argumento del no milagro, propuesto por Hilary Putnam. El artículo terminaba así:
¿Qué dicen los anti-realistas ante este argumento? ¿Les ha convencido?
Supongo que los lectores habrán supuesto que la respuesta a la segunda pregunta es negativa. De lo contrario, se habría terminado el debate entre realismo y anti-realismo. Veamos, por lo tanto, la respuesta a la primera pregunta. Ante el argumento abductivo del no milagro, los anti-realistas responden de dos maneras diferentes:
1.      Bas van Fraassen es un filósofo estadounidense anti-realista que ha criticado el argumento de Putnam aduciendo que las teorías científicas tienen éxito porque las que no lo tienen han sido eliminadas por la selección natural (o sea, los científicos las han descartado). Por lo tanto, preguntarse por qué la ciencia tiene éxito es semejante a preguntarse por qué los jugadores de baloncesto son altos: porque han sido seleccionados. Veamos cómo describe Fraassen su teoría, que se llama empirismo constructivo:

jueves, 7 de marzo de 2019

La abducción y el argumento del no milagro



El gato de Cheshire,
famoso gato invisible
En un artículo anterior de este blog expliqué con un ejemplo el modo de razonamiento basado en la abducción que, aunque no tiene tanta fuerza como la deducción y la inducción, permite alcanzar altos grados de confianza en campos como la historia, la crítica del arte y otros, menos científicos que las matemáticas o las ciencias naturales.
En otro artículo publicado en marzo de 2016 describí la falacia del gato invisible, que consiste en confundir una condición suficiente para que ocurra algo, con una condición necesaria, pero no suficiente. Esta situación se presenta cuando existen varias causas posibles que pueden haber dado lugar al mismo fenómeno.
En algunos casos, si aplicamos la abducción a una situación donde podría darse la falacia del gato invisible, sí se puede llegar a alguna conclusión. Pensemos en el caso que propuse para describir dicha falacia: